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He jugado seis horas a Destiny 2 y no cabe duda de que tiene lo necesario para superar al primero
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He jugado seis horas a Destiny 2 y no cabe duda de que tiene lo necesario para superar al primero

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Hubo un tiempo en que 'Destiny' fue visto como la gran esperanza para aquellos que ansiaban una revolución tanto en el terreno de los shooters como en el del juego online en consolas. Bungie prometía, Activision prometía y el tren del hype circulaba con sus calderas al rojo vivo, cada vez con más carbón alimentando su marcha.

Pero para cuando el juego llegó a las tiendas en 2014, el carbón se había acabado y la decepción de muchos fue tan colosal, que la esperada reacción opuesta a la oleada de hype se presentó en forma de animadversión irreconciliable contra 'Destiny' y contra sus creadores. Muchos se apresuraron a echarle la cruz y, para ellos, esta franquicia se dio por muerta en el momento de su concepción.

'Destiny 2' no es para ellos.

Es, posiblemente, el principal titular que se puede extraer después de estar unas horas adentrándome en esta cacareada secuela que llega con unas intenciones muy claras. Una vez más, el tren del hype circula por sus inestables raíles, pero lo cierto es que esta vez las sensaciones son diferentes a las experimentadas hace tres años, pues creo que ahora todos tenemos mucho más claro qué es lo que hay y qué podemos esperar.

Sin tiempo para explicaciones

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Una de las grandes promesas de Bungie para esta segunda iteración era la de poner más peso en el aspecto narrativo, ese que resultó ser un auténtico sinsentido difícilmente rescatable del primer título. Para ello, el sacrificio más claro son las explicaciones sobre quiénes somos y de dónde venimos en este mundo, lanzándonos ya en la primera misión a una potente premisa argumental que solo mira hacia adelante.

Para quien piense en estrenarse aquí, o para quien no dedicara gran cantidad de horas al primer capítulo, esto supondrá una barrera algo complicada de salvar. En cambio, para los Guardianes veteranos, todo fluirá con un sentido y un ritmo impecable, con viejos conocidos y nuevos nombres dándose de la mano en una orquestación narrativa que, esta vez sí, funciona como se espera.

Este mejor guion se establece sobre un espectáculo de fuegos artificiales intenso, con Bungie mostrando su mejor hacer en el desarrollo audiovisual

Zavala, Ikora, Cayde-6 y compañía irán jugando sus respectivos papeles en los primeros actos de la función sin molestarse en recordarnos quiénes son, pero mostrándose a cambio mucho más vivos, con más cuerpo y más sentido en sus acciones. Del otro lado, un enemigo claramente definido, con nombre y apellidos, con rostro e intenciones inequívocas, hará que esta vez sepamos claramente por qué estamos luchando. Todo eso que nos faltó en el primer juego, vamos.

Este mejor guion se establece sobre un espectáculo de fuegos artificiales intenso, con Bungie mostrando su mejor hacer en el desarrollo audiovisual, debiendo hacer mención especial a una banda sonora que no se corta ni un pelo a la hora de captar el protagonismo de vez en cuando. No desvelo mucho más por aquí y, obviamente, aún queda mucho por ver en el terreno de la historia para hacer una valoración completa, pero las primeras sensaciones en este área no podrían ser más positivas.

Novedades entre el continuismo

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Como tantas otras veces hemos visto, un arranque tormentoso de la historia sirve como justificación para hacer borrón y cuenta nueva con nuestros progresos del pasado, de manera que todo lo alcanzado hasta aquí por los veteranos se perderá, excepto el diseño de nuestros personajes. Eso sí, no sin antes presentar un emotivo homenaje al pasado que nos hará soltar una lagrimita recordando tantas batallas.

Una vez en acción, nos encontramos con una filosofía de diseño claramente continuista en sus mecánicas, cosa obvia si tenemos en cuenta que este era el gran punto fuerte del primer 'Destiny', aunque con matices que perfecciona la fórmula. La acción se siente aún más solida, más definida y definitivamente más satisfactoria, aunque en ningún caso diferente; es un refinamiento que nos hará sentir cómodos desde el primer momento.

Uno de los cambios más significativos y con mayor impacto en la experiencia lo encontramos en el nuevo esquema de inventario de armas

Uno de los cambios más significativos y con mayor impacto en la experiencia lo encontramos en el nuevo esquema de inventario de armas, que ahora se dividirá en tres bloques: el principal para armas sin daño elemental, el secundario para las que sí lo tengan y el tercero para todo lo que pueda matar de un tiro, incluyendo en este último campo escopetas y francotiradores.

Esta reorganización hará que nos veamos obligados a modificar la mentalidad con la que afrontamos la elección de armamento, la administración de la munición y su uso en el campo de batalla. En un primer momento reconozco que sentí reticencia ante el cambio, pero tras unas horas de juego he de reconocer que este nuevo diseño aporta un agradable dinamismo a la acción.

El diseño de las misiones en general sí que repite muchos viejos esquemas: avanza hasta aquí, analiza este objeto, enfréntate a esta oleada de enemigos, vuelta a empezar; es en las patrullas donde se nota un ritmo más definido y efectivo, aunque habrá que seguir profundizando en ellas para confirmar las impresiones. También el nuevo espacio social es un mero cambio de ubicación para las mismas opciones (aunque el detalle del campo del fútbol es lo más). En cualquier caso, estoy seguro de que aquí Bungie se está guardando alguna carta en la manga que aparecerá más adelante.

Subiendo una marcha en el Crisol

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Como amante del Crisol, la modalidad PVP de este universo, no he podido evitar dedicar un rato de estas primeras horas a este terreno, tiempo que me ha servido para confirmar las sensaciones que ya dio la beta: el competitivo en 'Destiny 2' es un animal diferente, de más velocidad y más exigencia técnica, y con un punto menos de demanda estratégica.

No quiero decir con esto que el Crisol se haya pasado al bando de los shooters online más veloces y crueles, pero es sí se percibe un punto más de valor en los reflejos y en la velocidad de dedos. El cambio no es especialmente dramático, y como ocurrió en la primera entrega, estoy seguro de que irá perfilándose a base de balances y al ritmo que que el equipamiento más poderoso vaya llegando a manos de los contendientes.

El competitivo en 'Destiny 2' es un animal diferente

Lo que no puedo celebrar en ningún caso es la reducción de cabezas de este modo, con escuadras limitadas ahora a un máximo de cuatro jugadores, en lugar de seis. Este cambio viene acompañado de un diseño de mapas más reducidos, centrados en llevarnos rápido al siguiente enfrentamiento en lugar de hacernos andar durante largo tiempo para encontrar enemigos, algo que sí se agradece. Pero a cambio nos va a obligar a dividir antes los grupos de amigos con los que juguemos, algo que nunca gusta tener que hacer.

Los modos clásicos como Control reciben también ciertos cambios de diseño, como es por ejemplo hacer que la zona inicial en la que arrancamos la partida esté ya capturada, lo cual vuelve a hacer incidencia en ese interés de Bungie por dar ritmo y agilidad al Crisol. Los pocos mapas que he podido probar, por ahora, muy ratoneros y muy bien.

Por qué te va a gustar y por qué no te va a gustar Destiny 2

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Lo decía al principio del artículo y lo mantengo: 'Destiny 2' viene a perfeccionar la fórmula de su predecesor, no a hacer cambiar de opinión a los opositores de éste. Eso sí, todo el crecimiento que ahora luce esta secuela no se apoya en la primera versión del juego que conocimos hace tres años, eso es importante señalarlo, sino en el mucho más maduro estado que mostró en sus últimas expansiones.

La apuesta está clara, y esta vez todos sabemos mucho mejor cuáles son sus condiciones

Se perciben muy buenas intenciones en estas primeras horas, muchas ganas de agradar a base de atacar aquellos flancos que más demandaban sus seguidores y potencial de sobra para un juego que debería volver a darnos cientos de horas de acción sin despeinarse. Eso sí, el requisito de contar con compañeros en el camino para disfrutarlo realmente volverá a estar presente.

Falta todavía por llegar la primera incursión, espacio para el que Bungie se reserva tradicionalmente los mejores momentos de la aventura, así como el arranque de eventos al estilo del Estandarte de Hierro o Las Pruebas de Osiris que vayan dando más pimienta a la base que ya se ha establecido. La apuesta está clara, y esta vez todos sabemos mucho mejor cuáles son sus condiciones, así que será difícil que nadie se sienta engañado con lo presentado. A partir de aquí, que cada uno elija. Yo voy a elegir seguir dando mucha batalla con mi Guardián.

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