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La peculiar manera de hacer cultura de empresa en Riot Games

La peculiar manera de hacer cultura de empresa en Riot Games
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Tu cultura empresarial es tu marca. Esa es la frase que muchas start-ups se repiten una y otra vez cuando diseñan la imagen que quieren proyectar al exterior y que tan importante puede acabar siendo. Tener a los empleados correctos, a los apasionados, a los que creen de verdad en el proyecto y cuidarlos ya que en el fondo son los que, independientemente de lo que digan los estatutos de la compañía, marcan la diferencia y ayudan a crear esa imagen exterior.

Vamos que elegir a los empleados correctos, a los que se involucren de verdad y acaben siendo un engranaje fundamental es complicado. Tanto como descartar a los que sólo están por el dinero, con implicación mínima más allá de lo justamente necesario. Así que teniendo eso en cuenta me topo con la curiosa política de contrataciones en Riot Games. Si te contratan y te vas durante los primeros 60 días te dan una buena pasta.

En Riot, siguiendo los consejos del CEO de Zappos, han decidido crear un programa especial para los nuevos contratados.

Una válvula de escape que minimice los riesgos que puede comportar un mal fichaje o alguien que no se adapta a la cultura empresarial de la compañía. Una situación así se puede enquistar y el resultado puede ser nefasto tanto para el trabajador (que no se siente a gusto, ni recompensado más allá del sueldo) como para la empresa (que no cuenta con un gran “team player” ni con alguien capaz de dar un plus cuando sea necesario).

Al plan lo han llamado Queue Dodge y ofrece dinero a aquellos que quieran irse de la empresa. Durante los primeros 60 días un trabajador recién contratado podrá acogerse a este plan por el que se le dará hasta un 10% de su sueldo anual (hasta 25.000 dólares). El objetivo como os explicaba antes, pasa por minimizar los riesgos de tener a alguien que no comparta la filosofía de la empresa o esté a disgusto.

Si el contratado, tras haber pasado las pruebas de acceso, se siente fuera de lugar o en esos primeros 60 días nota que la empresa no es lo que esperaba puede irse cobrando un 10% de su sueldo anual. A la larga, pese al gasto extra en esos primeros sesenta días, seguro que es un plan que beneficia a la empresa al contar sólo con los trabajadores convencidos y que crean en su cultura empresarial. ¿Os parece una buena idea?

Vía | RiotGames

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