SecuroServ es el patio del colegio con abusones de GTA Online: he cerrado el juego de pura rabia tras un guantazo de realidad
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SecuroServ es el patio del colegio con abusones de GTA Online: he cerrado el juego de pura rabia tras un guantazo de realidad

Me he dado una vuelta por el diccionario de la Real Academia Española para revisar términos que se ajusten a lo que me ha sucedido. La retahíla es importante, pero creo que haber sido defenestrado, acribillado, bombardeado y absolutamente aniquilado lo resume muy bien. GTA Online ha sido una vuelta al colegio inesperada y bastante desagradable.

Porque lo de encontrarme a un Nelson Muntz puede ser hasta simpático, pero convertirte en la diana recurrente de todos Los Santos no me ha mandado al hospital de milagro. No me viene nada bien para la salud poner a hervir la sangre a temperaturas enormes; la rabia ha recorrido cada fibra de mi cuerpo.

Bienvenido a SecuroServ

Comentaba muy felizmente la semana pasada que la suerte es una maldita invitada inesperada. No sabes si va a aparecer con la tarta que hace falta en la fiesta o si va a llamar a la policía para que se acabe el chiringuito. Viendo que, como mínimo, en los negocios me estaba yendo viento en popa, he decidido lanzarme al siguiente nivel: SecuroServ.

No me he olvidado de mis plantaciones de marihuana y mi falsificación de documentos, pero hay que dar un salto más allá en la escala evolutiva criminal. Miro precios en Dynasty 8 Executive y no me caigo para atrás de la silla por suerte. Hay suculentos descuentos para un millonario de poca monta como yo, así que me adjudico la oficina de Maze Bank Oeste, al lado de mi apartamento.

Es el maldito enclave perfecto porque formo un triángulo del mal idóneo entre el Black Hole y mi casa por solo 500.000 dólares. Ya sabéis que yo voy de compras en saldo y porque no tengo cupones de descuento de revistas que sino podría conseguir más cosas gratis. Aire acondicionado (imprescindible en esta época del año), control de humedad, disponibilidad  de hasta 60 plazas y unos interioristas con una avaricia sin límites.

GTA Online

Comprendo que aquí no se vive de respirar el contaminado aire de Vinewood, pero la organización de SecuroServ se está buscando una queja formal ante la OCU. ¿Quieres cambiar de color la oficina? Apoquina 300.000 dólares. ¿Te gustaría echar la siesta en una cama o tener más arsenal que un ejército? Afloja los billetes, majo. Meterle todos los extras al piso es un sablazo tremendo y ya me llega con contratar a mi asistenta.

Una mujer eficiente, con una formación académica impecable y ni un gramo de escrúpulos. Mente fría que piensa y actúa en consecuencia, ideal. Ahora sí, todo está preparado para pasar a la siguiente fase de mi plan maestro. Spoiler: sale mal.

Una mina de oro que dejé pasar

Es de ser inútiles, ¿verdad? Podría estar dándome bofetadas todo el día por haber dejado pasar tan suculenta oportunidad en GTA Online. No es que la oficina de SecuroServ ha estado a buen precio por influencia de la secta altruista, no. Es porque Rockstar ha puesto a huevo chuparles el dinero como sanguijuelas.

Me fijo bien en el menú de inicio antes de comenzar partida que en esta última semana se han aplicado ofertas a las propiedades como almacenes y las recompensas para trabajos de exportación se multiplican. Tras interpretar el meme de llevarme la mano a la frente, me pongo en acción, no hay tiempo que perder.

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Almacén del Rancho, un antro horrible y bien barato. Apenas 175.000 dólares para una chabola en la que la actividad más noble que se haya desarrollado ahí dentro ha sido la venta de revistas pornográficas. No tengo demasiado claro cómo funciona el tema de SecuroServ, pero a mí me han dicho que me van a faltar los bolsillos para tanta pasta.

Queda patente que debo ser un analfabeto digital, porque no soy capaz de interpretar un maldito radar en la primera misión. Diantres, hay que pagar para hacerte con la mercancía para luego venderla, pero como no consigas el cargamento vas perdiendo miles de dólares por pura incompetencia.

Al final me hago al nuevo formato, compaginado con conducir una caravana roñosa o realizar masacres indiscriminadas. Lleno el almacén con 20 cajas, lo que viene a ser una inversión de 70.000 dólares y para probar, vendo unas joyas en paquetes pequeños. Con semejante metedura de pata, solo saco unos beneficios de 75.000 dólares.

Realmente ha sido una inversión de tiempo muy grande para tan poca pasta y noto como juego totalmente a contrarreloj. Vendo el resto del stock que tengo y me invade esa preciosa sensación llamada felicidad. ¡Es una risa! Apenas tengo que aterrizar una avioneta en el otro lado de San Andreas, insertar balas en 10 cabezas y agenciarme unos ricos 467.000 dólares. No hay tiempo que perder, hay que ponerse al mismo ritmo que el resto de la clase y me lanzo a la piscina. Es hora de ir a por un almacén grande.

Abusones in your face

1.330.000 dólares. Menos mal que no tengo que pagar una hipoteca, porque el guantazo es de época. No es que sea Russell Crowe en Una Mente Maravillosa, pero está claro que si hago bien las cosas las cuentas me acabarán saliendo con el paso del tiempo. Me lo adjudico en Cypress Flats, zona industrial y alejada de donde tengo la oficina, pero me resigno al ser lo más barato que hay.

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Ya no hay que llenar 20 cajas, ahora vendo al por mayor con 111 cajas. Alivio un poco las cuentas vendiendo el anterior almacén por 87.500 dólares y me pongo manos a la obra. Hay quien más y quien menos, pero no me cabe duda de que todos los que estáis leyendo habéis sido molestados por el típico abusón en la escuela.

Sí, ese pozo de serrín que disfruta retorciéndote el brazo y al que casi le falta que le pongas un babero si le obligas a multiplicar con números de dos cifras. Todos ellos van a comenzar a aparecer como una plaga cuando me toca hacer una misión complicada. La mercancía está en mitad del mar, en un velero custodiado por otras dos lanchas con torretas.

Por suerte, GTA Online me pone una zodiac para llegar hasta allí para toparme con otro maldito problema. En el tiempo que mi personaje se aleja del volante para disparar, me matan. Si salto al agua para bucear, resulta que los enemigos tienen una puntería mejor que Ojo de Halcón. Entro en un bucle de desesperación tremendo para al final darme cuenta de que no tengo que llevarme el velero, sino que tengo que destruirlo.

No pasa nada, ya tengo la mercancía, solo tengo que volver, coger el coche y entregarla en el almacén. Craso error. Alguna vez he mencionado que la gente con cualquier aparato volador son la encarnación aérea del demonio y se empeñan en demostrarlo. Un caza pilotado por un presidente de organización enemigo me destruye en mitad del mar.

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No contento con ello se dedica a bombardearme de forma constante. No es solo que no me deje ir a por el paquete, es que no me deja ni irme a mi casa a ver la película de la tarde de Antena 3. No tengo potencia de fuego para contrarrestar y el muelle es demasiado abierto para esconderme. Tras un rato en el que veo la pantalla de muerte más veces de las que desearía, la ayuda viene en camino.

Un jugador anónimo derriba al pesado de turno y me envía un mensaje. "I'll protect you", o lo que es lo mismo, "no te preocupes, bro". Un buen samaritano que me cubre mientras voy nadando hasta el paquete, me subo a una lancha y ahora sí, me dirijo a mi destino. Termino en el aeropuerto, subo a una avioneta y despego recto hacia el almacén.

Por fin, se ha terminado el peli...¡BOOOM! Caigo, he muerto, he perdido el paquete y estoy solo. Un gracioso en moto voladora, sin comerlo ni beberlo, ha decidido probar si los misiles funcionan con mi avión. Tengo tanta rabia dentro, frustración e impotencia que hago lo que no me suele pasar. Cierro GTA Online a lo bestia, sin darle un respiro a la PS5.

De verdad, basta de esta burla hacia mí. No he sufrido tal humillación no solo desde mi regreso en los últimos meses, sino en toda mi vida como jugador en Los Santos. No sé qué voy a hacer la semana que viene, pero ya solo me falta que me robe el bocadillo el cobarde de Lester.

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