Esta es la declaración de amor que se escondió (demasiado bien) en Super Metroid

Esta es la  declaración de amor que se escondió (demasiado bien) en Super Metroid
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Super Metroid es uno de los títulos clave del catálogo de Super Nintendo por muchas razones. Sin embargo, entre los mil peligros que se esconden en el planeta Zebes también hay margen para una nota de amor. Literalmente. Aunque encontrarla es prácticamente imposible.

El autor de este mensaje es Yasuhiko Fujii, programador del clásico metroidvania de SNES, quien confesó este romántico Easter Egg durante una entrevista publicada en el libro Game Shokunin Vol. 1 de 2007 y que ha sido recientemente recuperada y traducida desde shmuplations.

El contenido de la misma, tal y como indican desde GameXplain, son sólo dos palabras que se trazaban en la pantalla sin que los jugadores o la propia Nintendo fuese consciente de ellas: Keiko Love!.Siendo Keiko la entonces pareja del joven Fujii.

Según el propio Fujii, estas palabras se trazaban en el aire por dos Evir, unos enemigos voladores, justo antes del combate contra el Daygon.

Fujii02 Recorte de la publicación original que recoge la danza de los enemigos

Pero lo mejor de todo es lo que le motivó a tener este pequeño gran detalle con Keiko: como pasaba mucho tiempo trabajando apenas podía verla, de modo que se las ingenió para programar esta declaración de amor durante el desarrollo. ¡A escondidas!

En realidad, justo antes de la pelea con Draygon, el jefe de Maridia, hay un grupo de enemigos Evir que hacen una especie de "baile". ¡Sus movimientos en realidad trazan las letras de una frase en inglés: "Keiko Love"!. Keiko era el nombre de una chica con la que estaba saliendo en ese momento.

Estaba ocupado con el trabajo todo el tiempo y no podía verla mucho, así que por la noche, mientras todos dormían en la oficina, ¡robé un momento y añadí ese código!

Esa pequeña danza Evir no estaba escrita en los documentos de planificación ni en ningún otro lado, así que recuerdo que mi corazón estaba a mil por hora mientras lo codificaba, con la preocupación de que me descubrieran. Pero, al final, nadie lo descubrió. ¿Ahora no es esa una historia romántica? (risas)

¿El resultado? Lo puedes comprobar fugazmente en la marca de 2:10:00 en el siguiente longplay. Hay que admitir que el vuelo de esos enemigos nunca fue demasiado normal. Y ahora tenemos el por qué.

Está claro que hay maneras más románticas de demostrar tu afecto por alguien, pero desde luego, es muy complicado hacerlo de manera más sutil.

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