'Kinect Joy Ride', primer contacto [E3 2010]

'Kinect Joy Ride', primer contacto [E3 2010]
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Una de las cosas que más me preocupaba antes de enfrentarme de primera mano a Kinect, era la posibilidad de que el terrible lag que había hecho acto de presencia hace algunos meses y lo complicado que es jugar sin un soporte físico en la mano pudieran lastrar la experiencia jugable en determinados géneros. Por ejemplo el de la conducción.

Con 'Kinect Joy Ride' mis dudas se han despejado. Se trata de un simpático juego de coches, coches que conducen los avatares para más señas, y que recuerda mucho en su desarrollo a 'Mario Kart'. Es el mismo tipo de conducción desenfadada y gamberra, repleta de ítems, power ups, zonas secretas del escenario y monedas que recolectar. La diferencia es que aquí el volante son nuestras manos y contra todo pronóstico funciona a la perfección.

Recogiendo las manos sobre el pecho y lanzándolas hacia adelante activaremos el Turbo, colocándolas sobre un volante imaginario y ayudándonos con el giro del cuerpo conseguiremos girar. Fin del manual de instrucciones, ¿para qué más?

Joy Ride Kinect

Se trata de jugar rápido y sencillo, fácil, sin complicaciones absurdas y sin movidas raras. El coche acelera sólo y nosotros debemos simplemente controlarlo y aplicar sabiamente el turbo para que no se descontrole demasiado.

Y la verdad es que consigue su propósito. Hacerse con el control es sencillo e intuitivo aunque muchas veces uno pueda ser más o menos consciente de que por debajo está trabajando una capa entera de micro sistemas de ayuda al jugador que corrigen el movimiento, la aceleración, el ángulo del coche al entrar en las curvas… sí, como el salto variable de Altair o el empujoncito que recibía a mitad del salto y de forma misteriosa pero aplicado a los coches.

El caso es que aquí está mucho más disimulado y desde luego no molestarán al jugón medio o al público al que se dirige este 'Joy Ride'.

Joy Ride Kinect

Se presenta con varios modos de juego, un multiplayer, un sólo jugador y el divertido modo competición en el que dos jugadores se verán las caras en una carrera muy alocada. Y lo cierto es que engancha, engancha una barbaridad. Las carreras se hacen cortas y el control es tan sencillo y funciona tan bien que en ningún momento uno piensa que necesita agarrar un mando o sujetarse a algo. El imaginar que sostienes un volante funciona perfectamente.

Eso sí, ¿qué pasa cuando se lleva jugado un buen rato? Pues que cansa, no nos engañemos. Con Kinect se acabó el jugar de manera pasiva o acomodados en un gran sofá. Hay que moverse y hasta el simple hecho de tener los dos brazos elevados, estirados a tope y simulando un volante cansa. Cuando llevas 10 partidas seguidas, ya he dicho que el juego es extremadamente divertido, los brazos están muertos.

Se espera que 'Kinect Joy Ride' salga a la venta junto al aparato en cuestión y es que su estado era mucho más pulido y final que el resto de títulos. La única parte negativa que se le puede reprochar a todo el conjunto, y teniendo en cuenta que hablamos sobre títulos que todavía están en desarrollo, son los cuelgues aleatorios cuando mucha gente está delante del dispositivo.

Kinect Joy Ride

En ocasiones Kinect se vuelve loco y es imposible que detecte nada. Entonces todo el mundo se aparta y cuando ya sólo queda una persona delante vuelve a funcionar o, a malas, se sale del juego y se vuelve a entrar. Es curioso ya que este error lo he visto en tres videojuegos diferentes de los que se presentaban hoy en la zona de pruebas.

Todavia les quedan cosas por pulir pero os garantizo 'Joy Ride' es un título para tener en cuenta si os gusta la conducción sencilla y arcade que propone 'Mario Kart' o el más moderno 'Mod Racers'.

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