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Todavía me pregunto por qué Renegade Ops, el gran arcade de Avalanche Studios, no ha regresado en esta generación
Acción

Todavía me pregunto por qué Renegade Ops, el gran arcade de Avalanche Studios, no ha regresado en esta generación

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Renegade Ops fue toda una sorpresa para los amantes de la saga Just Cause, porque sus propios creadores, en alianza con SEGA, se sacaron de la chistera un arcade como los de antaño donde soltar adrenalina en sesiones cortas.

Pero fue, a la vez, un arcade que bebía de ciertos elementos más actuales, lo que creó un cóctel de lo más explosivo para los fans de la acción directa. Sin embargo, salvo por un DLC (Coldstrike), no tuvo más continuidad pese a la buena recepción del videojuego principal. Y estamos hablando de 2011.

Extraña que SEGA, tan propensa a las remasterizaciones, aún no lo haya devuelto a la vida en los sistemas actuales, especialmente en Nintendo Switch, donde su modo multijugador captaría a muchas más personas.

Ese modo cooperativo con pantalla dinámica

Renegade Ops

Empezamos, precisamente, por uno de los aspectos que más me llamaron la atención en su día: esa pantalla partida para su modo cooperativo local para dos jugadores que desaparecía por completo cuando ambos se acercaban.

El efecto era muy curioso, porque pasábamos de contar con dos pantallas a tener una sola mientras los dos jugadores permaneciesen cerca. Ahora bien, debido a las enormes dimensiones de cada mapa y al hecho de que había muchos objetivos a controlar, rara era la ocasión donde estaban al lado.

Con la potencia de los sistemas actuales, bien se podría ofrecer esa misma pantalla dinámica, pero para cuatro personas para no depender del online, donde ahí sí que pueden jugar hasta cuatro jugadores en el original de 2011.

Destrucción en la línea de los Just Cause

Renegade Ops

Avalanche Studios le pilló el gusanillo a esto de las explosiones por un tubo desde 2010 con Just Cause 2. A partir de ese instante, prácticamente no ha faltado a la cita del caos, con este Renegade Ops al año siguiente, o esos dos pelotazos de 2015 llamados Mad Max y Just Cause 3 a finales de dicho año.

En este juego descargable con vista desde arriba casi todo lo que veíamos en pantalla se podía destruir y en ocasiones ni siquiera hacía falta pulsar el botón de disparo para destrozar algo, que podíamos hacer el mismo efecto simplemente atravesándolo con nuestro bólido. Una técnica tremendamente efectiva a la hora de "tumbar" los puestos de vigilancia de los enemigos.

Si el efecto de las explosiones ya resultaba espectacular en 2011, ni qué decir tiene que ganaría mucho si Avalanche Studios le añadiese un lavado de cara.

El espíritu arcade de Renegade Ops y el pique

Renegade Ops

Aunque si algo me fascinó de Renegade Ops, fue esa libertad total para explorar cada uno de sus mapas de grandes dimensiones bajo un espíritu 100% arcade, donde a cada rato se nos ponía en tensión con una cuenta atrás de 3 minutos para que cumpliésemos cada objetivo rápidamente.

El pique estaba, además, en ese marcador online donde nos iban saltando avisos sobre nuestros compañeros, por si habíamos superado sus puntos a esas alturas, ya que el juego también nos incitaba no solamente a hacer las misiones con premura, sino, a ser posible, encadenando muertes con bonus asesino. Y para eso había que jugar repitiendo las fases hasta que nos las sabíamos al dedillo para actuar con rapidez y eficacia ante cada objetivo.

El toque moderno vino de parte de la experiencia que obteníamos con cada acción y que al subir de nivel obteníamos R (puntos de mejora) que nos permitía desbloquear mejoras defensivas, ofensivas y tácticas a equipar.

Cada personaje tenía, a su vez, diferencias significativas en sus vehículos, especialmente, en las habilidades especiales que tenían a su disposición, desde un cañón pesado para Gunnar hasta un ataque aéreo para Roxy, pasando por el escudo de Armand o el pulso electromagnético de Diz.

Y el juego vino doblado al castellano. ¿Qué más se podía pedir?

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