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Hemos jugado a Iron Harvest, o cómo habría sido la guerra de 1920 en una realidad alternativa con máquinas y robots de por medio
Análisis

Hemos jugado a Iron Harvest, o cómo habría sido la guerra de 1920 en una realidad alternativa con máquinas y robots de por medio

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Los videojuegos nos ayudan en ocasiones para descubrir cómo sucedieron algunos acontecimientos históricos que por nuestra edad no hemos podido vivir en persona, sobre todo aquellos que ocurrieron hace más de un siglo, como la Primera Guerra Mundial. Una época en la que precisamente está basado Iron Harvest, el nuevo título de King Art Games.

En su momento el juego en cuestión buscó financiación a través de una campaña de crowdfunding en la que logró recaudar más de dos millones de dólares, de ahí que el equipo haya trabajado en él sin parar durante los dos últimos años y ya quede tan poco para finalizarlo. Es por eso mismo que, gracias al estado en el que se encuentra, ya hemos tenido ocasión de probar un completo adelanto.

Esta misma semana viajamos a Berlín para jugar durante unas cuatro horas unas cuantas de las primeras misiones de este título de estrategia en tiempo real sobre el que sus responsables aseguran haberse inspirado en otros juegos similares, como Warcraft, StarCraft o Command & Conquer.

La historia de tres facciones que potenciaron el desarrollo tecnológico

Iron Harvest

El argumento de Iron Harvest nos traslada a la década de 1920, poco después de que finalizara la primera Guerra Mundial, aunque la trama que nos presenta tiene lugar en una realidad alternativa en la que los ejércitos han sido capaces de potenciar considerablemente el desarrollo tecnológico y lograr unos avances que en verdad eran impensables hace 100 años. Esto ha dado como resultado la fabricación de robots y máquinas con un tamaño colosal.

Con esta tecnología futurista los ejércitos se han vuelto tremendamente poderosos y sin duda será su mejor baza a la hora de desestabilizar a los países rivales. Como resultado, el juego nos dejará con tres campañas distintas en las que veremos los distintos puntos de vista y objetivos de la República de Polania, los soldados de Rusviet y las fuerzas de Saxony Empire. En nuestro caso tan solo pudimos probar parte de la primera de ellas, pero entre todas deberemos completar más de 20 misiones diferentes.

Dicho esto, en la campaña que iniciamos los ciudadanos de Polania están siendo asediados por los Rusviets, quienes andan tras la búsqueda de un armamento tecnológico que, en el caso de que vaya a parar a sus manos, les volvería imparables. Los niveles que completamos tenían unas tareas similares que consistían en apoderarse de algunas zonas en concreto del mapa a base de eliminar a los enemigos que las tenían bajo su control. Así mientras poco a poco vamos reduciendo las fuerzas del ejército rival.

Iron Harvest

En algunos momentos también se nos solicitaba preparar bien a nuestras filas de soldados para hacer frente a oleadas de enemigos que debíamos frenar con los muchos o pocos recursos que teníamos a nuestra disposición. No obstante, si bien las primeras misiones solo teníamos unos cuantos grupos de unidades que íbamos obteniendo por el camino, no es hasta bien entrada la campaña cuando ya se convirtió la jugabilidad en un verdadero juego de estrategia en tiempo real al poder hacernos con materiales para crear nuestros propios edificios y así tener a nuestra disposición más unidades.

Eso sí, esto no significa que el juego se vuelva más fácil ni mucho menos en esos momentos, porque la jugabilidad está pensada para que nos plantee constantemente un tremendo desafío que nos castigará severamente si decidimos jugar a lo loco y no pensar detenidamente nuestros movimientos. En cualquier caso, los mapas tendrán un tamaño tan inmenso que no habrá una única forma de completarlos o una forma correcta de llevar a cabo los objetivos. En este sentido también se premiará la exploración para obtener más materiales que nos puedan resultar de gran ayuda.

Tampoco es que Iron Harvest sea un portento tecnológico, pero el apartado artístico sí nos ha parecido bastante decente con unos escenarios muy acordes a la década en la que está ambientado y en los que nos ha llamado la atención el hecho de que los entornos son destruibles. Así las explosiones que alcancen a los edificios o lugares que estén un poco más en ruinas presenciaremos cómo se caen a pedazos con unos efectos y sonidos bastante impresionantes. Quizás las secuencias y animaciones de los personajes cojeaban un poco más en comparación con el resto de elementos, pero tampoco estaban nada mal.

Iron Harvest

Por el contrario, en algunas cinemáticas históricas, con escenas reales de hace un siglo en blanco y negro, nos encantó cómo en ellas se han incluido a las máquinas que aparecerán en el juego, dado el pego totalmente como si realmente hubiesen estado ahí siempre, así que en este caso hay que reconocer que King Art Games ha realizado un buen trabajo.

Los héroes, máquinas y unidades que dejarán huella

Las campañas se caracterizarán por dejarnos cada una de ellas con su propia historia, pero también por el hecho de que los ejércitos y sus unidades variarán. Nos quedamos con ganas de ver cómo se jugará con las otras dos facciones restantes que no pudimos probar, porque la impresión que nos dio al enfrentarnos a los Rusviets es que no tendrá nada que ver con la República de Polania.

Iron Harvest

En lo que sí coincidirán es que cada una dispondrá de tres héroes y unos cuantos tipos de unidades diferentes con sus propias habilidades y mecánicas, por lo que habrá que pensar detenidamente cuáles son las mejores a entrenar dependiendo de la situación requerida. Por ejemplo, unas estaban especializadas para atacar a distancia con sus rifles, mientras que los mecánicos también podían disparar con sus pistolas, pero su daño era prácticamente de risa en comparación, así que lo mejor que podían hacer era reparar edificios dañados o las máquinas que hayamos construido.

En general todas son capaces de defenderse frente al ataque de cualquier enemigo, pero como os decimos la resistencia y el daño que cause cada una variará demasiado como para ponernos a crear cualquier tipo de tropas sin ton ni son. Sin embargo, en lo que sí coincidirán también con otras es que la forma de actuar a la hora de atacar a los enemigos nos ha parecido que deja un tanto que desear, porque no siempre realizan las acciones que les ordenamos y a veces se limitan a pasear y no disparar mientras los soldados enemigos nos están acribillando a tiros.

Esto sobre todo lo hemos presenciado en algunas partes del escenario que tienen lugares para resguardarse y así sea más difícil que reciban daño. Si bien la inteligencia artificial de nuestros contrincantes sigue a rajatabla esta mecánica para que nos cueste eliminarlos, nuestros soldados no siempre seguirán el mismo ejemplo, a pesar de que les demos la orden de que se queden detrás de algún muro o un conjunto de sacos que haya tirado por el suelo. Aparte, a veces nuestras unidades se han quedado atascadas en alguna zona y la única manera de sacarlas ha sido bombardeando el lugar en cuestión, algo que esperamos que se corrija de cara a la versión final.

Iron Harvest

Por otro lado, algunas unidades y en especial los héroes, contarán con una habilidad especial para causar grandes daños y que requerirá su buena cantidad de tiempo para que se recargue. Sin duda estos ataques serán indispensables y habrá que sacar partido de ellos siempre que sea posible, porque en el caso de los bombarderos será de gran utilidad sus granadas para hacer pedazos a las poderosas máquinas que tengamos que destruir.

Y hablando de las máquinas y los robots, desde luego son una de las partes fundamentales del juego. Solo una de estas unidades es capaz de aniquilar sin problemas a una decena de soldados comunes. Es más, en el gameplay que tenéis acompañando a nuestro artículo podéis comprobar cómo en algunos momentos nos ha costado lo suyo acabar solo con una máquina mientras nos hacía pedazos a todas nuestras tropas. También habrá que ver si eso es cosa de los Rusviets, porque la jugabilidad daba la impresión de que la única forma de salir victoriosos era mandando sin parar numerosas oleadas de soldados hasta que al final nos salíamos con la nuestra.

La verdad es que parece que la República de Polania se caracteriza por su gran rapidez a la hora de crear unidades para así realizar ataques rápidos y constantes, pero no tiene pinta de que tengan mucho que hacer frente a un ejército formado por poderosas máquinas, de las cuáles habrá más de 30 tipos diferentes en todo el juego. Nosotros solo vimos unas pocas de ellas y nos pareció una auténtica locura los estragos que pueden llegar a causar en el campo de batalla, de ahí que se entienda que estas facciones quieran potenciar tanto el desarrollo de esta tecnología.

Iron Harvest

Más allá de todo esto, los soldados podrán equiparse distintos tipos de armas que harán que cambien su clase dependiendo de la que tengan en su posesión. Los paquetes de recursos que mencionamos previamente serán los que contendrán los rifles, granadas, minas, etc., para modificar la clase de las tropas en el caso de que sea necesario. Además, también nos encontraremos con cañones u otro tipo de armas que serán capaces de inclinar la balanza a nuestro favor en los momentos más peliagudos.

De todos modos, la impresión que nos ha dado es que las batallas las ganarán aquellos que tengan la mayor cantidad de máquinas y robots para arrasar con el ejército rival. No nos ha parecido que estuviesen muy balanceadas las unidades en general, porque llega un punto cuando la batalla está muy avanzada en el que los soldados normales se vuelven prácticamente inservibles a no ser que tengas decenas de ellos atacando a un mismo objetivo al mismo tiempo.

En líneas generales la propuesta de Iron Harvest nos ha parecido muy buena. Tiene sus cosas a mejorar en la jugabilidad y algunos fallos que esperamos que sean corregidos con el tiempo, aunque nos hemos quedado con ganas de seguir adelante con la campaña y sobre todo de descubrir qué ofrecerán las de las dos facciones restantes. El lanzamiento del juego se espera para el 1 de septiembre en PS4, Xbox One y PC por el momento, pese a que a priori no sea uno de los juegazos de 2020, le seguiremos la pista de cerca.

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