Sigue a

primer_wii-muramasa-the-demon-blade-2031.jpg

Asombro, portento, prodigio, milagro, pasmo, admiración, estupefacción, fascinación, preciosidad… ¿conocéis otro sinónimo de la palabra maravilla? Yo hoy he aprendido uno nuevo: ‘Muramasa: The Demon Blade’.

El mismo día en el que me entero que el título de Vanillaware tiene problemas con su cambio de distribuidora en Estados Unidos (tocaremos madera para que con su salida el año que viene en territorio europeo no se presenten problemas), tengo la oportunidad de degustar durante dos cortas horas la propuesta de este must have de Wii.

Una obra de gráficos bellísimos y jugabilidad totalmente adictiva que promete convertirse en uno de los mejores juegos del catálogo de Wii. Os animo a conocer ‘Muramasa: The Demon Blade’, un título que, os prometo, no os decepcionará.

primer_wii-muramasa-the-demon-blade-2033.jpg

Entusiasmarse con un título es malo. La expectación puede acabar nublándote la vista y encontrarte con un juego que no es para nada lo que esperabas.

‘Muramasa: The Demon Blade’, con sus primeras imágenes y vídeos, me enamoró desde el primer momento, pero una vez lo he tenido ante mí, no sólo no me ha decepcionado, sino que me ha mostrado mucho más de lo que esperaba.

Belleza en estado puro

Tengo cierta debilidad por las 2D, y la corriente artística que está floreciendo alrededor de este esquema, con trabajos como el de Hellman en ‘Braid’, Anime Production IG en ‘Wario Land: Shake It’ o Dan Paladin en ‘Castle Crashers’, no hace más que reiterar la necesidad de dar un enfoque distinto a un género que parece resurgir de sus cenizas con más fuerza que nunca.

Últimamente encontramos cierto desdén a la hora de realizar los enemigos. Hordas y hordas de diseños repetidos hasta la extenuación que no hacen sino crear la sensación de estar viviendo en un constante bucle.

No os mentiré diciendo que ‘Muramasa: The Demon Blade’ corta ese problema de raíz. Pero sí debemos valorar que la variedad de enemigos es muy amplia y el detallado de cada uno es excelente. Aunque hagas veinte combates siempre te darás cuenta de algún detalle de sus ropajes que se te había pasado por alto anteriormente, eso sin contar con la calidad y carisma que desprenden cada uno de ellos.

primer_wii-muramasa-the-demon-blade-2034.jpg

Su máximo exponente lo encontraremos en los jefes finales, auténticos trabajos de artesanía que dejarían en bragas a muchos títulos encumbrados durante la actual generación.

Aunque tampoco se quedan cortos los escenarios. Preciosos paisajes, en ocasiones interactivos (una lucha en un bosque de bambú donde las cañas se irán despedazando), que nos acompañarán durante todo el juego haciendo acopio de un conjunto de técnicas visuales que dejarán de lado a los personajes principales convirtiendo al panorama en el auténtico protagonista.

Por cierto, si aún no tenéis un cable por componentes para vuestras Wii, antes de adquirir el juego haceros con uno, mejora y mucho.

Jugando a ‘Muramasa: The Demon Blade’

Afortunadamente, ‘Muramasa: The Demon Blade’ no es la insulsa obra de bellos gráficos que muchos se temían, va mucho más allá. Es largo, divertido y te demanda una habilidad y reflejos que van creciendo conforme avanza el juego enganchándote más y más.

El único apartado sobre el que no os podré hablar de aquí en adelante será sobre la historia. La versión probada del juego es la japonesa y lamentablemente lo máximo a lo que puedo llegar es a diferenciar el sí del no en dicho idioma.

Pese a ello os puedo revelar que la historia nos presenta a dos personajes, uno masculino y otro femenino, que tienen en su posesión una espada forjada por el legendario Muramasa.

La elección de cada personaje nos situará desde el principio en una u otra parte del mapa, por lo que el final de la historia llegará cuando ambos se encuentren (desconozco si con buenas o malas intenciones).

Pasamos a hablar entonces de los apartados que sí podemos valorar.

primer_wii-muramasa-the-demon-blade-2036.jpg

Comenzando con un siempre tedioso, aunque necesario tutorial, aprenderemos a controlar los movimientos de nuestro personaje así como las reglas básicas del juego. A primera vista podríamos pensar que nos encontramos ante un hack’n slash sin más, pero tras esa apariencia se encuentra un esquema jugable en el que se aúnan elementos desde RPG hasta de estrategia.

Al empezar se nos facilitan tres espadas, que podremos ir intercambiando a nuestro antojo, todas ellas con unas características de fuerza, ataque, magias y velocidad diferentes. Conforme avancemos en el juego podremos ir adquiriendo nuevas espadas hasta un total de más de 100.

Todas ellas se dividirán en dos grupos: las Tachi, algo más largas y curvadas que las katanas, y las Odachi, unos espadotes que ríete tu de la masamune de Sephiroth.

Siempre contaremos con tres espadas, que además podremos ir mejorando, y la combinación entre unas y otras será la clave para avanzar en la historia sin pasar demasiados apuros. También depende del estilo de cada uno. Yo por ejemplo llevaba una Odachi y dos Tachi para potenciar más la velocidad.

Debemos tener en cuenta la vida útil de cada una, ya que conforme ataquemos y nos defendamos de los golpes de nuestros enemigos la hoja de la espada se irá desgastando hasta que se rompa, obligándonos a cambiar de arma.

primer_wii-muramasa-the-demon-blade-2035.jpg

Pasado un corto período de tiempo, las espadas dañadas se irán regenerando. Aunque también podremos hacer uso de algunos items para acelerar ese proceso.

Con todo y con eso, al menos lo que he podido ver hasta el momento, en ningún momento llega a ser un título difícil de superar. Si bien es cierto que algunas oleadas pueden llegar a desesperar por la cantidad de ataques que te llueven de todos lados y te dejan sin espada en un suspiro, no es nada que consiga despeinar a un buen machaca botones.

Finalmente me gustaría destacar lo variados que son enemigos, escenarios y situaciones, por lo que en el poco tiempo que lo he podido disfrutar, no tiene pinta de convertirse en un juego repetitivo.

Conclusión

En resumen, ‘Muramasa: The Demon Blade’ es una de esas joyas de belleza y jugabilidad exquisitas que Wii, con cuentagotas, nos va regalando de vez en cuando.

Una obra que debería haber contado con un lanzamiento a nivel mundial para no hacernos sufrir con tanta espera (hasta el año que viene nada…), pero que se entiende la decisión por su marcado carácter e inspiración japonesa.

Habrá que esperar a contar con una versión occidental para poder juzgar si es oro o no todo lo que reluce en la obra de Vanillaware, pero lo que sí os puedo adelantar es que ‘Muramasa: The Demon Blade’ apunta muy alto.

Ficha Técnica: Muramasa: The Demon Blade

Muramasa: The Demon Blade
  • Plataformas: Wii
  • Distribuidor: Rising Star Games
  • Estudio: Vanillaware
  • Lanzamiento: Sin fecha

Vídeo | Gametrailers

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

50 comentarios