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Max Payne 3 análisis

Hay algo que pensaba antes de empezar ‘Max Payne 3’, pero que ha quedado aún más claro después de echarle unas cuantas horas. Si me dan a escoger entre lo mejor de la generación a nivel de desarrollos thatgamecompany sería la compañía que se sale del camino, ofreciendo títulos distintos, más cercanos al panorama indie que a las grandes superproducciones. Para esos últimos, los triple A por los que no importa ir a la tienda el día del lanzamiento y dejarte 60 euros en un juego que sabes de antemano que vas a disfrutar sin ni siquiera haber leído un análisis, la elegida es Rockstar Games.

Max Payne 3 análisis

Max Payne 3: no un shooter, el shooter

Una decisión que está apoyada en la variedad de desarrollos, en los guiones que ofrecen, en su aparente facilidad para sacar lo mejor de cada consola. Elementos fácilmente reconocibles en un título como ‘Max Payne 3’, sin duda alguna el mejor shooter en tercera persona de esta generación.

Es curioso porque conforme iba disfrutando del juego, intentando exprimir su divertido modo arcade y un más que notable multijugador, después de terminar el modo principal, iba leyendo y escuchando comentarios fácilmente convincentes para aquellos que aún no se han puesto a los mandos. Cosas como la falta de variedad, que no haya zonas de plataformas como si se introducían en la saga ‘Uncharted’ para hacer el juego más llevadero, que no haya fases de sigilo en las que se aporte algo distinto…

Lo que no se dice es que el jamón ibérico es muy bueno, igual que lo es el chocolate suizo, pero aunque algún día el experimento de juntarlos podría acabar bien, es mejor centrarse en hacer un buen jamón ibérico, y luego, si se tercia, intentar hacer un buen chocolate.

‘Max Payne 3’ es un shooter en tercera persona, ni más ni menos, pero a diferencia del 90% de shooters de esta generación es un shooter muy bien pensado, enormemente diseñado y mejor ejecutado. De no ser así estar disparando durante las 10 horas que dura la campaña sería todo un tedio, y es una sensación que no aparece en absoluto.

Max Payne 3 análisis

Una experiencia larga, divertida y bien hecha

Rockstar sabía lo que había conseguido Remedy, sabía que debía mantener ese espíritu para conseguir un buen ‘Max Payne’, y el resultado, sin ni siquiera un ápice de experimentos raros por en medio, es sencillamente magistral.

10 horas de aventura continua sin ni siquiera un corte para que el juego pueda cargar atestiguan el trabajo que hay detrás de su creación. Hay una trampa detrás, está claro, y es que las cargas entre nivel y nivel se hacen durante las cinemáticas, siendo éstas una pieza clave para el desarrollo de la historia. Escenas bien dirigidas y actuadas que te introducen en los problemas de Max a las que sólo se les puede achacar un problema que Rockstar lleva demasiado tiempo cargando a sus espaldas, el del doblaje.

Algo que, por otro lado, notarás al principio y olvidarás a los pocos minutos, sobretodo teniendo en cuenta que aquí no toca leer y conducir en sentido contrario a la vez, pero denunciable al fin y al cabo con la intención de despertar algún sentimiento en sus desarrolladores de cara a futuros títulos como ‘Grand Theft Auto V’. Podríamos centrarnos en reconocer que los doblajes nunca son tan buenos como las voces originales, pero viendo la calidad que se imprime a todas sus obras, Rockstar también tiene la oportunidad de lucirse en este aspecto en el futuro.

Hablamos de guión y es innegable volver a lo mismo, se nota que hay cariño y ganas de hacerlo lo mejor posible detrás. No es ni de lejos una reiteración del epílogo de ‘Red Dead Redemption’, bajo mi parecer uno de los momentos clave vividos durante la presente generación, pero ha sido lo suficientemente bueno para sentarme a jugar con mi novia al lado y disfrutar de los tiroteos y las escenas de acción mientras ella hacía lo propio con sus personajes y los giros de su historia.

Max Payne 3 análisis

El alma de Max Payne 3

El juego merece ser exprimido, no ya por lo atractivo de su modo arcade y su multijugador, sino porque las mecánicas se prestan abiertamente a ello. La primera partida, jugada en normal y sin autoapuntado, ha sido todo un reto en el que en ocasiones se me ha atascado algún tiroteo. Nada importante que no pueda ser superado con un par de intentos más, pero suficiente para entender que aquí no todo se reduce a esconderte y disparar desde coberturas.

Un paso en falso es igual de peligroso que quedarte agazapado a la espera de una IA estúpida. Sabed de antemano que eso no va a ocurrir y que incluso en sus pasilleros escenarios siempre hay la posibilidad de despistarse lo suficiente con tres enemigos que disparan a bocajarro para que un cuarto rodee la estructura y te ponga en aprietos.

Esa tensión la imprimen sus niveles, genialmente diseñados para aportar variedad simplemente moviéndote de una habitación a otra, pero también el abandono de la regeneración automática de vida. El retorno de los analgésicos a nuestras vidas es todo un acierto que merece ser reconocido, así como una excusa para obligarte a escudriñar cada rincón y que aprendas a valorar la apabullante cantidad de detalles que incluye el juego.

Tras hacer acopio de munición y pastillas siempre llega lo más importante, los tiroteos, el alma del juego y las bases sobre las que realmente debe sustentarse un shooter de acción. Ayuda, y mucho, que Max, NPC y enemigos se muevan por el escenario con un peso y soltura pocas veces vistas en un juego. Ver cómo disparas a un enemigo y cae rodando por las escaleras es señal de las muchas alegrías que pueden aportar aún los motores actuales.

Max Payne 3 análisis

Max f*****g Payne

Tiempo bala, muertes a cámara lenta y escenas de acción acaban de darle forma a un jugoso pastel en el que la guinda, aquello que hará recordar al juego con el paso de los años, es la unión de las tres. Increíble el momento en el que tras una cinemática en una discoteca, Max agarra a un enemigo por la camiseta, lo utiliza para reventar el cristal de una pared y se lanza a través a cámara lenta para que podamos disfrutar del momento realizando espectaculares headshots mientras los miembros de las bandas intentan resguardarse sin mucho éxito.

Todo eso, seguido, sin cortes y con unos juegos de cámara espectaculares, han pasado a convertirse en la verdadera esencia de este juego. Te das cuenta que estás disfrutando como un niño con un juego cuando en vez de estar recostado en el sofá, estás apoyando los brazos sobre las rodillas, con los ojos abiertos como platos a la espera de no perderte ni un sólo detalle de lo que está por suceder. Conseguir que estés en esa posición durante 10 horas no es algo fácil, y es algo que consigue con todos los honores ‘Max Payne 3’.

Max Payne 3 | PS3

Max Payne 3
  • Plataformas: PC, Xbox 360 y PS3 (versión analizada)
  • Desarrollador: Rockstar Games
  • Distribuidor: Rockstar Games
  • Lanzamiento: Ya disponible
  • Precio: 65,95 euros

Max Payne 3 pasa a convertirse en el shooter por excelencia de esta generación. Una experiencia en la que modo principal, modo arcade y multijugador te aseguran largas horas de juego y diversión por delante. Imprescindible.

Vídeo | YouTube
En VidaExtra | ‘Max Payne 3’ para Xbox 360: primer contacto, Multijugador de ‘Max Payne 3’ para Xbox 360: primer contacto

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