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App Store

En VidaExtra hemos analizado juegos desarrollador para iOS y hemos hablado sobre algunos de los movimientos de Apple en este sector, pero ¿sabemos qué piensa realmente Apple sobre los juegos? Según las condiciones de su App Store y de algunas decisiones tomadas por la compañía, los juegos no pueden ni deben abordar temas serios que puedan molestar.

Es cierto que la App Store pertenece a Apple y es Apple la que decide qué contenidos pueden aparecer en la tienda y cuáles no, pero no podemos dejar pasar la ocasión de apuntar que el doble rasero de la compañía, del tamaño de un rascacielos, no beneficia ni a los consumidores ni a los desarrolladores.

Las condiciones de la App Store sobre los juegos

En el documento aparecen un par de párrafos muy significativos que no esconden la doble moral de Apple. En la introducción podemos leer lo siguiente:

La visión que tenemos de las aplicaciones es muy distinta a la de los libros o las canciones, contenidos que no mantenemos. Si quieres criticar una religión, escribe un libro. Si quieres describir el sexo, escribe un libro o una canción, o crea una aplicación médica. Puede ser complicado, pero hemos decidido no permitir ciertos tipos de contenidos en la App Store.

Un poco más abajo de esa declaración de intenciones, todavía en la introducción del documento con las condiciones de la tienda, leemos esto:

Rechazaremos aquellas aplicaciones cuyo contenido o comportamiento creemos que cruza la línea. ¿Qué línea?, os preguntaréis. Bien, como el Tribunal Supremo de Justicia dijo una vez, “lo sabré cuando la vea”. Creemos que vosotros lo sabréis cuando la crucéis.

Suena todo incluso un poquito amenazante, pero sigue siendo la tienda de Apple y la compañía es libre de establecer las condiciones que le plazca. Todas lo hacen, pero no todas muestran su doble cara tan alegremente. Es más: que esto sea así no significa que nos tenga que gustar ni que sea la mejor solución.

Qué dicen los desarrolladores

Jonathan Blow

Jonathan Blow, creador de ‘Braid’, asegura que, si bien la actitud de Apple con respecto a los juegos no es correcta, la culpa es de los desarrolladores. Es decir: Apple considera que los juegos son algo superficial porque los propios creadores de videojuegos nos han enseñado que eso es lo que son. Y no hace falta más que mirar a nuestro alrededor para saber que esto es así. Y siendo así, ¿es motivo suficiente para considerar que los juegos no pueden ser creados con los mismos fines que un libro o una canción? ¿Por qué? Volveré a esto más tarde.

Edmund McMillen, responsable de juegos como ‘Super Meat Boy’ o ‘The Binding of Isaac’ (un título que está basado en una historia bíblica del mismo nombre, por cierto), declara lo siguiente:

Creo que Apple eligió una forma verdaderamente horrible de decir que no quieren publicar aplicaciones que molesten a la gente. La forma en la que está todo redactado es obviamente mala y molesta en varios sentidos, porque a nivel superficial la mayoría verán a Apple diciendo que un videojuego no puede expresar lo mismo que una canción o un libro y que, además, no debería hacerlo. Yo creo realmente que es una forma equivocada de decir que nadie les haga llegar juegos controvertidos que puedan molestar a la gente.

Apple jugando a dos bandas

Un poco más arriba preguntaba si el hecho de que la gran mayoría de juegos se desarrollen como productos de entretenimiento superficial sea un impedimento para que, aquel que así lo desee, pueda crear y dar a conocer un juego con otro tipo de aspiraciones. Yo creo que no. Y aquí es donde Apple juega a dos bandas y queda muy mal: libros y canciones sobre determinados temas sensibles sí, juegos no. Lo diré más claro: en su App Store podemos encontrar libros o canciones que critiquen una religión, pero no hay sitio para videojuegos con la misma intención.

¿Estamos hablando entonces de contenidos que puedan ofender a los usuarios de su App Store, como dice McMillen? Parece ser que sí. Parece ser que Apple no quiere juegos ni aplicaciones que puedan ser controvertidos, que puedan crear problemas, pero entonces, de nuevo, ¿por qué libros y canciones sí pero juegos no? ¿Qué diferencia puede haber entre un juego que critique una religión y un libro que haga exactamente lo mismo?

Endgame: Syria

La sensación que nos queda es la de que Apple tiene claro que los usuarios relacionan las aplicaciones y los juegos de forma más directa con la marca a como lo hacen con los libros o los discos. Probablemente tengan razón en verlo de esta forma, probablemente los usuarios sintamos que las aplicaciones son algo “más de Apple” y que el resto de contenidos están ahí pero “no son tan de Apple”. Y de nuevo; ¿qué importancia tiene? ¿No puedo ser yo, como consumidor, quien decida qué tipo de contenidos quiero jugar, leer, ver o escuchar? ¿Tiene Apple que decirme “puedes leer esto, pero no juegues a esto otro porque es muy controvertido”?

Conclusión

En definitiva, Apple considera que los videojuegos:

  • son y tienen que ser solamente productos de entretenimiento superficial
  • no son capaces de abordar temas importantes
  • no están a la altura de los libros o las canciones
  • no pueden ni deben transmitir mensajes críticos, controvertidos o que hagan referencia a situaciones reales de injusticia

Un ejemplo de juego rechazado, para acabar: ‘Endgame: Syria’, del estudio Auroch Digital. Se trata de un juego de estrategia basado en la guerra civil de Siria cuyo objetivo es dar a conocer a la población las posibles repercusiones del conflicto. Se puede jugar en el navegador y también está disponible para Android a través de Google Play. Apple lo rechazó basándose en otro de los puntos que figuran en las condiciones de la App Store. Uno que prohíbe los juegos que “se centren en una raza o cultura específica, un gobierno o corporación real o cualquier otra entidad real”.

Lo que decíamos: Apple no quiere que su App Store cuente con juegos o aplicaciones potencialmente incómodos para algunos.

Más información | Venture Beat, Cult of Mac

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