Ace Combat 8: Wings of Theve deja obsoleto el debate principal del videojuego actual

Ace Combat 8: Wings of Theve deja obsoleto el debate principal del videojuego actual

En plena obsesión por el GOTY y el fracaso Triple A, la obra de Bandai Namco demuestra el valor revolucionario de ser un juego excelente

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Ace Combat 8
razablan

José Ángel Mateo

Coordinador

Cuando a FromSoftware le picó la mosca de los juegos online como Elden Ring: Nightreign y The Duskbloods, mucha gente se lamentó por no contar con un nuevo Dark Souls, un título de acción a lo Sekiro o directamente una secuela de la aventura del Sinluz en las Tierras Intermedias. Yo también estoy ahí, pero de lo que más huérfano me siento durante estos años es de un nuevo Armored Core. Su apuesta tan desvergonzada por jugabilidad rápida y visceral, un apartado narrativo escueto pero fundamental y una progresión y personalización del robot para ofrecer misiones tan rápidas como rejugables, fue uno de los puntos álgidos de la generación a nivel personal.

Ya Ace Combat 7, uno de los juegos que más he recomendado a quienes disponían de un servicio de PlayStation Plus o de un puñado de euros sueltos durante las numerosas rebajas que tuvo el título de Bandai Namco, fue una forma mucho más que digna de rascar ese picorcillo. Tras haber completado Ace Combat 8, la esperadísima nueva entrega del arcade de cazas, puedo afirmar que más y mejor en este caso es un concepto que tiene todas las connotaciones positivas posibles.

Digo esto porque Ace Combat 7 construía una experiencia deliciosa a los mandos, las misiones eran tremendamente divertidas y, para tratarse de un juego intergeneracional, sus valores de producción seguían siendo vigentes incluso a día de hoy. Pero es indudable que el nuevo título mejora la práctica totalidad de puntos ya fuertes ofrecidos en el videojuego de 2019.

Mejora a Ace Combat 7 por todos lados

Lo primero y que salta antes a la vista es un arranque más cinemático y mejor estructurado en lo narrativo. Si antes se nos namedropeaban países, federaciones y agentes de una guerra con la que nos dábamos de bruces, en Ace Combat 8 se preocupan de presentar a nuestro escuadrón, a los personajes principales, antes de abrumarnos con el contexto de naciones ficticias en medio de la guerra perpetua que alberga la saga.

Ace Combat 8

En la entrega pretérita teníamos unos valores de producción interesantes, pero se abusaba demasiado del operation briefing, de recortes de periódico y emisiones de canales de noticias. Ahora todo eso sigue estando, pero se intercala con unas escenas que no sé definir mejor que como walking simulator sin walking. Cinemáticas en las que apenas apretamos un botón en un par de ocasiones durante su duración, y que quizás por el contraste con la acción desenfrenada de las misiones, funcionan para coger cariño a Tasha, Professor y compañía.

De igual manera, los temas que trata son especialmente vigentes. Ya no solo por la triste coincidencia de que nuestros líderes mundiales estén contentos llevándonos a guerras sin sentido, como por el hecho de cómo Ace Combat 8 trata lo frágil que es la información veraz, las fuentes fiables y la falsa autoridad en la práctica de los gobiernos nacionales frente a las corporaciones supranacionales con tecnología ampliamente superior a la de acceso público. No son cuestiones novedosas en la franquicia, pero sí que resuenan con más fuerza en 2026.

Ace Combat 8 trata lo frágil que es la información veraz, las fuentes fiables y la falsa autoridad en la práctica de los gobiernos

Nada de esto funcionaría sin un nivel visual absurdamente bueno, también en estas escenas. Las animaciones, modelados y expresiones son de lo mejorcito que hemos visto en la industria, con ejemplos como los momentos de los primeros planos en la cabina donde el efecto ojo de pez y la suma de los detalles anteriormente comentados aporta un realismo que pasa con holgura por encima del valle inquietante.

Puede ser, y de hecho es, que con un juego de aviones suceda algo similar a lo que ocurre con los juegos de coches. Son entornos tan controlados que el nivel gráfico puede subir varios enteros con respecto a otros títulos mucho más variados y con más verbos a usar por parte del jugador. Sin embargo, la magia está ahí en tu pantalla y es totalmente tangible. Ya sea con la cámara en tercera persona, en primera o desde la cabina, el nivel visual de Ace Combat 8 cuando cruzas cúmulos de nubes, esquivas explosiones o aprecias las corrientes de aire desprenderse de los alerones en un giro pronunciado, es directamente embriagador.

Ace Combat 8

Otra cosa que colabora en la inmersión, y que suele ser marca de la casa, es el nivel de la banda sonora. Ya no solo es que el tema principal sea estupendo, es que hay versiones orquestadas, un leitmotiv que reconocerás al instante del escuadrón rival, o una tercera misión que ya deja claro hasta qué punto es importante el apartado musical en Ace Combat 8. No solo es un vehículo para entrar en ese trance tan ideal para un juego de este tipo como es "la zona", ese estado mental donde te conviertes en uno con tu avión y evitas cualquier pensamiento lateral, es que el nivel de calidad es supremo en todas las formas que presenta el apartado sonoro.

Pero nada de esto, ni el apartado visual ni el auditivo, funcionaría sin una jugabilidad estupenda. Ya sea con el control adaptado con alabeos o el más fiel a la realidad con giros completos para virar, tu avión responde justo como esperas en todas las situaciones. La velocidad se nota casi tanto como las desaceleraciones o la resistencia del aire a los giros más atrevidos. Aunque sí que creo que había espacio para un alarde háptico con el mando Dualsense de PS5 que no hay, su vibración ayuda además a esta sensación.

La fina línea entre lo arcade y la simulación

Además, cada uno de los aviones que desbloqueas a lo largo de la aventura tiene un comportamiento propio. No esperes contar con la misma maniobrabilidad con un bombardero que con un caza ultrasónico, por mucho que Ace Combat camine con una facilidad pasmosa ese camino tan delgado que separa lo arcade de la simulación. Podríamos pensar que siempre se prioriza lo primero, y más en un mundo posterior a la profundidad de la que hace gala Microsoft Flight Simulator, pero lo cierto es que cuanto más le exiges al juego y más estás dispuesto a darle, más compruebas que dentro de una cierta simplicidad buscada en controles y herramientas disponibles, está la pasión por reflejar la aviación de combate.

Ace Combat 8

Hilando con este último párrafo, el sistema de desbloqueo de aviones, piezas y armas es funcional y cumple con lo esperado. Hay varios arquetipos de cazas como bombarderos y máquinas de guerra, lo que nos permite no solo jugar con el que más nos guste o sea más apropiado para la misión, sino con los que conformar una escuadra ganadora a lo largo de los encargos tan dispares que propone la campaña de Ace Combat 8. No habrá nada que te sorprenda especialmente en la parte de la personalización, con misiles, bombas y cohetes de todo tipo, así como herramientas con las que beneficiar a tus compañeros y partes que maximizan los puntos fuertes u ocultan las debilidades de tu avión.

Aunque una campaña de Ace Combat es, en gran medida, sus misiones. Creo que estamos frente a un menú de operaciones ambicioso, amplio y variado, con puntos álgidos y opciones para mostrarnos todas las bondades del videojuego. Sí diré que las misiones más memorables están en la mitad o al principio del último tercio, con set-pieces abrumadoras y tremendamente grandilocuentes, mientras la recta final del videojuego puede llegar a palidecer cuando ya has visto encargos mucho más variados o espectaculares.

Sea como sea, sí que es una campaña completa. De hecho, cumple a la perfección con esa máxima de tenerte al borde de la silla con cada misión y, sobre todo, darte ganas de iniciar la siguiente antes de darte cuenta que ha pasado mucho más tiempo del que pensabas jugar a Ace Combat 8. Hay algo que atrapa en este juego, y después de pensarlo todos estos días, seguramente sea una contribución global de todos sus apartados.

En un momento en el que el discurso está secuestrado entre el próximo rutilante GOTY o el Triple A que se ha olvidado de hacer lo mínimo exigible, Ace Combat 8 destaca por ser bueno, incluso muy bueno. Puede parecer poco en la sociedad de la hipérbole en la que vivimos, pero hay un mérito enorme en saber cuáles son tus puntos fuertes, maximizarlos y no pecar de ambicioso a la vez que quizás eres el máximo exponente de un género que casi conformas en solitario.

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