Los mundos abiertos en videojuegos llevan muchos años entre nosotros. Ha evolucionado de muchas formas y, le pese a quien le pese, la saga Assassin's Creed de Ubisoft tuvo mucho que ver en su desarrollo y popularización... y también con su perversión, desde la maravillosa Francia de Unity o la obscenidad inabarcable de Odyssey.
Tanto se han malogrado los mundos abiertos al cabo de los años que algunos desarrolladores creen que ya no son tan llamativos e interesantes como antes. Nicholas Lives, fundador de Night Signal Entertainment, ha comentado a la revista Edge (compartido por gry-online) que "se ha acabado el encanto" y que muchos usuarios buscan experiencias más únicas en su lugar.
Durante mucho tiempo, muchos juegos se han centrado en crear experiencias memorables y con una rejugabilidad infinita. O bien su magia cautiva al jugador y este juega sin parar hasta morir, o bien el efecto se desvanece y la última impresión se borra. Creo que muchos aficionados se están acostumbrando poco a poco a la idea de experiencias únicas, satisfactorias e independientes que les dejen una buena sensación.
Nicholas Lives cree que la saturación de los mundos abiertos está beneficiando a los videojuegos indies o, sin especificar tanto, a experiencias que son más comedidas y que apuestan por hacer una cosa excepcionalmente bien en lugar de 10 meramente bien. Yura Zhdanovich, fundador de Sad Cat Studios y quien pronto lanzará Replaced, apoya la opinión de su compañero de profesión.
La idea de un mundo vasto y abierto, digamos de 500 kilómetros cuadrados, ya no es novedosa. No resulta atractiva. A nadie le interesa. [...] Para que la gente se interese en ti, tienes que hacer algo excepcionalmente bien.
La fatiga de los mundos abiertos exagerados se hace patente cuando triunfan maravillas como Hollow Knight: Silksong, Clair Obscur: Expedition 33, Hades 2 y Resident Evil Requiem, por ejemplo. Pero no es tan obvia como muchos querrían y no hay que echar la vista atrás demasiado para encontrar ejemplos: Death Stranding 2 y Kingdom Come: Deliverance 2 fueron dos de los nominados al GOTY 2025.
Pero quizás todo esto venga a colación del actual melocotonazo: Crimson Desert, un mundo abierto tan bestia (en todos los sentidos) como abrumador. No es coincidencia que Michael Douse, director de Baldur's Gate 3, ya esté diciendo que es "una amalgama cínica de mecánicas prestadas", pese a ser divertido, y que podría convertirse en un referente para "más juegos premium y gratuitos" debido a que contar con tantas mecánicas hace que tu apuesta sea menos arriesgada. La cuestión es que funciona.
En VidaExtra | Existió un GTA IV con Niko Bellic matando zombis por Liberty City. Lo han encontrado en una Xbox 360 de saldo en un rastro
En VidaExtra | "¿Por qué disculparse?": el exdirector de Blizzard no entiende a qué juegan los desarrolladores de Crimson Desert con la IA
Ver 1 comentarios