Análisis de Evil West: el doble A perfecto para despedir al año a base de disparos, combos y gore
Análisis

Análisis de Evil West: el doble A perfecto para despedir al año a base de disparos, combos y gore

No esperaba yo cerrar el año con una alegría como la de Evil West. Por llegar casi de tapado -me consta que hay muchos que lo seguís muy de cerca-, por ser un doble A, por ser otro título inspirado en el Salvaje Oeste que se suma a los chopocientos que llevamos ya a la espalda este año y, sobre todo, por llegar justo después de un God of War Ragnarok con el que comparte no pocas similitudes.

Aquí, como con el calvo barbudo, esto va de pegar guantazos como catedrales mientras realizamos eliminaciones lo más gore posibles y, entre peleíta y peleíta, superar algunos puzles para que no se nos atragante tanta víscera. Pero si bien es cierto que la comparativa le sienta regular y que está lejos de ser un juego perfecto, reconozco habérmelo pasado de fábula con Evil West.

El Salvaje y Extraño Oeste (otra vez)

Con la enésima iteración del Weird West como excusa, acompañaremos a un cazador de monstruos para dar matarile a toda una colección de zombis, hombres lobo, gusanos gigantes y vampiros para intentar detener una conspiración en la que los chupasangres quieren hacerse con el control del país.

La historia, como ya habréis imaginado, termina siendo un poco lo de menos, y aunque el juego se esfuerza en darle peso a base de cinemáticas, conversaciones con personajes secundarios y una serie de coleccionables que amplían la información sobre esta versión fantástica del Salvaje Oeste, lo cierto es que será raro que no estés deseando que termine la charleta para liarte a mamporros una vez más.

El deseo, aquí de forma un pelín más acusada, acaba salpicando también a todo lo relacionado con la exploración y los puzles. Lo primero, por aquello de ser escenarios vistosos pero excesivamente pasilleros, se lleva mejor por los premios que trae consigo, desde habilidades bloqueadas hasta que las encuentras por ahí repartidas en cofres hasta encuentros especiales que pondrán a prueba nuestra destreza para reventar bichos.

Lo segundo, en cambio, cuesta más de salvar. Arrastrar trenes de un lado a otro para intentar salvar distintas alturas nunca ha sido santo de la devoción de nadie, y Evil West se apoya en la mecánica en no pocas ocasiones mientras intenta compensarla con disparar a objetos para desbloquear atajos desde ángulos imposibles u otras excusas como llevar la electricidad de un lado a otro.

Evil West

Está lejos de ser algo que le reste entusiasmo a la sonrisa que he mantenido de principio a fin durante la aventura, pero es aquello de poner en una balanza dos piezas clave de un mismo puzle y ver a kilómetros de distancia que una pesa muchísimo más que la otra. Es lo que tiene tener un combate tan divertido.

Una colección fantástica de combos y habilidades

Frente a masillas de nuestra estatura, mini jefes con problemas de gigantismo y jefes finales de varios metros de altura y envergadura, nuestro amigo cazador de monstruos se valdrá de tres opciones clave: soltar puñetazos, aprovechar un gancho capaz de electrocutar enemigos, y un completo arsenal de armas que nunca para de crecer y mejorar con nuevas habilidades y opciones que podremos comprar y desbloquear a nuestro ritmo.

Con varios árboles de habilidades para cada una de las armas y accesorios que el colega lleva encima, Evil West es uno de esos juegos en los que agobia plantarte ante todas las posibilidades que tienes mientras decides dónde vas a invertir el dinero y los puntos conseguidos hasta el momento.

Evil West

No lo digo como algo negativo, ni remotamente cerca de ello. De hecho, adoro cuando las opciones en un sistema de progreso son siempre tan suculentas que no sabes por dónde empezar. Lo mejor de todo es que el juego es plenamente consciente de ello, así que constantemente te plantará máquinas en las que podrás archivar todos tus puntos gastados para elegir otro camino dentro del árbol de forma instantánea.

No es menos cierto, sin embargo, que terminas cruzándote con habilidades bastante rotas que parten un poco el ritmo de los combates y, en cierto sentido, te dejan  muy claro que no vas a encontrar un camino mejor. A pesar de ello, con un reto que nunca deja de escalar y de sumar mini jefes a peleas grupales en las que acabas recibiendo golpes por todos lados, acabas agradeciendo tener un truco al que agarrarte cuando la cosa se complica.

El hijo doble A de Bayonetta y Kratos

La herencia que comparte con otros juegos como God of War o Bayonetta, por la contundencia del primero y la posibilidad de montar combos locos como el segundo, hacen del combate de Evil West uno de los más divertidos que he probado en mucho tiempo. Pese a ser plenamente consciente de sus limitaciones como doble A, exprime al máximo todas las posibilidades para que acabar con hordas de enemigos siempre sea un pasatiempo apetecible.

Evil West

Con enemigos que se dejan hacer de todo, tan pronto empieces a cogerle el truco te verás arrastrando hacia ti a un grupo de enemigos con el gancho para dejarlos electrocutados y a merced de tus puños, golpearás al primero con la rabia de un boxeador frente a un saco de boxeo para luego elevarlo en el aire y lanzarlo hasta la montaña de dinamita que hay en la otra punta del escenario, provocando así una explosión que acaba afectando a los que están atacando desde lejos.

A los dos restantes los matas de la siguiente manera. A uno lo revientas de un escopetazo generando dos esferas de energía que se pasean por la zona haciendo daño al resto de enemigos que vienen hacia ti y, al siguiente, lo golpeas con un puñetazo ascendente para luego agarrarlo con el gancho en mitad del salto y lanzarlo contra el suelo creando una onda expansiva que te cede hueco para la siguiente jugada.

Esta es sacar el lanzallamas y quemar a los que han caído empujados por el golpe y, mientras esos están sufriendo lo suyo, aprovechas el fusil para disparar desde lejos a un pistolero que está a punto de realizar un ataque especial, reventándole así las manos en el acto y dejándote algo de respiro para seguir con lo tuyo.

Evil West

Dinamita, un revolver capaz de generar rayos que salten de un enemigo a otro, eliminaciones que te curan vida o recargan tu electricidad, fintas que te permiten continuar un combo tras esquivar un golpe, descargas eléctricas que frenan todos los enemigos cercanos para que puedas repartir a gusto, parrys capaces de dejar vendidos hasta a los enemigos más grandes… Es, sencillamente, uno de esos juegos con una lista de posibilidades que, para cuando llegues al New Game+ y tengas todo completamente dominado, vas a gozar de una forma bestial.

La opinión de VidaExtra

Con un contador que probablemente se quede en unas 10 o 15 horas durante la primera vuelta, el número de coleccionables y desbloqueables es tan loco que será difícil que una vez terminado no quieras volver a la casilla de salida. Evil West es uno de esos juegos que empiezas con un “igual está bien” y terminas completamente entusiasmado.

Lo de luchar contra los grandes, como era de esperar, le queda fuera del alcance, pero el haberse convertido en un hocico capaz de asomar entre tanto juegazo en este abultado final de año hace de él un título aún más especial. Creo que Evil West es uno de esos juegos que recordaré con cariño pese al paso de los años. Y es algo que me hace muy feliz.

Focus Home Interactive - Evil West, PS5

cover

Evil West

Plataformas PlayStation, Xbox y PC (versión analizada)
Multijugador
Desarrollador Flying Wild Hog
Compañía Focus Home Interactive
Lanzamiento 22 de noviembre de 2022

Lo mejor

  • Una alucinante colección de ataques, armas y habilidades
  • Combates y jefes divertidos y desafiantes
  • Buena variedad de enemigos y retos

Lo peor

  • Los puzles flojean
  • A menudo es excesivamente pasillero

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