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Análisis de Call of Duty: Modern Warfare, una de las mejores entregas de la saga y uno de los FPS bélicos más interesantes de los últimos años
Análisis

Análisis de Call of Duty: Modern Warfare, una de las mejores entregas de la saga y uno de los FPS bélicos más interesantes de los últimos años

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Call of Duty: Modern Warfare es todo un juegazo. Y esto no es algo que deba sorprendernos en exceso teniendo en cuenta que se trata de un reinicio de la mejor subserie de esta saga, pero creo que merece la pena dejarlo claro desde el principio por si quedaba alguna duda... porque yo qué sé. Al final cualquier desarrollo puede irse al traste por mil motivos. En esta ocasión, por suerte, a Infinity Ward le ha salido todo bien.

Bueno, todo quizás no. Seguro que no, vaya. Call of Duty: Modern Warfare es una maravilla, pero no es perfecto. Lo veremos con más calma, pero el modo cooperativo Operaciones Especiales, así como ciertos elementos de la historia principal, empañan un poco la que por otro lado es una experiencia jugable formidable.

Muchos llevábamos años pidiéndole a la saga, como ente con vida propia que es, que volviera a aquello que la hizo grande; que se dejara de tanto futurismo, de tanto salto imposible y de tanto correr por los muros; que se centrara en una jugabilidad más clásica pero adaptada, a su vez, al momento que nos ha tocado vivir. Y Call of Duty: Modern Warfare es justo eso: los fans de la subserie Modern Warfare estarán encantados y los recién llegados disfrutarán de uno de los mejores FPS bélicos de los últimos años.

Call of Duty: Modern Warfare: una campaña corta pero a la altura de las circunstancias

Tras la ausencia de campaña en Call of Duty: Black Ops IIII, volvemos aquí al tradicional modo historia de cinco o seis horas de duración. En este caso se nota el esfuerzo que ha realizado el equipo a nivel narrativo: atrás quedan las tramas enrevesadas que se tornan incomprensibles a los cinco minutos y que, al final, provocan una desconexión total por parte del jugador. En Call of Duty: Modern Warfare tenemos una serie de protagonistas bien definidos y un enemigo claro. No hay pérdida. Y se agradece.

La historia, eso sí, se permite dar un par de saltos temporales en forma de interesantes flashbacks para dar contexto a las motivaciones, actitudes y puntos de vista de Farah y su hermano. El primero de estos flashbacks es especialmente crudo. Y sorprendente. De hecho, salvo por ciertos detalles con los que Infinity Ward ha querido tirar la piedra y esconder un poco la mano (lo de inventarse un país llamado Urzikstan para no hablar directamente de Siria, por ejemplo, y esquivar así una serie de balas, es bastante de traca), me ha sorprendido la facilidad con la que el juego afronta y le muestra al jugador ciertos temas.

COD Modern Warfare Los protagonistas de COD: MW. De izquierda a derecha: Alex, Price, Kyle y Farah

Digamos que, tras lo sucedido con No Russian, la célebre y polémica misión del aeropuerto en Call of Duty: Modern Warfare 2, no esperaba ver según qué escenas y situaciones en este nuevo Modern Warfare. Soy plenamente consciente de la carga política de un juego como este, faltaría más, y de algunas de las trampas llevadas a cabo por Infinity Ward a la hora de relatar ciertos hechos, pero no quiero entrar más a fondo en ello. No podría hacerlo con garantías de éxito debido a mi desconocimiento a nivel histórico de los conflictos bélicos reales que tienen relación con la historia ficticia del juego.

Lo que sí sé es que el trabajo y el esmero puestos a la hora de perfilar personajes creíbles y crear lazos entre ellos ha dado sus frutos. Los diálogos, aunque puedan estar llenos de clichés y frases que hemos escuchado en cientos de películas y otros juegos bélicos, funcionan. Por otro lado, el hecho de que las escenas no jugables hayan pasado a verse en tercera persona, sumado al uso de un nuevo motor gráfico con el que se ha conseguido un realismo inédito hasta ahora en la saga tanto en el modelado de personajes como en sus animaciones y expresiones faciales, resulta de gran ayuda.

Por cierto, hablando de los diálogos, me gustaría saber cómo ha sido el proceso de doblaje al castellano porque todos los personajes están bien excepto uno: el que dobla Najwa Nimri. La sensación al escuchar a Kate Laswell, el personaje doblado por Nimri, es que ésta no tenía ningún tipo de contexto a la hora de grabar sus líneas. Es imposible llevar a cabo un doblaje tan plano y carente de emociones si estás viendo lo que sucede o, al menos, tienes instrucciones claras y concisas sobre lo que debes transmitir.

Más allá de este tema puntual, y volviendo a la historia y los personajes, me ha gustado mucho la sensación de ir acompañado en todo momento. Principalmente porque la mayoría de las misiones se llevan a cabo en grupos de cinco o seis personajes, cuando no más, que hablan constantemente entre ellos y con nosotros de forma muy natural. No es lo mismo ir acompañado por uno o dos NPCs que acabas perdiendo de vista en cuanto hay tiros a saber que estás rodeado en todo momento de compañeros. De alguna forma he llegado a creer que eran personas y que estaban conmigo ahí, algo que muy pocos FPS, por no decir ningún otro, han conseguido.

COD Modern Warfare Alex y Farah

De hecho, gracias al buen trabajo del estudio a la hora de perfilar personajes y establecer vínculos emocionales entre ellos, el juego consigue que sintamos cierto apego por los protagonistas. Todo está bien planeado y engrasado para que, llegado el momento, sintamos un pequeño pinchazo en el estómago. Por no hablar de las pocas pero muy importantes decisiones morales que deberemos tomar a lo largo de la historia y que ayudarán a definir un poco más la personalidad de Farah, Alex, Price y Kyle.

Las misiones en las que hay que asaltar algún edificio en plena noche y con las gafas de visión nocturna merecen una mención especial. No porque sean las más espectaculares o las mejores, sino por el extremo grado de tensión que logran crear y por la sensación de realismo que transmiten. Subir las escaleras de una vivienda junto al Capitán Price y el resto de compañeros para ir despejando planta por planta en busca del objetivo, todo bañado en ese tono verde tan característico que otorgan las gafas nocturnas, es alucinante.

Por cierto, allá va algo que me ha parecido muy curioso: hay misiones que, a mi juicio, están planteadas como si de un juego de terror se tratase. Las propias misiones nocturnas tienen algo de eso, ya que en cada habitación y tras cada esquina estás esperando a que te salte algo desde la oscuridad, pero hay un pasaje concreto en una misión durante la segunda mitad de la historia que me hizo pensar en juegos de terror puro. Y ahí sí hay un enemigo de gran resistencia que podría pasar perfectamente por un engendro del mal en cualquier survival. Te persigue sin cesar y, cuando crees haberlo dejado atrás, aparece corriendo tras una esquina. No sé si todo esto ha sido algo deliberado o fortuito fruto de la suma de una serie de elementos, pero me ha gustado.

La campaña, en definitiva, está muy bien. Probablemente sea una de las mejores de toda la saga. Sé que mi memoria no es tan fiable como para recordar con todo detalle las campañas de los Modern Warfare anteriores y seguramente hay muchas cosas interesantes en ellas, pero sí sé que esta es de las buenas. Y con todo y con eso, el corazón de un Call of Duty siempre acaba siendo el multijugador.

El multijugador, como siempre, vuelve a ser el corazón del juego

Los distintos modos multijugador son un pozo de horas. Desde el más básico de todos, el típico Duelo por Equipos, hasta los que debutan en la saga, como Tiroteo, son capaces de ofrecer dinámicas para todos los gustos. Los habrá que prefieran meterse en Dominio a capturar zonas y no salir de ahí, pero también los que gusten más de ir en solitario gracias al Todos Contra Todos. No importa el modo elegido: todos y cada uno de ellos funcionan de forma precisa para lo que han sido diseñados.

Las principales novedades en cuanto a modos las encontramos en el mencionado Tiroteo, donde se dan partidas muy rápidas de 2v2 en mapas pequeños con sus propias reglas, y Guerra Terrestre, que es justo lo contrario: partidas largas de 32v32 en mapas de grandes dimensiones donde hay que capturar una serie de posiciones y en las que podemos usar distintos vehículos como tanques o helicópteros. Personalmente es el modo que menos disfruto, pero de vez en cuando está bien dejarse caer por ahí a generar un poco de caos.

COD Modern Warfare Pim, pam, pum

Por otro lado, y a falta de ver cómo acaba funcionando el pase de batalla, el multijugador viene cargadísimo de desbloqueables, misiones y desafíos. Para empezar hay desafíos diarios que otorgan recompensas, pero lo gordo está en las misiones que, por cierto, funcionan exactamente igual que las de Fortnite. Es decir: cada misión tiene asociados una serie de desafíos específicos que, al ser completados, desbloquearán un objeto: tarjetas de visita, armas y más.

Y sí, a nivel de personalización hay opciones para aburrir. Desde las propias armas, que pueden ser equipadas con hasta cinco accesorios de todo tipo o adornadas con skins y amuletos, hasta las rachas de bajas, las ventajas y las mejoras de campo. Las ventajas son las típicas para esprintar más, desbloquear antes las rachas de bajas o cambiar de arma más rápido, por poner unos pocos ejemplos, mientras que las mejoras de campo nos permitirán sacar cajas de munición, drones para sobrevolar la zona y marcar enemigos, silenciar nuestros pasos durante un tiempo y más. Todo suma para ganar.

También hay distintos operadores a nuestro alcance que, por suerte, no llevan asociadas habilidades especiales como sucedía en Black Ops IIII. Son simples avatares que pueden ser personalizados con distintas skins, no hay más. Y lo de siempre: al jugar se gana experiencia, al ganar experiencia se sube de nivel y al subir de nivel se desbloquean armas y otros objetos. Las armas, como viene siendo habitual también, tienen su propio nivel y al subirlas se irán desbloqueando nuevos accesorios.

La tercera pata que completa el juego junto a la campaña y el multijugador es toda la parte de Operaciones Especiales. Básicamente son una serie de misiones para jugar en cooperativo que, a nivel narrativo, parten del punto donde finaliza la campaña principal. Es una excusa como otra cualquiera, en realidad, ya que estas pequeñas historias no son comparables a la campaña en ningún caso. Ni están narradas de la misma forma ni tienen verdadero peso. Probablemente tampoco lo necesiten, es cierto, pero a decir verdad me ha parecido un modo extremadamente soso. Soso y quizás un tanto más difícil de lo esperado, lo cual puede ser una buena noticia para muchos. De nuevo, lo interesante es que hay variedad y opciones para todos los gustos.

La opinión de VidaExtra

Call of Duty: Modern Warfare confirma las buenas sensaciones que nos transmitieron tanto los vídeos como las betas del juego que se pudieron probar antes de su lanzamiento y se convierte así no sólo en una de las mejores entregas de toda la saga, sino en uno de los mejores FPS bélicos de los últimos años.

La campaña es corta y directa al grano, con una historia que se entiende, que no da muchas vueltas, que no se lía para luego no saber como salir y que está trufada de momentos espectaculares. Los personajes están bien dibujados y, aunque son poco menos que clichés andantes, logran transmitir algo más de lo habitual en este tipo de juegos. El caso del vínculo creado entre Alex y Farah es un buen ejemplo.

Los distintos modos multijugador, donde hay cross-play para que los jugadores puedan enfrentarse a sus amigos u otros jugadores independientemente de la plataforma en la que juegue cada uno si así lo desean, son tan divertidos como cabría esperar. Hay variedad y cantidad de modos suficiente como para poder dedicarle todas las horas que uno quiera. Con el tiempo el juego irá recibiendo nuevos mapas y eventos, en este caso de forma gratuita y sin pases de temporada ni cajas de botín, sustituidas aquí por un pase de batalla del que todavía no hemos podido ver nada, así que en principio no hay nada que temer.

La parte del cooperativo en Operaciones Especiales es la más floja de todas, aunque pueda dar para unas cuantas horas más de diversión para el que busque ese tipo de experiencia, pero podemos decir tranquilamente que, en conjunto, Call of Duty: Modern Warfare es tan bueno como esperábamos.

Call of Duty: Modern Warfare

Call of Duty: Modern Warfare

Plataformas PC, PS4, Xbox One
Multijugador
Desarrollador Infinity Ward
Compañía Activision
Lanzamiento 25 de octubre de 2019
Precio 64,90 euros

Lo mejor

  • Buena campaña, corta y al grano
  • Modos multijugador para dar y tomar
  • Gunplay marca de la casa y nuevo motor gráfico

Lo peor

  • El modo Operaciones Especiales es regulero
  • El diseño de algunos mapas favorecen el campeo

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