Cartas rotas, imágenes censuradas y partidas ganadas a piedra, papel y tijera: el lado más macarra y desconocido de Magic
Análisis

Cartas rotas, imágenes censuradas y partidas ganadas a piedra, papel y tijera: el lado más macarra y desconocido de Magic

Esta es una iniciativa en colaboración con Wizards of the Coast.

En todo trabajo llega un punto en el que el cuerpo te pide desconectar, cambiar el ritmo e intentar perseguir otras ideas. A algunos nos da por escribir locuras, a otros les da por beberse hasta el agua de los floreros en la cena de Navidad, y a Wizards of the Coast les dio por crear Unglued.

Tras cinco años con cinco ediciones y una veintena de expansiones, reimpresiones y sets a sus espaldas, los diseñadores de Magic: The Gathering necesitaban un respiro, y su válvula de escape se convirtió en el spin-off más desconocido y brillante que nos ha legado el juego de cartas: los Un-set.

Rompe la carta en pedazos

Como en el resto de casos de estas últimas semanas, a la idea de Unglued llego casi por casualidad, buscando información sobre sets pasados y futuros para dar forma al texto sobre la historia del Black Lotus, me cruzo con una carta que parece la clásica recreación de un fan pasado de vueltas.

Al principio me llama la atención la ilustración, que se sale del recuadro original de una forma que no había visto hasta entonces, y conforme sigo revisando la carta me encuentro más y más sorpresas: Mox Lotus, 15 de maná, gira para añadir infinitos maná incoloros a tu reserva, paga 100 de maná para añadir un maná de cualquier color a tu reserva…

Por si eso fuera poco, junto a ella encuentro otra aún más loca. Se llama Blacker Lotus, y además de repetir la idea de la imagen sobrepuesta al tradicional marco de los artefactos, en su descripción pone que al ser girado se debe romper la carta en pedazos para añadir cuatro manás de cualquier color a tu reserva. ¿Qué narices es esto?

Unset

Acababa de toparme con las dos primeras cartas de una colección en la que me esperaban cientos de locuras. El primer par de explosiones cerebrales a las que le seguirían todas las cartas de Unglued, Unhinged, Unstable y Unsanctioned, las cuatro expansiones de la colección Un-set.

De creer que es el loco fanart de algún iluminado a cruzarme con una de las cosas más locas que he visto en toda mi vida como jugador de videojuegos y juegos de mesa. Necesitaba saber de dónde había salido esto, recrearme con cada una de las cartas que había salido de ello y, por descontado, ver cómo podía hacerme con ellas para enmarcarlas.

La magia del humor

El que por aquél entonces era lead de diseño del juego, Joel Mick, se unió a uno de sus diseñadores para dar forma a una expansión que prometía romper todas las reglas del juego. Su idea era coger todas aquellas cartas que no habían tenido salida en expansiones anteriores por ser demasiado poderosas o injugables, y romperlas aún más.

Lo que nació de pensar en un nuevo borde para las cartas que permitiese hacer cosas que no serían posibles en el resto -de ahí el marco plateado de esas colecciones- creció aún más al presentar la idea a Mark Rosewater, el que luego se convertiría en diseñador jefe de Magic.

Unsanctioned

Resulta que el bueno de Mark era mago además de diseñador. No un mago en lo que hacía en Magic, que también, sino uno de los que sacan conejos de las chisteras y hacen trucos con cartas. Sí, el chiste se cuenta solo, pero no he podido evitarlo.

El caso es que, al parecer, en el mundo de los magos hay una baraja especial con cartas extrañas con símbolos poco convencionales y demás. Las típicas que utilizas para hacer un truco y que sea más sorprendente porque, qué demonios, nadie espera un as de corazones de color negro y cosas así. Aquello parecía un buen punto de partida.

A esa idea de ir un paso más allá con la intención de romper límites y rozar lo absurdo, se sumaba el hecho de que el propio Mark venía de trabajar como escritor de comedia, y quería dotar a Magic de una expansión que recogiese ese mismo espíritu. Algo así como el “por los LOLes” de 1998.

Unset2

Carta libre para desfasarse

La intención era gritarle al mundo que Magic era un juego serio, con sus torneos, sus reglas y sus metódicas victorias, pero que también era un juego divertido y podía romper un par de jarrones si se soltaba la melena en la fiesta de Navidad de la empresa. Había nacido Unglued, una expansión destinada a gritarle al mundo que, al menos de vez en cuando, estaba bien no tomarse las cosas tan en serio.

No sería un nuevo set al uso y, de hecho, sólo las nuevas tierras serían jugables en torneos oficiales o modos de juego tradicionales. El resto simplemente sería una colección de bromas, juegos de palabras y mecánicas imposibles destinada a echar unas risas.

Una carta cuya mecánica sea romperla en mil pedazos y tirarla al aire, otra que redireccione hechizos mientras gritamos a viva voz el equivalente al “rebota, rebota y en tu culo explota” que decimos por estos lares, la que te da cinco vidas en esta partida y otras cinco al inicio de la siguiente...

Una demencial sucesión de chistes malos y huevos de pascua que en cualquier otra compañía ni siquiera se habría sometido a juicio -y de haberlo hecho habría supuesto que algún mandamás le echase el freno-, pero que en Wizards of the Coast vieron como una estrategia fantástica.

No sólo permitirían que diseñadores e ilustradores tuviesen carta libre para hacer las mayores locuras que les viniesen a la cabeza para desfogarse y recargar pilas de cara a futuras expansiones, también darían forma a una de esas colecciones que, por lo loco de sus ideas, sería un bocado en dulce para los fans.

Pasado, presente y futuro de Un-set

Una vez se corrió la voz entre los diseñadores, todos se sumaron a la fiesta con ideas cada vez más locas.

Unhinged

¿Una mecánica de piedra, papel o tijera? ¿Tiradas de dados? ¿Criaturas que sólo puedes bloquear si no llevas puesta ropa tejana? ¿Monstruos gigantes que sólo puedes invocar uniendo dos cartas? ¿Cantar una canción?

Sobre el papel parecía una idea fantástica, pero entre el público no acabó teniendo el éxito esperado y, de hecho, no fueron pocos los que se alzaron con antorchas frente a la intención de crear un segundo set de Unglued.

Pero al parecer la idea de no tomarse en serio el juego no caló lo suficiente, y lo que se anunció para el siguiente verano finalmente no llegó a ningún sitio.

Seis años después, y tras un nostálgico clamor popular, los Un-sets se convertirían en familia al recibir la llegada de Unhinged con otras 141 cartas y, tres años después de aquello, explotarían aún más con las 268 cartas del set Unstable. Os recomiendo echarle un vistazo a dichas colecciones porque no tienen desperdicio.

A principios de 2020 se lanzó Unsanctioned, un compendio de cartas viejas y nuevas destinadas a ser jugadas al estilo Jumpstart, uniendo dos packs de los cinco disponibles en la caja al más puro estilo juego de mesa (lo tenéis en Amazon en inglés, por si os pica la curiosidad).

Además, durante el pasado Magic Showcase se aununció Unfinity, una nueva colección de la serie Un-set que promete llevarnos hasta un futuro plagado de ciencia ficción retro, parques de atracciones y circos espaciales con el descacharrante espíritu de este spin-off. Lamentablemente tocará esperar hasta mediados de 2022 para conocerlo, pero sabe Garfield que, al menos por esta vez, ni de coña dejo que se me escape.

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