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Retroanálisis de Ninja Spirit, el arcade de Irem que sacó a relucir el potencial de TurboGrafx-16
Análisis

Retroanálisis de Ninja Spirit, el arcade de Irem que sacó a relucir el potencial de TurboGrafx-16

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Me arrepiento bastante de haberme desecho de mi TurboGrafx-16 hace muchos años, porque llegué a contar con algunos juegos importantes de su catálogo, como aquel Ninja Spirit del estudio nipón Irem. Un juego que me resultó imposible de pasar en su día, porque te podían matar de un toque.

Hubo diferencias entre el original de recreativas y su conversión a esta consola de NEC, de hecho. En el Arcade morías de cualquier forma con un único impacto, mientras que se ofreció una alternativa en consolas para aguantar unos golpes más. Pero no dejó de ser un juego muy exigente que ahora, con motivo de la futura PC Engine Core Grafx Mini, me apetecía rejugar para ver si seguía siendo tan difícil y si me seguía gustando tanto.

Y ni una cosa ni la otra, como veréis a continuación en su retroanálisis.

Una historia de venganza con un ninja atípico

Ninja Spirit

En los años 80 hubo una fiebre importante por los ninjas que salpicó, como no podía ser de otra manera, al mundo de los videojuegos. Así nacieron sagas tan míticas como Shinobi (SEGA), Ninja Gaiden (Tecmo) o incluso (por medio de los cómics en primera instancia) las Tortugas Ninja Mutantes.

Irem no quiso ser menos y sacó en salones recreativos Ninja Spirit en 1988, adaptándose ese mismo año en máquinas de la época como Amiga (que también disfruté) y Atari ST, hasta que llegó la mejor conversión posible a TurboGrafx-16 en 1990, pese a que no fue exactamente un pixel-perfect.

Es curioso, porque en la adaptación a esa consola se modificó la escena de introducción, dejando claro que el protagonista era un lobo blanco que vio cómo mataban a su padre (en forma humana); mientras que en el Arcade arrancábamos frente al altar de una deidad y ya pasábamos a la acción.

Las sensaciones al volver al original fueron enormes, porque todo seguía ahí tal y como lo recordaba: esos enemigos que nos persiguen sin descanso, hasta debajo del suelo; la posibilidad de intercambiar entre cuatro armas... Sin embargo, ya no me resultó un juego ni tan remotamente difícil. Es más, me ha asombrado (para mal) lo pobres que son los patrones de los jefes o ese esquema tan repetitivo en los entornos de cada fase. Y además, es muy corto.

Ninja Spirit, un juego con un sello especial

Ninja Spirit

Aunque hoy en día diste mucho de ser un juego perfecto o rejugable, sigue gozando de un encanto especial que resulta muy atractivo para los que vivimos aquella época, en parte por lo fresco que sigue siendo su propuesta.

Irem supo alejarse hasta cierto punto de la competencia siendo de lo más icónicos esos espíritus que podían acompañar a Tsukikage, el protagonista, tras conseguir los primeros power-ups. Dos sombras que atacaban a la vez que nosotros y que dejaban tras de sí un halo con su espada capaz de dañar a los enemigos a más distancia de la permitida por la lógica. Visualmente era impactante para la época y en la actualidad sigue siendo de lo más vistoso.

El otro aporte de originalidad en Ninja Spirit viene de parte de las otras tres armas que podíamos intercambiar a placer y desde cualquier momento, porque no teníamos que cogerlas por la pantalla, sino que venían de serie: unos shurikens, una especie de dinamita y un gancho parecido al del Pang.

Cada arma venía bien en determinados momentos, pese a que la katana fuese más que solvente en casi cualquier situación... por lo mucho que podíamos saltar. Y es que Irem supo crear un juego arcade con un control de lo más exquisito que funcionaba como un reloj suizo. Algo muy necesario en el tramo final, donde los proyectiles enemigos se multiplicaban a lo loco.

¿Ha aguantado bien el paso del tiempo?

Sí, mejor de lo esperado sabiendo que salió al mercado hace más de 30 años, pese a que ya no pueda ocultar tan bien sus carencias, como la escasez de fases o los patrones repetitivos, en general. Pero si Ninja Spirit fue uno de los primeros confirmados para la futura mini-TurboGrafx-16, mucho antes de que tuviese que fantasear con el resto de su catálogo, por algo será.

Ninja Spirit

Ninja Spirit

Plataformas Arcade (versión analizada), Amiga, Atari ST, Commodore 64, ZX Spectrum, Amstrad CPC, Game Boy y TurboGrafx-16
Multijugador No
Desarrollador Irem
Compañía Irem
Lanzamiento 1988
Precio 6,99 euros (eShop de Nintendo Switch)

Lo mejor

  • Las cuatro armas del protagonista
  • Su gran versatilidad en el control
  • Sabe ser exigente, pero sin desesperar

Lo peor

  • Los escenarios repiten mucho los entornos
  • Los patrones de los jefes son muy pobres
  • Que no haya una secuela o remake

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