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Tras esperarlo durante años y jugarlo más de 10 horas, no sé si Sea of Thieves me encanta o es otro juego más
Análisis

Tras esperarlo durante años y jugarlo más de 10 horas, no sé si Sea of Thieves me encanta o es otro juego más

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Creo que es el juego más importante de Xbox One de 2018 y también uno de los más originales y prometedores que ha lanzado nunca Microsoft. A ‘Sea of Thieves’ le vengo siguiendo la pista desde su anuncio, he probado varias de sus betas, lo he jugado en solitario, también en compañía y hasta he buceado por sus foros o los de Reddit en busca de novedades en más de una ocasión.

Con semejante historial a nadie le extrañará que lo cogiese anoche con ganas y que gran parte del día lo haya dedicado a él. ‘Sea of Thieves’ era uno de mis juegos más esperados del año y las ansias por probar su versión final eran enormes. Y sin embargo aquí me encuentro, en una posición incómoda en la que no sé discernir si me encanta o simplemente es un juego más.

La punta del iceberg

Imagino que ante esa situación gran parte de la culpa la tienen sus betas. Podríamos decir que ya he quemado varios de los cartuchos que propone. Antes incluso de que se lanzase ya me había recorrido de punta a punta su extenso océano en busca de tesoros, e incluso me había enfrascado en alguna que otra misión de acabar con capitanes pirata con forma de esqueleto.

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Tras ello mi esperanza era que aquello fuese sólo la punta del iceberg. Que más allá de coger una misión, ir a buscar algo que recoger o matar, y volver al punto de partida, hubiese una profundidad que la beta no se podía permitir desvelar. Siendo esto unas impresiones, no un análisis, no metería la mano en el fuego para afirmar con rotundidad que hay poco más que rascar, pero al menos es la sensación que me ha dado.

Es cierto que la caza de tesoros llega a tener su miga, demandando cada misión un objetivo en distintas islas. A veces incluso escondido tras un acertijo. También que dentro de eso, pelear con esqueletos o cazar animales, hay cierto grado de desafío al poder subir de nivel, acceder a mejores contratos e incluso desbloquear títulos honoríficos en forma de retos.

Pero que la cosa se quede ahí, como mínimo durante gran parte de las primeras horas de juego, genera un poco de desilusión. Si bien es cierto que la idea de crear y personalizar a mi pirata es atractiva, la ingente cantidad de dinero que requiere cada objeto, personalización, arma y mejora, me genera cierto agobio y pereza.

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La experiencia mutlijugador frente a la solitaria

Que todos esos males son menos en compañía de amigos es evidente. Pasa aquí como también pasaba en ‘Destiny’, en ‘Fortnite’, en ‘Ghost Recon Wildlands’ o en casi cualquier otro juego reciente que se apoye en el cooperativo para que te eches unas risas con varios jugadores. Es desde esa óptica, desde la de ver a ‘Sea of Thieves’ como el bar del siglo XXI en el que quedar para echar un rato, donde el juego me despierta más admiración.

El pasar la tarde con los colegas y tomártelo poco a poco me parece la óptica más adecuada para abordarlo, pero no negaré que en cierto sentido quería algo más. Especialmente cuando no haya tripulación conocida a la que sumarse. Quería que, además de ser una opción tan relajante como espectacular (muchísimo), también me permitiese quemar horas en solitario.

Lo hace en gran parte. Puedes mantener ese ritmo de ir jugándolo de vez en cuando para ir desbloqueando cucamonadas, pero nunca serán más que eso. Es decir, que ni habrá mejores armas, ni más estadísticas, ni nada que se le parezca. La idea es que todos los jugadores estén a la misma altura y que sólo los cambios estéticos marquen dónde han triunfado unos y otros ni siquiera han llegado, pero me falta algo.

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Ya le tengo el ojo echado a un rifle francotirador y un par de objetos más que, por lo bonicos que me parecen, serán mi principal objetivo durante las próximas horas. Pero, ¿y después? ¿Qué me empujará a seguir jugando más allá de ver de primera mano el endgame? Sé que ahí es donde entran en juego los eventos y desafíos que irán llegando pero, ¿lo harán a tiempo antes de que haya decidido saltar a otro juego?

Quiero más, pero no sé cuánto me durará

Como decía al principio, entre la fascinación y la indiferencia está la cosa. Consciente de que quiero seguir jugando, pero no durante cuánto tiempo, tampoco sé en qué momento una sensación acabará pesando más que la otra. Me apetece seguir explorando aunque sepa que no tiene premio si no es con una misión activada.

Quiero seguir mejorando barco y personaje pese a que eso no vaya a suponer nada más allá del que tenga especial interés en pavonearse. Tengo muchas ganas de ‘Sea of Thieves', y más aún de tener que tragarme todas mis dudas más pronto que tarde.

Pero de lo que yo deseo a la realidad, ahora mismo hay varias millas náuticas de distancia. No sé si ha sido la expectación, el haberlo jugado con anterioridad o que lo de enseñarlo demasiado pronto le ha pasado factura (al final Phil Spencer tendrá razón con eso de no querer mostrar más juegos si no es para tener el lanzamiento a la vuelta de la esquina).

Puede que a estas alturas tenga yo gran parte de culpa, pero que eso no sirva para esconder la que es inherente a ‘Sea of Thieves’. Pese a ser una gran idea, parece haberse quedado en lo justo para excusarse en que su verdadera profundidad llegará algún día. Y para entonces, yo que lo llevo esperando desde hace años, no sé dónde estaré ya.

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