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Análisis de Xenoblade Chronicles X: Wii U cierra el 2015 con uno de los grandes RPG de nuestra época
Análisis

Análisis de Xenoblade Chronicles X: Wii U cierra el 2015 con uno de los grandes RPG de nuestra época

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Siempre que sale a relucir el tema del remake de 'Final Fantasy VII' digo lo mismo, me gustaría tener gráficos actualizados y poco más, pero lo cierto es que si me lo vendiesen con el sistema de combate de 'Xenoblade Chronicles X' no dudaría en comprarlo. Hasta ese punto llegan las buenas sensaciones que transmite el juego de Wii U, capaces de conseguir que un purista se trague sus palabras.

No entro en el grupo de los que se maravillan con el universo de 'Xenoblade Chronicles X' con un "qué bonito", pero no puedo evitar sentir esa sensación ante lo que me propone como juego. Dedicación, aprendizaje y también algo de apabullamiento abren las puertas al que acabará siendo uno de los GOTY de Wii U.

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Un juegazo, por bueno y por enorme

'Xenoblade Chronicles X' es uno de esos juegos con los que nunca verías el momento de ponerte a escribir. Cada día encuentras algo nuevo y algo bueno, o descubres una cueva que aún no tenías controlada o te cruzas con un jefe gigante que te ventila de un golpe y te deja con ganas de volver a plantarle cara.

La inmensidad del juego no responde a una mera cuestión de terreno, hay mucho por hacer tanto a nivel de mecánicas como de exploración, así que los inicios de la aventura pueden ser un jarro de agua fría que te descoloca por completo. Es Monolith diciendo que los juegos también pueden ser así, que el sistema que el JRPG estaba buscando para volver a la carga ya existe.

Todo lo que esconde me ha parecido tan hipnotizante que será muy difícil escapar de sus garras

La otra parte del mérito se la llevan por un juego que funciona a las mil maravillas en una consola a la que parecía que se le acababan los trucos. Lo de recorrer el mapa de punta a punta e ir encontrando monstruos colosales que se van dibujando en el horizonte es demencial (del popping no se libran), pero que el salto de un desierto a una jungla de Star Trek sea sin tiempos de carga y sin bajones de frames es aún mejor.

Lástima que ni la historia ni sus cinemáticas sean para mí, pero todo lo que esconde detrás de los héroes sin voz y las villanas en tanga me ha parecido tan hipnotizante que será difícil salir de él. Espero que tengas vacaciones las próximas fiestas, porque las vas a necesitar.

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Los primeros compases de Xenoblade Chronicles X

Una guerra estelar se libra sobre la Tierra y la humanidad, en plan Battlestar Galactica, decide que mejor salir de ahí antes de que todo se vaya al garete. La tierra explota, la nave Ballena Blanca consigue escapar y se pasa dos años dando vueltas hasta que se estrella en el planeta en el que tendrá que empezar de nuevo.

Tú eres uno de los pasajeros de esa nave, uno de los nuevos ciudadanos de un mundo en el que un paseo por el zoo sería muy parecido a una comida familiar tras una sobredosis de tripis. La humanidad debe sobrevivir en un ambiente hostil en el que gatos y monos gigantes campan a sus anchas, así que toca explorar, controlar a la fauna y encontrar suministros para seguir adelante.

Tardarás en controlar un robot, pero la espera merecerá la pena

Pronto te conviertes en uno de los agentes del gobierno que deben controlar esas áreas mediante varios departamentos especiales. Están los recolectores, los arqueólogos, los exploradores y varias facciones más entre las que, como ya habrás imaginado, también se incluye la de los cazadores.

Ahí me uní yo, pensando que las misiones de aniquilar bichos controlando un robot no tardarían en llegar, pero lo cierto es que mi elección no ha evitado que me trague unas cuantas búsquedas de fruta. Pese a ello, aunque tardarás media campaña en tener tu propio Skell, esos Gundam que habrás podido ver en cada tráiler del juego, la espera merecerá la pena.

Como buen JRPG, también sabe ser cansino

Sí se hizo un poco pesado el último tramo antes de conseguir el robot, superando un examen en el que, entre otras cosas, se pedían tres calabacines beagflea que me robaron cerca de una hora. Todo este tipo de objetos que te reclaman las misiones secundarias se consiguen con unos cristales que siempre están flotando por el suelo, así que los paseos de aquí para allí suelen ser bastante entretenidos al ir recolectándolos, pero si tienes la necesidad de conseguir X y sigues dándole vueltas a la misma zona puede desesperar un poco.

Buscando los malditos calabacines llené un continente de antenas, unas balizas que colocas en zonas concretas del mapa y te permiten viajar rápido entre ellas, así que imaginad la de vueltas que llegué a dar. Lástima que su puñetería también se lleva por delante un poco de exploración, permitiéndote jugar como si fuese un plataformas a un juego con otro tipo de caminos en mente.

La exploración te da herramientas para que a veces juegues como si fuese un plataforma, pero no siempre será una decisión acertada

Me explico. Que puedas subirte a la raíz de un árbol en un bosque con flores gigantes no significa que vayas a poder sortear la montaña que tienes que rodear, sólo estarás confundiendo un atajo (o incluso el camino principal) con otro punto alto más desde el que maravillarte con las vistas.

El tema me ha jugado un par de malas pasadas, pero también hay que reconocerles el mérito de haber conseguido que el salto con carrera al ir sorteando obstáculos y escalando zonas sea tan cómodo como divertido.

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Mucho caminar, pero sin sufrir por el farmeo

En 'Xenoblade Chronicles X' hay que andar muchísimo, así que una de mis recomendaciones principales sería centrarse en desbloquear el mayor número de antenas posibles desde el inicio del juego. Siempre te cruzarás con zonas infranqueables o infestadas de enemigos que se convertirán en tu barrera, así que tener esa posición a un click de la pantalla del Wii U Gamepad para volver más tarde es primordial.

Monolith se carga el farmeo poniendo a tu disposición compañeros que te ayuden a avanzar más rápido

La zona que vayas ampliando será la que te sirva de escenario para tus próximas misiones, así que tirando de historia principal o de secundarias empezarás a subir niveles que, posteriormente, te permitirán sumar aún más continentes a tu campo de entrenamiento.

No es un juego que te pida farmear con frecuencia, de hecho pone a tu disposición una de las mejores herramientas para evitarlo, sumarte a otro jugador online o reclamar un soldado Blade controlado por la IA.

Al hacerlo en solitario realizarás un pago que variará dependiendo del tiempo de colaboración y el nivel del personaje, así que si quieres olvidarte de matar bichos de tu nivel siempre puedes pasar por un terminal y reclamar un soldado de nivel 60 con el que ir a patearle el culo a algún magno, bestias legendarias que normalmente aportan bonificiaciones y un buen puñado de puntos de experiencia.

No es un truco que vaya a funcionarte siempre, pero si estás atascado y quieres ver una serie mientras juegas en la pantalla del mando, el juego te pone esa posibilidad en bandeja. Es su forma de decirte que la búsqueda de frutas te la vas a comer con patatas, pero que tampoco quiere que sufras demasiado luchando todo el rato contra los mismos enemigos.

No le hace falta hacerte farmear porque el cúmulo de horas que se lleva por delante despistándote con cada nuevo bicho o recoveco que encuentras en el mapa ya es suficiente. Lo de "céntrate" me lo he tenido que decir más de una vez, pero al plantearte las misiones como actividades que puedes ir haciendo mientras vas continuando la historia, es muy fácil despistarse.

Hay que aprender a jugar, y su sistema de combate es tan profundo que te va a costar más de cinco minutos hacerlo

Sólo algunos monstruos te molestarán durante el trayecto, aquellos con un ojo marcado al lado del nivel que poseen, así que siempre podrás ir tranquilo hasta que te cruces con uno que pueda ponerte en apuros (si no consigues esquivarlo y salir por patas, claro). Por ponerte en apuros me refiero a bichos que pueden ser de tu nivel y tenerte peleando durante un par de minutos, algo que te ocurrirá en no pocas ocasiones durante los primeros compases del juego.

Será cuando estés aprendiendo a sacarle el máximo partido al combate de 'Xenoblade Chronicles X', a saber ejecutar cada movimiento en el momento exacto, a escuchar lo que dicen tus compañeros para hacer más daño a tu enemigo, a colocarte en el lateral de un velociraptor de tres metros para darle un golpe en la pierna que le haga tambalearse... Hay mucho por aprender, especialmente si no has tocado 'Xenoblade Chronicles' para Wii o 3DS.

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Un sistema de combate para enmarcar

No se toma muchas molestias al explicar gran parte de sus mecánicas, así que a muchos les tocará tirar de manual o estar muy atentos a todo lo que ocurre en pantalla. La estrategia que plantea requiere encarar hasta la batalla más pequeña con algo de cabeza, así que muy pronto esos dos minutos pasarán a ser segundos en los que aturdes, quemas y rematas con una combinación de botones que acabarás aprendiéndote de memoria.

Tus habilidades se ordenan en una barra inferior, siguiendo el estilo de un MMO, y desde ahí controlarás tus preferidas para encarar los muchos combates con los que te cruzarás. Como en el género online, todo poder tiene un contador, así que el orden que plantees según las características y la recarga de cada uno de ellos será primordial para ventilar los combates menores con algo de agilidad.

Con el robot la exploración se vuelve más ágil y despachar a monstruos menores duran un suspiro

No se tarda demasiado en cogerle el truco y, para cuando ya lo hayas dominado a la perfección, 'Xenoblade Chronicles X' te dará un derechazo en forma de Skell que pondrá todo tu mundo patas arriba. Ya has subido tu clase al máximo, has pateado gran parte del mapa y dominas el combate, ahora toca vivir todo eso desde un robot.

Los caminos serán más amenos al hacerlos a más velocidad, los monstruos de tu nivel te durarán un par de asaltos y todo lo que has aprendido sobre cómo mejorar tu personaje tendrás que adaptarlo al uso de tu nuevo mejor amigo, un Transformer en el que las habilidades y las mejoras no las marca la experiencia, sino el dinero.

La jugada maestra de Xenoblade Chronicles X

Ahí está la gran jugada de 'Xenoblade Chronicles X', obligándote a pasar por las misiones que creías que ibas a obviar por el mero hecho de comprarte un nuevo robot o tunear con armas y accesorios el que ya tienes. Es ahí cuando te asomas definitivamente al pozo de horas que es este RPG y te entran sudores fríos.

Más de uno pensará que jugarlo en sesiones maratonianas para poder hablar de lo que esconde habrá conseguido que me canse de él, pero lo cierto es que mientras escribo estas líneas estoy pensando en lo que me queda por hacer cuando vuelva a encender el mando.

Todo en 'Xenoblade Chronicles X' tiene una capa más profunda de lo que esperabas

Su exigencia es adictiva y, salvando las distancias, me recuerda a lo mucho que disfruté con el puñado de horas que metí en su día a 'Metal Gear Solid V' o el reciente 'Fallout 4'. Incluso debo decir que, lamentablemente, este último lo tengo bastante abandonado por la caza de bichos gigantes que plantea lo nuevo de la gran N.

Todo en 'Xenoblade Chronicles X' tiene una capa más profunda de lo que esperabas, desde la modificación del Skell hasta la del personaje, desde la colocación de las antenas para recolectar materiales con mayor eficacia hasta el uso de esos bienes para invertir en compañías de armas que te nutran con mejores propuestas.

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Cuando al inicio comentaba que es capaz de apabullar no lo decía sin razones, imaginad cómo sería un MMO si fuese un juego offline y sumadle un sistema de gestión que toca todas las ramas del juego. Sólo así os podréis hacer una idea de lo que tenéis por delante cuando os pongáis a jugar.

Eso sí, la paciencia inicial bien merecerá la pena, y es que con ella aprenderás a disfrutar uno de los mejores JRPG de los últimos años. Si todo lo que ha lanzado Nintendo hasta la fecha no ha sido suficiente, 'Xenoblade Chronicles X' es el juego con el que tendrías que empezar a replantearte seriamente la compra de una Wii U. Un RPG de altura es lo último que le faltaba a su catálogo para que a nadie le tiemble la voz al despedir esta consola diciendo que es una imprescindible.

Imprescindible

Xenoblade Chronicles X

Xenoblade Chronicles X

Plataformas Wii U
Multijugador
Desarrollador Monolith Soft
Compañía Nintendo
Lanzamiento 4 de diciembre
Precio 48,44 euros

Lo mejor

  • Un JRPG que se ha sabido adaptar a nuestros tiempos.
  • Incontables horas de juego y cosas por hacer.
  • Menús que aprovechan la pantalla del Wii U Gamepad a la perfección.
  • Dos juegos en uno, a pie y con robots, que funcionan igual de bien a nivel técnico.

Lo peor

  • La cantidad de cosas por hacer puede llegar a agobiar.
  • Hay que meterle horas para entender bien todo lo que ocurre a tu alrededor.
  • El popping de enemigos es bastante habitual.


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