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Así hemos visto representada España en los videojuegos: toros, flamenco y más estereotipos
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Así hemos visto representada España en los videojuegos: toros, flamenco y más estereotipos

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A pesar de que España es un país muy rico en cultura, arte y costumbres, los extranjeros que se fijan en nuestro país suelen quedarse con los mismos estereotipos manidos de siempre: toros, flamenco, paella... De puertas para fuera, España es un país lleno de toreros, piratas y bandidos. Señores que se llaman algo así como Miguel Salazar, que bailan flamenco con una rosa en la boca, pelo en pecho y alma de truhán.

O al menos así se representa en ficción: en cine, en literatura e incluso en música hemos sufrido esos tropos durante muchos años; ahora, en videojuegos, también. Si nos paramos a buscar cómo nos representan los desarrolladores extranjeros en sus juegos observamos que tienen una imagen de nosotros construída a base de tópicos. ¿Lo peor? Nosotros, en nuestros videojuegos, también potenciamos esa idea.

Personajes españoles: un pozo de estereotipos

Cuando hablamos de la representación española en los videojuegos normalmente nos tenemos que conformar con que algún que otro personaje de alguna obra haya nacido en nuestro país. Es sobre todo en juegos de lucha donde más españoles podemos encontrar: desde los célebres Don Flamenco (de 'Punch Out!!'), Cervantes de León (de 'Soul Calibur') y Vega (de 'Street Fighter') hasta un de las últimas incorporaciones, Miguel, que hizo su primera aparición en 'Tekken 6'.

Todos estos personajes comparten un característica: están estereotipados hasta la médula. Algunos son burdas caricaturas que parecen sacadas directamente de una película de Pajares y Esteso, otros utilizan referencias directas al mundo de la tauromaquia como si todos los ciudadanos españoles fuéramos unos matadores. Algo así debieron pensar los desarrolladores de 'Harry Potter: Quidditch World Cup', quienes vistieron a toda la selección española del ficticio deporte con unos trajes de luces que dejaban bien claro la procedencia de los jugadores.

Seleccion Espanola En Harry Potter Quidditch World Cup

Para encontrar representaciones un poco más fidedignas (aunque tampoco mucho) podemos irnos a juegos de estrategia relacionados con la Historia, como 'Civilization VI', donde se incluyó una campaña especial protagonizada por Felipe II.

España como escenario de videojuegos: más estereotipos todavía

No sólo de personajes va la cosa, sino que también el propio territorio patrio ha servido de inspiración para muchos desarrolladores internacionales. Hay una buena lista de videojuegos que incluyen niveles ambientados en España (a veces de forma más explícita, otras menos) o que directamente se desarrollan por completo en nuestro país.

Claro que ese tipo de representaciones tampoco están exentas de estereotipos. Sin abandonar los juegos de lucha podemos ir desde la plaza de toros de Barcelona del escenario español de 'Fatal Fury' hasta las calles de Buñol para pelear durante la Tomatina en 'Tekken 6' (o, como la llaman en el juego, la "Fiesta del Tomate").

A medida que cambiamos de género nos encontramos con versiones digitales de otras ciudades de la Península Ibérica, como la Bilbao que podemos disfrutar en '007: El Mundo Nunca es Suficiente' de PlayStation, el circuito urbano de Madrid de 'Gran Turismo 6' o el mapa ambientado en la Alhambra de Granada del modo multijugador de 'Assassin's Creed II: La Hermandad'.

Pero si buscamos la ciudad española más representada en los videojuegos esa es sin duda Barcelona. La Ciudad Condal aparece en multitud de obras, aunque tampoco se libra de los estereotipos, por supuesto: si nos vamos a 'Tony Hawk's Underground 2' podemos patinar por las calles de la ciudad (con la plaza del MACBA como centro neurálgico del skate, como en la realidad) y desbloquear, de paso, un patinador especial que para sorpresa de nadie va vestido de torero.

Barcelona En Tony Hawks Underground 2

En la saga 'Broken Sword' también visitamos Barcelona en un par de ocasiones, concretamente en su primera entrega, donde acudimos a la mansión española de la Condesa de Vasconcellos, y en 'Broken Sword 5: La Maldición de la Serpiente', cuya historia se desarrolla casi por completo en la ciudad española y sus alrededores.

También los juegos de carreras escriben cartas de amor a La Ciudad Condal; títulos como 'Project Gotham Racing 2', 'Forza' o el mismísimo 'Out Run' incluyen circuitos inspirados en la capital catalana. Vin Diesel quiso hacer lo propio con una recreación de Barcelona para el sandbox 'The Wheelman' pero su versión de la ciudad se parecía a ella lo que un huevo a una castaña.

Claro que si hay un juego cuya infame representación de España todos conocemos ese es 'Resident Evil 4'. El título de Capcom se desarrollaba en una especie de pueblo español cuyos habitantes hablaban algo parecido al castellano de latinoamérica y en el que se seguía pagando en pesetas, a pesar de estar ambientado en 2006.

Desde España sin amor

¿Y si nos miramos el ombligo y analizamos la imagen que los videojuegos españoles dan de nuestro país? Uno podría pensar que si bien los desarrolladores extranjeros tienen una imagen estereotipada de nosotros, desde dentro combatimos esas ideas vetustas con juegos que huyen de los cánones que se nos presuponen a los españoles.

Pero no. De los pocos videojuegos patrios que tratan sobre España, unos pocos están tanto o más estereotipados que los extranjeros, mientras que otros son burdas parodias de nuestra sociedad; aunque de alguna forma la industria española haya aprendido a darle su toque a los videojuegos que van sobre temas españoles, realmente no parece haber una intención por contar temas que se alejen de lo típico.

De hecho, el tópico del toreo también ha sido explotado por desarrolladores españoles, que han querido sacar provecho del maltrato animal convirtiéndolo en videojuegos de títulos tan inspirados como 'Torero', publicado por Ubisoft en 2002, y 'Toro', que llegó a PlayStation 4, Xbox One y PC en 2015 de la mano de Reco Publishing.

Si buscamos una visión más interna de nuestra idiosincracia lo que sí vamos a encontrar a patadas son juegos que parodien nuestra realidad, videojuegos que usen el humor (tosco, a menudo) para hacer referencia a temas que suelen estar de actualidad. Tenemos ejemplos como 'Pokémon Iberia', 'El Secreto de Isla Moncloa' o 'Pablo Iglesias – Casta Wars'.

Pokémon Iberia Andalucía

Más allá de eso, son escasos los juegos que usan nuestra cultura como inspiración directa con pretensiones de ser algo más que una fugaz parodia socio-política. Son pocos los videojuegos que aprovechen la riqueza de nuestra cultura, pero los que hay demuestran cierta valentía y savoir faire que debe ser reconocida. Hablamos de obras como 'Blasphemous', que pretende capturar la esencia de la Sevilla barroca y religiosa para crear una imaginería con ella y exportarla al resto del mundo, o de proyectos como 'Cervantes: Perdiendo Los Papeles', un juego para móviles inspirado en el clásico de Cervantes (en el que, por cierto, también se basaron los creadores de 'Don Quijote', una aventura basada en texto publicada en 1987 por Dinamic Software).

Y si lo que queremos es rigor histórico y veracidad, podemos escoger videojuegos como 'Numantia', un título de estrategia para PlayStation 4, PC y posteriormente Xbox One que narra la Batalla de Numantia, aquella en la que las tribus celtíberas plantaron cara a las tropas del Imperio Romano en el siglo II a.C.

En definitiva, videojuegos como estos demuestran que es posible sacar provecho de nuestro amplio y rico bagaje cultural, y que nosotros somos los más indicados para hacerlo, porque somos los que mejor conocemos nuestra historia. O al menos deberíamos. Si dejamos que otros hablen de España por nosotros, lo único que tendremos es una biblioteca llena de juegos de flamenco, toros y olé.

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