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Los niños y la violencia en los videojuegos. ¿Son exageradas las medidas que se toman al respecto?
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Los niños y la violencia en los videojuegos. ¿Son exageradas las medidas que se toman al respecto?

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A los videojuegos siempre se les ha tachado como algo muy perjudicial para los niños, considerándolos una afición negativa en lugar de pensar los beneficios que pueden tener. Lamentablemente la gente que no está tan metida en este mundo se limita a observar sin informarse y a cualquier cosa que ven, sobre todo si es un signo de violencia, ya deciden meter a todos los juegos en el mismo saco.

Es innegable que ciertos títulos sí que incluyen elementos muy gore o que simplemente por la acción que presentan podría no ser la mejor idea decirle a nuestro hijo de seis o siete años que pase la tarde jugando a alguno de ellos. Pero, ¿cual es el límite que separa una situación de la otra?

La "censura" en algunos juegos digitales

Ayer mismo nos encontrábamos con un caso que se engloba en todo esto. Nicalis había mandado una solicitud a Apple para poder publicar 'The Binding of Isaac: Rebirth' en sus dispositivos iOS. Sin embargo, la compañía de la gran manzana no estaba por la labor tras declarar que se trataba de un juego que incluía "violencia hacia los niños". ¿En serio? ¿Violencia?

The Binding Of Isaac Rebirth

Hay que dejar las cosas claras. Es evidente que 'The Binding of Isaac' esta protagonizado por un niño que a base de disparar lágrimas tiene que enfrentarse contra enemigos deformes, ángeles, demonios, gusanos o incluso caquitas y que cuando acabamos con algunos de ellos aparece sangre en el suelo. Aún así, todo está realizado con un toque de humor y animado que en lugar de producirnos pavor o desagrado hace que resulte más cómico y simpático.

Basándonos en esto, el motivo de que esté protagonizado por un niño (que igualmente tampoco lo parece una vez jugando), ¿es suficiente excusa para rechazar su publicación? Tan solo hay que observar la gran oleada de quejas que han surgido a través de Twitter con todo este tema reclamando a Apple que cambie de idea. Además, otras tantas personas han aprovechado para citar a ciertos videojuegos que sí que están disponibles en la App Store y que, desde luego, tienen un nivel de violencia superior y encima atentan claramente contra niños.

Un ejemplo lo encontramos en 'Limbo', uno de los mejores títulos en 2D de la pasada generación protagonizado por un niño indefenso que debía de resolver puzles en un mundo en blanco y negro plagado de trampas que iban desde cepos hasta arañas gigantes, pasando por enemigos que lanzaban dardos envenenados con cerbatanas. Otro caso podría ser el de 'The Walking Dead', con zombis hambrientos que tratan de acabar con la raza humana, entre los que aparecen también niños, o también el de 'Surgeon Simulator', que vale que ahí no aparezcan chiquillos, pero tampoco creo que resulte un gran ejemplo enseñarles como se abre un cuerpo y se le examina el higado y el resto de órganos con sangre de por medio.

Surgeon Simulator

Con esto no quiero decir que todos ellos sean malos juegos y ni mucho menos que se merezcan estar en la tienda de descarga digital de Apple, pero ¿por qué ellos sí está a la venta y 'The Binding of Isaac' no? Sinceramente resulta demasiado hipócrita rechazar un juego por un hecho que ya está patente en otros títulos. Por otro lado, si la multimillonaria compañía fundada por el difunto Steve Jobs pensase en las ganancias que obtendría probablemente no sería moco de pavo, dado que el popular roguelike tiene miles de seguidores en todo el mundo que no dudarían ni un instante en adquirirlo para sus teléfonos o tabletas.

La búsqueda del límite entre lo permisivo y la prohibición

En cualquier caso, si nos ponemos a examinar con mayor profundidad las características de los aparatos vemos que existe en ellos un filtro de control parental. Con este sistema los adultos tienen la posibilidad de prohibir a sus hijos mediante una contraseña que accedan a ciertas aplicaciones o contenido seleccionándolos de manera individual. Este sistema sin duda puede resultar muy efectivo si se ejecuta correctamente y así los padres no tendrían por qué temer que sus hijos prueben juegos violentos.

Está claro que esta solución no es la cura contra todos los males, pero al menos algo es algo y todo el mundo que quiera podría disfrutar de los juegos bajo su propia responsabilidad o bajo la de las personas a su cargo. Sino, siempre pueden guiarse de la clasificación por edades que se le ha otorgado a los títulos, PEGI en el caso de los países europeos, que se estableció principalmente con el fin de ayudar a los progenitores a tener una idea de que se van a encontrar antes de adquirir un juego.

Carmageddon

A pesar de todo estas medidas parecen no ser suficientes para algunos países del mundo, donde prefieren ser más drásticos y prohibir el lanzamiento de ciertos juegos por su alto nivel de violencia y crueldad o por contener demasiados elementos o referencias sexuales. También puede ser porque las propias leyes del país o por las creencias que mantienen esté muy mal visto llegar a ver algo así, aunque estos casos ya serían más concretos en lugar de ser algo más global como lo que estamos tratando.

Sea como fuere la violencia tiene pinta que por desgracia siempre va a existir y es complicado encontrar una solución que pueda satisfacer a todo el mundo. Lo que está claro es que entre el ser demasiado permisivo y el censurar y prohibir todo lo que tenga que ver con la violencia hay un largo trecho y que, en el caso de los niños, siempre estará detrás de todo esto la educación que se les haya dado, el tiempo que se les permita jugar a videojuegos o el entorno en el que hayan crecido.

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