El primer ragequit de la historia no era tal cosa, pero su historia es igual de interesante

El primer ragequit de la historia no era tal cosa, pero su historia es igual de interesante
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Seguro que te has cruzado con el siguiente gif más de una vez, y es igual de probable que lo hayas visto acompañado de algún mensaje del estilo: el primer ragequit de la historia, una coletilla que, entre tú y yo, la verdad es que le queda de fábula.

En él se puede ver una partida primigenia de Pong -aunque en realidad es otro juego-. en la que uno de los participantes, el que parece que acaba de perder, se levanta de la silla haciendo aspavientos. Sin audio ni contexto al que agarrarse, nuestra cabeza hace el resto: se está quedando a gusto acordándose de los muertos de alguien.

Y lo cierto es que no vamos tan desencaminados porque el jugador que se levanta sí acaba de perder con un 2-3 al mejor de 5, pero en realidad está mucho más contento de lo que uno podría llegar a imaginar al ver la escena. Están en 1969, el jugador es Ralph Baer, y no es un ragequit.  Él y su compañero Bill Harrison está enseñando al mundo la primera videoconsola de la historia.

A Baer, también conocido como el padre de los videojuegos, le debemos que esa primera consola se convirtiese en la Magnavox Odyssey, pero no es el único invento del sector que nos entregó. Suyas son también la pistola de luz, el juego Simon y la idea del juego de tenis que luego se convertiría en el Pong de Nolan Bushnell.

El documental que tenéis a continuación es el vídeo del que se extrae el famoso gif. Un sensacional documento gráfico en el que, esta vez con sonido, podemos ver a Baer mostrar al público su mítico invento. No es un ragequit, sino el primer let’s play y la primera vez que vemos a alguien pasar el mando tras perder una partida. Lo único que quería Baer era que otro pudiese seguir disfrutando del juego.

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