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11 juegos de mesa imprescindibles que también lo son en formato videojuego
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11 juegos de mesa imprescindibles que también lo son en formato videojuego

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A menudo nos obcecamos demasiado en cómo los videojuegos acaban generando adaptaciones en forma de juego de mesa como en el caso de Bloodborne, XCOM o Fallout, pero nos olvidamos del camino inverso. A raíz del reciente Humble Board Games Bundle, hemos querido solventar ese error.

Hay multitud de juegos de mesa que han sido adaptados al mundo del videojuego y que, con versiones para PC o móviles, pueden ser un pasatiempo muy recomendable o una opción a disfrutar en trayectos largos o esperas en el aeropuerto. Estos son los 11 juegos de mesa que deberían estar en tu colección.

Agricola

Small

Si Farmville fuese un juego de mesa sin el tedio de los micropagos, sin duda sería Agricola (9,99 euros). En él debes crear y expandir una granja que te dotará de distintos bienes que luego podrás vender en el mercado para seguir mejorando tu negocio. La versión digital es sólo apta para dos jugadores, pero es menos compleja y profunda que su edición física. Sea como sea, es una buena opción para probarlo y ver si te animas con la compra del juego de mesa. 

Ascension

Ascension

Si te criaste con Magic pero siempre has visto en él una puerta de entrada muy complicada para invitar a gente a jugar, Ascension (9,99 euros) es tu juego. De hecho fue creado por campeones del juego de Wizards of the Coast, pero al no tener que preocuparte de mantenerte al día con actualizaciones resulta mucho más apetecible. En esencia, es un juego de crear mazos como podría ser Hearthstone, pero llevado hasta la mesa y luego, con su edición digital, de vuelta a la pantalla.

Boss Monster

Boss

Boss Monster (4,99 euros) es el juego perfecto para saltar de la mesa a la pantalla porque nace de una estética inspirada en los juegos de NES. En él controlamos a un jefe final que deberá crear una mazmorra para evitar que los enemigos le roben el tesoro. Por su complejidad y todo lo que debes tener en mente, es uno de esos juegos que acaban disfrutándose más en una versión digital por tener toda esa información más a mano. 

Carcassonne

Carcason

Carcassonne (9,99 euros) es el primer juego al que deberías acercarte si en tu casa a lo único que se juega es a opciones como Scatergories o Cluedo. Un título con mecánicas muy fáciles de asimilar que en cuesitón de cinco minutos ya tendrá a todos los jugadores completamente enganchados. La idea es ir soltando sobre el tablero distintas losetas de caminos, pueblos y ciudades que servirán para que cada uno de vosotros monte su propio imperio.

Catan

Catan

Sin duda otro de los juegos clásicos que han acabado gozando de una gran popularidad, pero que aún le queda un empujón para equipararse a juegos como Monopoly o Scrabble. Aquí la idea es controlar una serie de zonas que ofrecen recursos para, con ellos, ir construyendo poblados y caminos que permitan exprimir otras zonas. Algo así como un city builder simplificado. En Steam hay disponible una versión de Catan gratuita limitada que puedes completar con expansiones y micropagos.

Istanbul

Istanbul

La idea detrás de Istanbul (8,19 euros), ganador al mejor juego de 2014, es controlar un mercado en el que irás colocando ayudantes para conseguir gemas a cambio de otros bienes. Estamos ante uno de esos típicos juegos con una complejidad controlada que resultan ideales para sacar cuando no hay jugadores habituales cerca. Se agradece porque es de los que asustan a primera vista, pero poco a poco la gente va viendo que es más simple de lo que parecía (y te ayuda a colarles juegos más complejos la próxima vez que se animen). 

Love Letter

Loveletter

He aquí otro de esos clásicos de juego rápido que mucha gente aún no conoce. Sin embargo, un par de partidas son más que suficientes para convencerlos de guardar el UNO en un cajón para siempre. En Love Letter (6,99 euros), debemos hacer llegar una carta de amor a la princesa e iremos ganando prendas con la ayuda de otros integrantes de la corte. Muy fácil de dominar y uno de esos pasatiempos imprescindibles que ahora podemos disfrutar también de forma digital.

Pandemic

Pandemic

Tenía muchas ganas de probar Pandemic (9,99 euros) por todo lo que había oído hablar de él y los Reyes Magos me regalaron la edición básica hace unos meses. Desde entonces se ha convertido en uno de mis favoritos. Detrás de su idea está la necesidad de controlar una epidemia que se va extendiendo por el mundo y debe ser erradicada. Lo malo de su versión digital es la falta de opciones a nivel online, pero resulta muy cómodo sacar el portátil en el avión e ir pasándolo al resto de jugadores para ir avanzando. 

Ticket to Ride

Ticket

Probablemente mi juego favorito de todos los tiempos. Ticket to Ride (9,99 euros) propone crear distintas líneas de tren entre países con el objetivo de ser el que más puntos tiene al final de la partida. Estamos ante otro de esos juegos que asustan cuando pones el tablero sobre la mesa, pero que rápido da a entender que todo es mucho más simple de lo que parecía a simple vista. En PC tenemos la versión clásica, la de niños (4,99 euros) y un buen saco de contenidos descargables con distintas regiones. Muy recomendable.

Twilight Struggle

Strugle

Dos jugadores y la Guerra Fría como escenario, esa es la base de Twilight Struggle (9,99 euros), que nos pone en la piel de los Estados Unidos y la URSS con la intención de que uno de los dos acabe con el control del planeta. El paso de la versión física a digital no sólo es excelente, también hace que aprender a jugar y echar una partida “rápida” sea mucho más fácil. Al fin y al cabo constantemente tienes todas las interacciones e información necesaria al alcance de un click. 

Small World

Smallworld

Imagina una versión de Risk que no sea un peñazo y además esté basada en mundos de fantasía. La idea es que, tal y como reza el nombre, estamos ante un mundo que es demasiado pequeño para todos, así que debemos aprovechar la estrategia y las habilidades de nuestras razas para hacernos con el control. En su paso a digital han optado por ser lo más fieles posibles a lo que vemos sobre la mesa de Small World (9,99 euros), así que también es una buena opción darle un tiento a esta versión antes de decidir si saltas o no a la compra de la versión física.

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