Nació como un meme y se ha convertido en la revolución del free-to-play: ojalá Overwatch 2 tuviese un modelo de negocio así
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Nació como un meme y se ha convertido en la revolución del free-to-play: ojalá Overwatch 2 tuviese un modelo de negocio así

Parece mentira que, pese a ser un juego del que estuvimos echando pestes durante gran parte de su desarrollo -o el tiempo que supimos de él hasta que acabó cayendo en nuestras manos-, las cosas le hayan salido tan bien tras su lanzamiento. MultiVersus nació como carne de meme, pero con el tiempo ha demostrado tener una de las hojas de ruta y atención al jugador más loables del videojuego actual.

Si bien es cierto que su trayectoria dista mucho de ser perfecta, sin ir más lejos recientemente ha habido cambios respecto al progreso a la hora de subir de nivel a los luchadores -para mal, pero tal vez necesario-, cada vez que Player First Games mete mano en MultiVersus, la industria gana una lección para aprender.

Otro tipo de free-to-play es posible

Más allá de cambios más o menos acertados a la hora de retocar su jugabilidad y progreso, o el hecho de que la publicación de la tienda y el modo clasificatorio se estén alargando un poco más de lo que teníamos planeado, el resto del trabajo visto hasta ahora es impecable.

Lo que hace unos meses olía a sacacuartos que tiraba para atrás con el a menudo controvertido sello de Warner Bros, poco a poco ha ido ganándose la confianza de los jugadores para convertirse en ese Super Smash Bros free-to-play que no supieron redondear proyectos como Brawlhalla.

Y gran parte de la culpa está, precisamente, en su forma de enfocar ese tipo de juego online y abierto para todos tan en boca de la comunidad por el chasco de Overwatch 2, no sólo a nivel técnico, sino también por su cambio hacia un modelo de negocio para muchos extremadamente agresivo.

Su pase de batalla, tanto a nivel gratuito como de pago, arroja jugosos regalitos con los que ir enganchándote semana tras semana a unos desafíos que, sin ser especialmente originales, sin duda son completamente accesibles incluso para aquellos que no tenemos tiempo suficiente para dedicarle al juego.

Con una progresión bastante bien medida y la posibilidad de ir disfrutándolo sin prisas, la gran baza, sin embargo, está en haber entendido lo que necesitaba un juego así: una comunidad viva con actualizaciones constantes y novedades perpetuas en el horizonte que inviten a estar atento al juego y volver a él cada dos por tres.

Un modelo de negocio en el que fijarse

Incluso habiéndose filtrado una ristra interminable de personajes que se han ido confirmando en mayor o menor medida, MultiVersus sigue guardando ases bajo la manga en forma de sorpresas que, tanto a nivel visual, como nostálgico, como jugable, son una perita en dulce para todos los que seguimos ahí desde el principio. Incluso sin ser unos grandes expertos en los juegos de lucha, estamos disfrutando como gorrinos de esta experiencia.

Ahora queda por ver cómo de rentable es la estrategia a largo plazo que está llevando Player First Games. No sé hasta qué punto los ingresos del pase de batalla son garantía de mantener vivo un juego más allá de la novedad, pero es difícil quejarse del enfoque abrazado por el equipo con respecto a su monetización.

A día de hoy es de los pocos ejemplos que abrazan cierta variación de precios sin cerrarse únicamente a un rango de calidad. Hay skins carísimas -la de Harley clásica es increíble, y es probable que caiga como pago por el porrón de horas que le he metido-, otras más baratas, buenos regalos en el pase de batalla, e incluso se permite el experimento de juguetear con pequeñas variaciones estéticas que pueden comprarse con la moneda gratuita del juego.

Está por ver qué vuelta le acaban dando a todo ese concepto cuando llegue la tienda y, especialmente, si de alguna forma sabrán jugar bien sus cartas agarrándose a esas bajadas puntuales de precio que la industria sigue obviando salvo en contadas ocasiones.

Para sorpresa de todos, parece que MultiVersus ha conseguido aunar lo mejor de ambos mundos, el de pago y el del free-to-play, y los ejemplos que mejor lo ilustran con Super Smash Bros por un lado y Fortnite por el otro. Ha conseguido crear una identidad propia no sólo en los jugable, sino también en su modelo de negocio.

No me imaginaba yo hace unos meses diciendo que MultiVersus es, a día de hoy, el juego en el que deberían fijarse los próximos free-to-play para romper la percepción del sacacuartos. Una visión de la que, lamentablemente, juegos como Overwatch 2 parecen no querer escapar.

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