He visto The Punisher: One Last Kill y estoy más convencido que nunca de que Frank Castle está preparado para tener su propia película

  • El episodio no plantea nada nuevo, pero sienta una base dentro del UCM para volar en solitario

  • Aviso: spoilers de The Punisher: One Last Kill

Punisher
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
alberto-martin

Alberto Martín

Editor

Hacía tiempo que esperaba la llegada de esta semana. Fue la elegida por Marvel para estrenar el episodio especial The Punisher: One Last Kill. Frank Castle llevaba desaparecido desde la Temporada 1 de Daredevil Born Again y pronto debutará en la gran pantalla con Spider-Man: Brand New Day en julio, así que era normal preguntarse dónde carajos se había metido y qué estaba haciendo. Pues bien, ya lo sabemos.

The Punisher: One Last Kill no hace absolutamente nada nuevo en sus 50 minutos de duración. Es la mayor crítica negativa que se le puede achacar. Jon Bernthal no mintió cuando dijo que este episodio se inspira en "The Punisher: Welcome Back, Frank", sigue la misma premisa: Frank enfrentando el enorme trauma causado por la pérdida de su familia, sus años en la guerra como Marine y todas las barbaridades que ha hecho como The Punisher.

Buena parte del episodio es un viaje crudo, turbio y violento por la mente de Frank Castle. Vive en completa soledad, rodeado de miseria y desgracia y tan absorto en su trauma que parece insensible a la crueldad del mundo. La interpretación de Bernthal es genial y personalmente me encanta ver esta faceta tanto de Marvel como del personaje. Pero por muy introspectivo y traumático que sea todo, no deja de ser el mismo tema en el que Frank lleva estancado años, tanto en Daredevil y The Punisher de Netflix (ahora en Disney Plus) como en Daredevil: Born Again. Necesita evolucionar y creo que One Last Kill es el primer paso. De hecho, el cómic en el que se inspira un regreso a las raíces o renacimiento.

La parte restante del episodio es lo bueno, canela en rama: un despliegue de ultraviolencia a niveles que jamás habíamos visto en el UCM y que recuerda mucho al videojuego de 2005. Para que nos entendamos: Marvel se ha marcado un John Wick. Ma Gnucci (villana del personaje en los cómics) ofrece una recompensa por el asesinado de tu marido e hijos en el pasado y todos los sicarios, criminales y maleantes del barrio acuden a cobrar la recompensa. En general, las escenas de acción está muy bien coreografiadas y recuerdan a John Wick, aunque personalmente he pensado mucho en otras películas The Raid, Dredd y Extraction. Eso sí, hay un par de efectos especiales que dejan mucho que desear.

Creo que el auténtico potencial de The Punisher: One Last Kill reside en esta segunda parte. Marvel ha rumiado demasiado el origen de Frank Castle, esa crítica es indefendible, lo suficiente para que este episodio sirva de "nuevo origen" o regreso y como pie para una película en solitario del estilo de John Wick o The Raid. Hay cómics de sobra para plantear algo así. Es una oportunidad perfecta para que el UCM se amplíe y acoja los apartados más oscuros y crudos de Marvel: MAX y Red Band, sello editorial y formato de publicación respectivamente dedicados a historias sin censura y con mucha más libertad creativa en lo tocante a la violencia, las palabrotas y otros aspectos que no son para todas las edades. The Punisher ha vuelto y está listo para arrasar con todo y no mirar atrás, esta vez de verdad.

En VidaExtra | Hay cosas que Marvel nunca debería hacer y darle el poder de un dios a The Punisher es una de ellas: acaba de ocurrir

En VidaExtra | Cuando Eminem se partió la cara con The Punisher y utilizó una motosierra para cargarse a un mafioso

En VidaExtra | Cuando The Punisher colgó las tripas de mafioso de un árbol tras masacrar a toda su banda, que se dedicaba a la trata de mujeres

Inicio