Tras jugar a Project Triangle Strategy en Nintendo Switch, no sé cómo podré aguantar la espera hasta que se lance el juego en 2022
Análisis

Tras jugar a Project Triangle Strategy en Nintendo Switch, no sé cómo podré aguantar la espera hasta que se lance el juego en 2022

Nintendo Switch puede presumir de contar en su catálogo con uno de los mejores SRPG en la actualidad, como es Fire Emblem: Three Houses; pero también de haber visto el nacimiento de una nueva IP dentro de los juegos de rol con sello nipón, el maravilloso Octopath Traveler. Y es precisamente este último el que se nos viene a la mente al pensar en el futuro Project Triangle Strategy de Artdink.

El parecido se resume a una estética retro y que ambos son RPG que edita Square Enix, con la diferencia de que en la obra del estudio Acquire de 2018 estábamos ante combates por turnos a lo Final Fantasy y en este trabajo del estudio Artdink son combates estratégicos, en la línea de Vandal Hearts o el citado Fire Emblem.

Un conflicto a gran escala en el continente Norselia

Triangle Strategy

Disponible desde hace unos días en forma de demo para la eShop, tras su presentación del Nintendo Direct, es la ocasión idónea para hacernos a la idea de lo que nos aguarda en 2022 con esta nueva IP en los RPG. Al menos en lo relativo a jugabilidad y mecánicas, puesto que la historia tiene miga y la propia demo nos advierte que probablemente no nos enteremos de mucho, en parte por mostrar únicamente los capítulos 6 y 7, los cuáles duran algo más de tres horas de juego.

Sea como fuere, su escena de introducción nos presenta el continente de Norselia, donde convivían tres naciones: el Reino de Glaucoburgo, nexo comercial debido a su cercanía con un gran río; el Archiducado de Fraguahelada, principal productor de hierro; y la Sacra Sede de Dunálgida, dueña única de la sal, necesaria para vivir.

Pero debido a los recursos limitados de estas naciones, provocaron una pugna constante que derivó en una serie de escaramuzas para hacerse con el hierro y la sal, lo que dio pie a un enorme conflicto sin precedentes conocido como la Gran Guerra Ferrosalina. El desgaste que produjo culminó con un alto el fuego... hasta que el nuevo archiduque de Fraguahelada (Gustadolph) atacó repentinamente al reino de Glaucoburgo. Y aquí es donde entramos, encarnando el rol de Serinoa, un joven de la casa Wolffort (la más importante de las tres familias vasallas de Glaucoburgo) que ocupa el rol de patriarca y líder y que parte sin dilación a la capital para resolver el conflicto acompañado por Benedict, Roland y Frederica.

Con la trama avanzada en esta demo, poco más se puede decir sobre la historia para ponernos en situación, salvo por la importancia que tendrán nuestras decisiones de cara a la Balanza de la Convicción. Por medio de la cámara de reuniones, habrá momentos en la historia en donde habrá dos opciones a escoger que tendrán consecuencias en la trama, como por ejemplo entregar a Roland y evitar una batalla o protegerlo y plantar cara al Archiducado. Y cambia el asunto.

En este proceso habrá que escuchar previamente a los ciudadanos para ver con mejor perspectiva la situación, prestando especial atención a cierta información que nos servirá como conversación oculta con la que persuadir a nuestros aliados de la cámara para que reflexionen su voto. El proceso es bastante interesante, porque iremos viendo en todo momento quiénes están a favor y en contra, con un último apartado para los indecisos; pero no sabremos el veredicto hasta el final.

Project Triangle Strategy, estrategia de la buena

Triangle Strategy

Que Project Triangle Strategy da mucho peso a la historia queda patente en la demo, puesto que habrá un buen número de misiones secundarias que de "misiones" tan solo tienen el nombre, puesto que serán conversaciones ajenas con las que comprender mejor qué está en juego en el continente de Norselia. Además, hay partes de investigación a mayores, previa a los combates tácticos.

Obviamente, llevando "strategy" en su propio nombre, la parte de estrategia táctica mezclada con rol juega un papel esencial en este trabajo de Artdink, gustándome especialmente el mimo con el que se han tratado todos los parámetros esenciales de un buen SRPG. Para empezar, el terreno juega un papel crucial, al influir la elevación o el tipo de suelo que pisamos, hasta el punto de modificar sus ventajas si aplicamos una magia elemental, como sucedía en Suikoden Tactics.

En el caso de Project Triangle Strategy, tenemos de ejemplo una magia de hielo, modificando las casillas que han sufrido el hechizo para reducir en un 30% la efectividad de la agilidad y la destreza, aparte de aumentar el coste de movimiento en 1,5 puntos. Y, lógicamente, también aplica otro tipo de parámetros en otras situaciones, como incrementar el porcentaje de críticos en los ataques por la espalda, con el consiguiente atractivo de crear un ataque combinado si tenemos algún compañero nuestro en casillas colindantes al enemigo que ataquemos.

Cada personaje tiene su propia especialización, tanto para las armas como para las magias, pudiendo desbloquear más habilidades a medida que sube de nivel. Todo funciona como un reloj suizo y respeta los porcentajes de probabilidad, al contrario que los XCOM. O por lo menos, en mis tres horas con la demo, vaya.

Me ha gustado, además, contar con mucha información en pantalla, como poder marcar la opción para saber en todo momento a quién se corresponde cada turno con un número, más allá de la "brújula" inferior con el orden básico. O que a la hora de movernos, sepamos si en una casilla vamos a estar expuestos después a un ataque rival. Al fin y al cabo, la planificación es esencial en un juego de este tipo.

Por ahora, me quedo con las sensaciones que me ha brindado, donde me ha evocado parte de lo que sentí con la secuela de Vandal Hearts, un juego al que le dediqué más de 150 horas en su día. No sé cómo aguantaré hasta 2022 sin jugar a este Project Triangle Strategy. O sí: rejugando (otra vez) esa saga de Konami.

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