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Retroanálisis de Snow Bros., una de las joyas exclusivas de SEGA Mega Drive Mini en Japón
Análisis

Retroanálisis de Snow Bros., una de las joyas exclusivas de SEGA Mega Drive Mini en Japón

No conozco a nadie que haya vivido en los noventa y que no conozca el clásico Snow Bros. de Toaplan, la obra más reconocible a nivel mundial de este estudio nipón tristemente desaparecido en 1994. Esos muñecos de nieve a modo de protagonistas eran habituales en todos los salones recreativos o cualquier bar...

En esencia, era una evolución del Bubble Bobble de Taito de 1986, pero con una diferencia importante a la hora de atrapar a los enemigos, al usar bolas de nieve. El atractivo de sus fases, su modo cooperativo y el desafío que entrañaba (pese a esa apariencia inocente) hicieron el resto hasta convertirlo en todo un referente de 1990 donde no faltaron imitadores, como Tumblepop o Joe & Mac Returns.

Todo un clásico imperecedero del estudio Toaplan

Snow Bros.

Habiendo hecho recientemente una retrospectiva sobre los mejores clásicos de 1990, nos apetece recordar esta joya de Toaplan más a fondo, pero mediante su poco conocida conversión a Mega Drive, desarrollada por el propio estudio en 1993 y exclusiva del territorio nipón. Lo curioso es que la edición asiática de SEGA Mega Drive Mini incluyó Snow Bros., siendo toda una pieza de coleccionismo.

Respecto a la recreativa, en la conversión a la consola de 16-bits de SEGA no había cambios apreciables en sus gráficos, siendo una adaptación que no tenía nada que envidiar al arcade. Es más, lo superó por un detalle de peso: tenía más fases. Y a mayores, se le añadió una escena de introducción para ponernos en tesitura sobre lo que había pasado con Nick y Tom y sus respectivas princesas.

El estilo de juego seguía siendo el mismo, teniendo que derrotar a los enemigos cubriéndolos con bolas de nieve, hasta crear una bola grande que los cubriese por completo para lanzarlos rodando. Lo curioso es que dicha bola podíamos moverla lentamente, sin tirarla, para trazar alguna estrategia, o simplemente cubrirlos parcialmente para aturdirlos y esperar el momento adecuado cuando hubiese más enemigos por la zona, para eliminar al máximo posible de un solo tiro "de bolos".

Ese riesgo (con paciencia) solía entrañar su recompensa, al incrementar las posibilidades de obtener una bonificación que provocaba que saliesen una especie de "monstruos de las galletas" diminutos que soltaban una letra. Si juntábamos las cuatro, formando SNOW, se nos concedía una vida extra.

Snow Bros. y el arte de jugar con las bolas de nieve

Snow Bros

Habían otros elementos esenciales en cada fase, que también salían de modo aleatorio: las pociones. El motivo es que facilitaban bastante la tarea de progresar por cada planta, al ver cómo la poción roja aumentaba nuestra velocidad, junto con la azul que potenciaba nuestro disparo, sin menospreciar la amarilla, que ampliaba la distancia del propio disparo. La que menos se dejaba ver era la verde, que inflaba a los protagonistas para volar y matar todo a su paso unos segundos.

Cada diez fases, había un jefe. Y rejugándolo ahora, se echa en falta una mayor variedad para el diseño de los escenarios, al igual que para los enemigos estándar, que se repetían en exceso, salvo leves excepciones. Al menos en Mega Drive se aportó mayor variedad en el tramo final, con 20 fases extra, que cambiaban por completo las tornas: ahora controlábamos a las princesas Puripuri y Puchipuchi para rescatar a Nick y Tom. Un giro bastante interesante de la consola de SEGA.

Cabe decir que también se mejoraron las melodías y se introdujo un sistema de contraseñas al superar a cada jefe, para no tener que rehacer las 70 fases del tirón de esta versión. La pena es que Toaplan no implementase mejoras en el control, puesto que se sigue echando en falta poder saltar hacia abajo en las plataformas, lo que nos obliga a dar muchos rodeos en las fases con diseño más enrevesado.

A pesar del éxito y reconocimiento de Snow Bros., tan solo tuvo una secuela. Fue en 1994. Para colmo, siendo el último juego de Toaplan, al coincidir con el año de su desaparición por bancarrota. De ahí que Snow Bros. 2: With New Elves tan solo haya salido en recreativas. Una pena, porque lo seguimos recordando con cariño.

¿Ha aguantado bien el paso del tiempo?

, por algo sigue siendo uno de los referentes de su género. Snow Bros. es de esa clase de juegos que difícilmente se olvida y del que poco importa que se pueda mejorar a día de hoy con más funciones para el control. Para unas partidas rápidas apetece siempre. Y si es con la compañía de otra persona, mucho mejor.

Snow Bros

Snow Bros.

Plataformas Arcade, Amiga, Game Boy, NES y Mega Drive (versión analizada)
Multijugador Sí, local (dos jugadores)
Desarrollador Toaplan
Compañía Tengen
Lanzamiento 1993 (Mega Drive)
Precio No disponible

Lo mejor

  • Referente de un género 100% arcade
  • Esas carambolas con las bolas de nieve
  • Las 20 fases extra de Mega Drive

Lo peor

  • No poder saltar hacia abajo de las plataformas
  • Se repetían mucho los enemigos estándar
  • Y sobre todo, el cierre de Toaplan

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