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Trials Rising: Crash & Sunburn, una expansión que dobla su apuesta y acaba siendo más divertida que la anterior al ser más completa
Análisis

Trials Rising: Crash & Sunburn, una expansión que dobla su apuesta y acaba siendo más divertida que la anterior al ser más completa

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Trials Rising tardó muy poco en recibir el primer contenido de la temporada, con ese Sixty-Six lanzado a los dos meses que no destacó especialmente como expansión en forma de DLC, pese al atractivo inicial de la ruta 66.

Con Crash & Sunburn estamos ante el segundo contenido, centrado en esta ocasión en las regiones de Sudamérica, África, Australia y la Antártida. La duda es: ¿remonta el vuelo respecto a la anterior expansión? Porque en este caso estamos ante casi el doble de contenido respecto al anterior DLC. Por suerte, la valoración es mucho más positiva a medida que avanzamos.

Mayor variedad de entornos y más pistas

Trials Rising

Los números no engañan y en este caso Trials Rising: Crash & Sunburn cuenta con un total de 37 pistas nuevas a lo largo de cuatro regiones completamente diferentes. Esto hace que, de entrada, no solamente resulte ser mucho más fresco que el primer DLC, sino también más completo.

El patrón, eso sí, sigue siendo el mismo: comenzamos con las pistas fáciles y a medida que las vamos superando y su torneo asociado, se irán habilitando las de mayor dificultad, separadas por regiones. Lógicamente, las que más destacan de todo el lote son las pistas difíciles y extremas, al aprovechar mejor las variables de cada entorno, con objetos que saben jugar muy bien la baza de las físicas o de controlar el tiempo, como esperar a que aparezca una plataforma o ciertos elementos que no paran de rodar, por ejemplo.

Desde el icónico Machu Picchu hasta la sabana africana o una tormenta en Australia, Redlynx nos ha vuelto a demostrar que son unos maestros a la hora de diseñar los escenarios y sacar partido de nuestras habilidades como pilotos de trials, con algunos, como "La costa doradita", que parecen sacados del típico programa de verano, donde hay pruebas alocadas y mucha agua.

Un DLC para Trials Rising mucho más completo

Trials Rising

Aparte de ser un DLC ideal para ganar muchos puntos de experiencia extra, al igual que sucedió con el anterior, sorprende también por duplicar otros dos temas vitales en un Trials: el número de minijuegos y el de las motos.

En el primer caso, la cifra asciende a cuatro minijuegos nuevos, con uno de pinball que por desgracia no está a la altura de las expectativas, dos muy continuistas (uno con la moto al 200% de velocidad y el clásico de los aros de fuego para volar) y un último que sorprende por el llamativo uso de la luz: tendremos que pisar unas plataformas para encender la sala, de lo contrario iremos completamente a ciegas. Es, con diferencia, la prueba que pica más.

¿Y qué hay de las motos? En total, hay dos nuevas: Alpaca, con tracción delantera adicional, lo que supone un extra de potencia inesperado; y Turtle, una moto recubierta por la parte superior para que no suframos daños en el cuerpo. Es, de hecho, la moto utilizada en el pinball, cómo no.

Al igual que sucedió con Sixty-Six, vuelve a ser una expansión que se puede comprar de manera independiente, pese a que se incluya de serie en el pase de temporada. Y con el añadido de estar incluida en la suscripción a Uplay+. Su precio por separado es de 11,99 euros, a todo esto. Y en comparación con el anterior DLC, pese al aumento de 4 euros a mayores, aquí sí compensa.

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