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Wurroom es, con diferencia, el juego más surrealista que he probado en la vida
Análisis

Wurroom es, con diferencia, el juego más surrealista que he probado en la vida

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Cuando hacemos el repaso por los lanzamientos de cada mes, suelo revisar cada semana en busca de más novedades, porque hay juegos que se incorporan a última hora. El 1 de abril, concretamente, me sorprendió ver varios de PS Vita de golpe, llamándome mucho la atención Wurroom por su diseño. Y por su precio.

Procedente de Steam a finales de 2019, este trabajo de Michael Rfdshir pasó bastante desapercibido, teniendo ahora una nueva oportunidad en consolas, donde también ha llegado a Nintendo Switch. Ahora bien, es un videojuego difícil de digerir debido a lo extremadamente surrealista que resulta su propuesta.

Cómo sería Amanita Design en modo alucinógeno

Wurroom

Bajo un apartado estético que nos evoca claramente a las producciones de Amanita Design de corte más minimalista, como Chuchel, parece que está muy presente su ópera prima (Samorost), pero mediante un prisma que bien podría haber sido creado por el mismísimo Salvador Dalí, maestro del surrealismo.

El mundo de Wurroom no tiene ni pies ni cabeza ni se nos dice en ningún momento qué debemos hacer. Todo se rige en base a nuestra intuición, tocando la pantalla para ver si la mano, a modo de puntero, logra desencadenar alguna reacción irracional por todo lo que se ve en pantalla. Casi como en los trabajos del citado estudio checo, pero de una forma que no sigue una lógica coherente.

El propio Michael Rfdshir y su compañero, Serge Bulat, lo definen como una "experiencia artística interactiva creada en las mentes de dos entidades holográficas", la de sus propios autores, donde "revelar cosas sobre nosotros mismos y medir nuestra imaginación". Pero se pasa bastante de surrealista.

Wurroom no te dejará indiferente, eso seguro

Wurroom

Aparte de ser una experiencia exageradamente corta (menos de 10 minutos), todo sucede muy deprisa, viendo cómo los pequeños rompecabezas se van sucediendo sin ton ni son a medida que interactuamos con nuestra Mano (o dedo, en el caso de Vita y Switch, al ser un juego mediante control táctil), haciendo una transición rápida entre distintas escenas donde van saliendo todo tipo de figuras extrañas.

No sigue un patrón que se pueda comprender. Todo se va enrevesando en este viaje "indefinido por el país de las maravillas", con visiones, pensamientos e ideas del subconsciente de sus creadores. Hay leves atisbos de pautas que no dejan duda, como ver cómo se deshace la mano al interactuar con ciertos objetos y tener que recomponerla después para poder usar de nuevo su "poder", pero en líneas generales es un sinsentido del copón. Y todo acaba abruptamente.

Es realmente difícil definir esta clase de experiencia, porque jamás me había encontrado con algo tan remotamente parecido, puesto que las producciones de Amanita Design y otros videojuegos del estilo, como el español Mr. Shadow, siguen una línea que, por muy surrealista que sea, no dejan de guardar algo en su interior que sigue un curso natural, digerible. Wurroom me ha dejado con el culo torcido. Al menos en Steam es gratis, porque en consolas cuesta 0,99 euros.

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