¿A qué jugábamos en 1981? Estos son los ocho mejores juegos clásicos de aquel año

¿A qué jugábamos en 1981? Estos son los ocho mejores juegos clásicos de aquel año

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Los mejores juegos de 1981

Retomamos nuestro viaje al pasado con esta retrospectiva donde destacamos los mejores juegos retro de cada año. Porque es importante saber de dónde venimos, o en este caso, saber de dónde han surgido muchos de los juegos actuales, que no paran de mamar de clásicos de antaño gracias a mecánicas imperecederas.

Hoy toca 1981, un año especialmente destacable para los matamarcianos y para ciertas fórmulas que fueron pioneras en su momento. Es sorprendente descubrir que la calidad de los clásicos no cesa por mucho que ahondemos en el pasado...

Donkey Kong

Donkey Kong Donkey Kong (Arcade). También salió en ColecoVision, Commodore 64, NES y un largo etc.

Antes de que el bueno de Mario nos conquistase en 1985, el primer gran trabajo de Nintendo y su primera figura mediática se llamó Donkey Kong. Y además con Shigeru Miyamoto al frente. En este plataformas de espíritu arcade controlamos al "proto-Mario", ese Jumpman que tenía que sortear los barriles del gorila y otro tipo de peligros hasta rescatar a la chica (Pauline). Influenciado claramente por King Kong, pero también por Popeye y La Bella y la Bestia, fue un curioso punto de partida para ese enemigo peludo hasta que RARE lo llevó a su excelencia en los noventa con Donkey Kong Country, gozando del protagonismo en Super Nintendo.

Scramble

Scramble Scramble (Arcade). También salió en Vectrex y múltiples colecciones del siglo XXI

Si bien no fue el primer matamarcianos de Konami (en 1979 creó dos clones de Space Invaders), Scramble sí que fue el más representativo de su nueva etapa en los 80 al ser el primero con un scroll que no paraba (no se podía volver atrás en la pantalla) y bajo un desarrollo de distintos niveles. Aparte de disparar, también había que estar pendientes del combustible lanzando bombas a la tierra. Se le considera, además, precursor de los Gradius (sin ser la misma saga) y es uno de los clásicos incluidos en el reciente Arcade Anniversary Collection de Konami.

Defender

Defender Defender (Arcade). También salió en Atari 2600, Apple II, Commodore 64, ZX Spectrum...

Junto con Robotron: 2084 (1982, Vid Kidz) y Smash TV (1990, Williams), Defender es el clásico más reconocible de Eugene Jarvis. Un matamarcianos que, al contrario que el antes citado de Konami, nos ofrecía libertad total de movimientos para desplazarnos de izquierda a derecha para eliminar a todos los enemigos que atisbábamos por el radar. Su fórmula inspiró a muchos juegos posteriores, desde Resogun hasta Aqua Kitty. Su secuela (Stargate) se lanzó igualmente en 1981.

Ultima

Ultima Ultima (Apple II). Su remake de 1986 salió en Commodore 64, IBM PC, MSX2...

De aspecto extremadamente arcaico si lo vemos ahora, al primer Ultima hay que reconocerle el mérito por ser uno de los primeros éxitos comerciales dentro de los cRPG y por ser pionero a la hora de ofrecer un mundo abierto. Siempre ha sido una saga eminentemente pecera y bastante longeva, estando completamente ligada a su creador, Richard Garriott, quién lanzó su sucesor espiritual en 2018 bajo el nombre de Shroud of the Avatar: Forsaken Virtues tras una exitosa campaña en KickStarter. Ultima I: The First Age of Darkness gozó de un remake en 1986.

Tempest

Tempest Tempest (Arcade). También salió en BBC Micro, Amstrad CPC y Atari ST

Dave Theurer sorprendía en 1981 con un shoot 'em up alejado del estilo habitual, puesto que Tempest ofrecía un entorno que simulaba las tres dimensiones y hacía uso de la tecnología vectorial de Atari. Cada nivel ofrecía un entorno diferente, basado en una figura geométrica, estando limitado nuestro radio de acción a esos bordes. Planteó un sistema de dificultad desde el inicio, por si había algún valiente para ir directamente al modo experto. Su secuela oficial tardó bastante en llegar, fue en 1994, para Atari Jaguar (Tempest 2000). Su espíritu sigue vigente en TxK.

Galaga

Galaga Galaga (Arcade). Salió en infinidad de sistemas de la época hasta PS4, Switch y Xbox One

Galaga fue la secuela de aquel Galaxian creado por Namco en 1979 y alumno aventajado de aquel Space Invaders de Taito estrenado en 1978. A priori, parecía una secuela más, pero el cambio fue notorio, empezando por un ritmo de juego mucho más fluido, una jugabilidad a prueba de bombas y unos enemigos con patrones de ataque más variados. Además, podían abducirnos, lo que nos permitía después destruir al alien y controlar a dos naves a la vez. La saga gozó de más entregas, pero ningunas tuvieron el mismo impacto que estas dos. Galaga se incluyó como pantalla de carga al inicio del primer Tekken en PlayStation.

Frogger

Frogger Frogger (Arcade). También salió en Atari 2600, MSX, Apple II y un larguísimo etcétera.

Konami nos demostró que algo tan simple como cruzar una carretera se podía convertir en un videojuego y ser sumamente divertido para la época. Así nacía Frogger, un juego donde controlamos a una rana que tenía que cruzar la pantalla sorteando los coches de la carretera y los troncos de un río. Su popularidad fue decayendo en décadas posteriores, gozando curiosamente de más entregas con la entrada en el nuevo milenio. El año pasado, de hecho, con motivo del 50 aniversario de Konami, regresó con Frogger in Toy Town para Apple Arcade.

Qix

Qix Qix (Arcade). También salió en Commodore 64, Game Boy, Amiga, Atari Lynx...

Probablemente en el salón recreativo has jugado a un clon de Qix sin saberlo. Sí, aquel en el que manejabas a una araña que tejía sus redes para destapar fotos de chicas en paños menores. Qix, el clásico de Taito, no apeló a los instintos más primitivos del ser humano, sino que se centró en la parte jugable, para trazar distintas líneas por toda la pantalla hasta alcanzar el mayor porcentaje. Una mecánica muy original que se sigue recordando en la actualidad a su manera.

Hubo más juegos en 1981, por supuesto. Pero ahora es vuestro turno. Así que contadnos qué otros juegos os marcaron o creéis que deberían recordarse.

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