'LEGO City: Undercover', análisis

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Lego City Undercover

Tenía muchas esperanzas puestas en LEGO City: Undercover’ y hoy en día no es recomendable tener unas expectativas muy altas. Ya veía en su primer contacto grandes ideas que se chocaban de bruces con aspectos no demasiado pulidos, y como aventuraba entonces el resto del juego mantiene el mismo ritmo de alegrías y decepciones.

Ya nos explayaremos más sobre esas bondades y carencias en el siguiente análisis, pero pese a lo desequilibrada que pueda estar la balanza en muchos momentos, es justo decir que LEGO City: Undercover’ es a día de hoy uno de los juegos más largos y divertidos de Wii U, justo el título que necesitamos para esperar pacientemente a que el catálogo de la consola se llene de joyas.

Lego City Undercover

Pero que a día de hoy no contemos con alternativas igual de válidas no quiere decir que estemos ante un juegazo. De hecho es bastante probable que dentro de un año los pocos destellos que desprende queden ensombrecidos por títulos mayores, algo así como un parche que funciona en el actual catálogo que perderá su razón de ser cuando las quejas sobre la falta de lanzamientos dejen de ser el pan de cada día de Wii U.

LEGO City: Undercover, el sandbox de Lego

LEGO City: Undercover’ juega tremendamente bien la mayoría de sus cartas. Es un sandbox atípico en el que la libertad de pasear por la ciudad cede el paso a niveles más clásicos de la franquicia, cerrados, con salas en las que recolectar bloques rompiendo objetos y un camino muy bien marcado. No creo que el adjetivo lineal sea equiparable a la poca exploración que ofrecen dichos niveles, pero tampoco podemos obviar que el juego es, en su totalidad, un enorme pasillo.

Pasa con esos niveles secundarios que se activarán al iniciar misiones y pasa también con el mapeado de la ciudad, que lejos de ser completamente abierto contará con zonas y recorridos muy marcados. Para que me entendáis, imaginad una isla que sólo nos permite acceder a las calles que rodean la costa, quedando la zona del centro reservada a túneles subterráneos que nos facilitarán el acceso de un punto a otro.

Lego City Undercover

La exploración de la misma se limita a los disfraces que vayamos consiguiendo, algo que trataremos justo a continuación, por lo que continuamente te encontrarás con zonas y secretos a los que no puedes acceder hasta contar con los elementos necesarios. Algo así como unir los conceptos de sandbox y Metroidvania, pero quedándose a medio camino de uno y otro.

Pese a ello lo ofrecido es suficientemente grande y variado como para tenernos enganchados un gran puñado de horas, sobre todo cuando, una vez superada la campaña, nuestras alas dejen de estar cortadas para ofrecernos toda la libertad que queramos abrazar. Entre la búsqueda de bloques ocultos y disfraces adicionales estarás entretenido varios días, y eso en los tiempos que corren ya es de agradecer.

Los disfraces que mueven el mundo

Lego City UndercoverDecía en su primer contacto que LEGO City: Undercover’ tiene muy claro qué ritmo debe seguir para mantenerte enganchado y lo demuestra desde el principio hasta el final, desvelándote lo justo para que seas consciente de lo que te espera cuando finalices la campaña y manteniendo esta última viva con la inclusión de nuevos vehículos, habilidades y escenarios.

El pilar sobre el que se apoya todo, además del característico humor de la franquicia y los continuos chistes y referencias que saldrán al paso para intentar robarnos una sonrisa (no siempre con la misma suerte), es sin duda el de los disfraces. Chase McCain, su protagonista, podrá disfrazarse de ladrón, astronauta, minero, cada uno con unas características únicas y la posibilidad de personalizarse su aspecto con disfraces de la misma categoría (mafioso para el de ladrón, capataz para el de minero…).

Esas características son las que nos permiten avanzar en la historia y nos nutren de poderes que aumenten nuestra exploración en el mapeado principal. La lástima es que su puesta en escena, la forma en la que usamos dichas habilidades, no tarda en pasar de sorpresa a tedio, y cuando no nos limitamos a machacar el botón A para abrir una puerta tenemos que acceder a breves minijuegos que terminan haciéndose terriblemente pesados.

Molesta también que demande tanta precisión la activación de dichas acciones, puedo estar al lado de esa puerta que necesito activar, pero sólo cuando esté en la posición correcta, mirando de frente y a escasos centímetros del botón, estará disponible la opción. Se convierte en un error de diseño cuando genera frustración por no saber qué hacer estando la solución justo en tus narices, y es algo que ocurre más veces de las que debería.

Los tropiezos de LEGO City: Undercover

Algo similar pasa con algunas misiones que quieren salirse del estilo habitual de la saga. No me malinterpretéis, las sorpresas que aguardan tras su enorme variedad de acciones son de agradecer, desde el salto base en el interior de una mina hasta los minijuegos que emplean el Wii U Gamepad y las posibilidades de su pantalla táctil y el giroscopio, pero pese a los aciertos ocasionales los defectos habituales manchan el conjunto.

El primero de ellos, el que más molesta y llama la atención desde el principio, sobre todo por su importancia respecto al eje principal del juego, es el de la conducción. Si me das un sandbox lo que no puede fallar de ninguna forma es el medio de transporte que debe nutrir de horas al juego con sus viajes. Si empiezas a pensar que la mejor forma de desplazarte es usando el taxi o el tren, o tienes mucha prisa o algo no funciona con sus vehículos.

Lego City Undercover

Son toscos, auténticas barcas en las que lo más divertido, lo de usar el turbo para salir disparado tras los derrapes, no funciona todo lo bien que debería. Cuando no estás sufriendo las caídas de framerate generadas por la velocidad y la carga del mapeado y sus NPC, estás luchando contra policías que pueden volcar tu camión de un golpe, quedando invalidada la misión y obligándote a tragar una vez más con el mismo diálogo que la introduce mientras conduces. Algo raro ocurre cuando, sin importar la velocidad que lleves, todos los saltos del juego están medidos para que llegues al otro lado totalmente sin esfuerzo, saliendo el coche despedido aunque la velocidad presentada no sea ni de lejos la que llevabas realmente.

Por suerte el otro elemento que se encarga de romper con la exploración, el de las peleas, funciona bastante mejor que el de desplazarte por tu cuenta. No es un ‘Arkham Asylum’ pero se las arregla para entretener con coreografías vistosas y un sistema de control que hasta el más torpe podría aprender a dominar: o golpeas o contraatacas o arrestas al enemigo que está ya en el suelo.

Conclusión

Con todo ello acabas teniendo un conjunto la mar de vistoso, sin un reto dispuesto a hacerte sudar pero suficientemente divertido como para tenerte frente a la pantalla una buena temporada. Que aspectos técnicos como la citada caída de framerate y unas cargas dispuestas a agotar nuestra paciencia salgan a relucir, invitan a pensar que el juego debía haber contado con unos meses más de pulido en su desarrollo.

No falla tanto como acierta, pero casi, y sorpresas divertidas como la del parkour se olvidan con facilidad cuando tienes que cargar durante un minuto con una caja, sólo para llevarla de una punta de la zona a la otra con un recurso que ni necesita el juego ni valorará positivamente el jugador, pero que sin embargo se repite lo suficiente como para llegar a mosquearte.

Lego City Undercover

En ocasiones huele más a globo sonda que a una apuesta en firme, ya sea para demostrar las características del Wii U Gamepad a los que no quieran acercarse a las recopilaciones de minijuegos, para entregar a los jugadores un hueso que ir royendo a la espera de los platos principales o para demostrar que puede haber vida en Lego más allá de las franquicias de cine.

Molesta porque LEGO City: Undercover’ apuntaba muy alto y acaba ofreciendo sensaciones demasiado enfrentadas, convirtiéndose en un título que cumple con su misión de entretener pero que queda lejos del vendeconsolas que podría haber sido. Imprescindible hasta que Nintendo empiece a ponerse las pilas, el juego de Traveller’s Tales es una apuesta recomendable a la que hay que acercarse teniendo en cuenta todas las reservas que ofrece. No es perfecto pese a tenerlo muy fácil, pero es un buen juego disfrazado de “un título más“.

Ficha técnica

  • Plataforma: Wii U
  • Desarrollador: Traveller’s Tales
  • Distribuidor: Nintendo
  • Lanzamiento: 27 de marzo de 2013
  • Precio: 59,95 euros

En VidaExtra | LEGO City: Undercover’, primer contacto

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