
A lo largo de estas semanas hemos ido repasando las consolas de las generaciones pasadas seleccionando, ya de paso, los mejores juegos retro de cada una de ellas, y hoy, con la primera Xbox de Microsoft, ponemos punto y final a este especial. Al menos en cuanto a lo relativo a los mejores juegos, porque nuestra vena retro no se quita tan fácilmente… ni tampoco el tatuaje que llevamos en nuestras partes nobles con “Amor de píxel” bien grande. Pero esa es otra historia. No nos desviemos.















