
Lo confieso, yo soy de esos que le pusieron los cuernos a la franquicia ‘Tony Hawk’ con esa maravilla en movimiento llamada ‘Skate’. Han sido muchos años haciendo 900 en las bizarras pistas de el gran halcón.
Fue precisamente con ese juego cuando comenzó mi pasión por patinar, así que le debo bastante. Pero también debo reconocer que la saga había entrado en una vorágine de repetición e innovaciones sin sentido (me viene a la mente el salto por encima del helicóptero y la pantalla del skatepark infernal) que comenzaba a lanzar al bueno de Tony cuesta abajo y con los ejes demasiado sueltos hacia una muerte casi segura.
Ahora, por suerte o por desgracia (para averiguar con cuál de ellas nos quedamos habrá que esperar aún unos meses), ‘Tony Hawk’ vuelve y además introduce un nuevo periférico similar a lo visto con la Balance Board de Wii.







