Análisis de Back 4 Blood, el Left 4 Dead 3 por el que llevábamos suspirando casi una década
Análisis

Análisis de Back 4 Blood, el Left 4 Dead 3 por el que llevábamos suspirando casi una década

Ser el estudio que ha creado una fórmula altamente reconocible que ningún otro equipo ha sabido replicar con la misma maestría creando otros universos dice mucho de lo que ha aportado Turtle Rock Studios con el primer gran Left 4 Dead.

Poco tardó Valve en exprimir esa gallina de los huevos de oro, puesto que al año siguiente se encargó de lanzar al mercado Left 4 Dead 2. Corría el año 2009 y teníamos dos producciones de ensueño para toda persona fan de las oleadas de zombis y de los juegos con marcado componente cooperativo. Durante años no necesitamos más, en parte por sus múltiples expansiones. Hasta que de vez en cuando empezó a sonar el rumor de Left 4 Dead 3. Pero ya sabemos qué pasa con Valve y el número 3. Y lo bueno es que ya no hace falta teniendo Back 4 Blood.

Una gran evolución para veteranos de Left 4 Dead

Back 4 Blood

Tal y como explicamos en nuestro adelanto de hace un par de meses con motivo de su beta abierta, este nuevo trabajo de Turtle Rock Studios bebe mucho de esa fórmula de éxito, pero adaptada a los tiempos actuales. No en vano han pasado dos generaciones de consolas entre medias y como demostramos hace poco recordando la secuela de Valve, los originales necesitaban un relevo generacional.

Porque una cosa no quita la otra: nos siguen pareciendo juegazos, pero hay aspectos que hoy resultan un pelín desfasados, más allá de lo evidente en cuanto al apartado técnico. Por ejemplo, de buenas a primeras Back 4 Blood sorprende con esa evolución del gunplay. Por hacer un símil, estamos ante un caso parecido entre lo que supuso pasar de Borderlands 2 a Borderlands 3. Ahora las armas reaccionaban de modo mucho más realista, se notaba el peso, el retroceso... Cada una era un mundo. Y las balas también actuaban en consecuencia según el arma.

Esto queda patente de entrada desde la propia galería de tiro del campamento que actúa a modo de base y de gestión para todos los parámetros del juego. Porque no solamente estamos ante un shooter con un arsenal más amplio que las obras de Valve, sino que ahora contamos con distintos grados de rareza en las partidas, destacando por encima de todo los accesorios que podemos acoplar, con cargadores ampliados o con recarga mucho más rápida, mirillas con mayor precisión o un agarre que nos permita mejorar la estabilidad del arma al disparar.

Cualquier veterano de la saga se sentirá como en casa, al respetar al máximo el esquema de las partidas de antaño. Ahora bien, las partidas en esta ocasión se dividen en tramos mucho más numerosos que se pueden completar de modo independiente dentro de un mismo acto. O por decirlo de otra manera, el primer acto se divide cuatro secciones diferenciadas, de las cuáles hay a su vez distintas partes a las que se puede acceder directamente cuando las completamos.

En total son cuatro actos, de los cuáles el último es el único que no cuenta con más partes, pero en su defecto viene acompañado de una sorpresa... Por lo demás, el proceso nos llevará en cada fase a salir del refugio y llegar hasta la siguiente zona segura pasando por diversas oleadas de zombis e infectados especiales cumpliendo una serie de misiones muy directas, como rescatar a supervivientes, buscar algún objeto, activar un mecanismo o cosas por el estilo.

Es inevitable la sensación de déjà vu inicial, pero en seguida se disipa viendo el comportamiento de las armas, los nuevos tipos de infectados (pese a ciertas reminiscencias a los clásicos de Left 4 Dead) y sobre todo la entrada de un elemento totalmente diferenciador: las cartas. Porque esto lo cambia todo.

Cartas en Back 4 Blood = infinitas posibilidades

Back 4 Blood

Introducir cartas en un juego estilo Left 4 Dead hace que adopte una serie de variables más propias de un RPG que de un FPS, pero esto tiene un efecto muy positivo en las partidas, no solamente por los distintos efectos para cada carta (de tipo ofensivo, defensivo, etc), sino porque el juego se esfuerza en que cada partida sea distinta para que siempre haya efecto sorpresa y nunca bajemos la guardia.

Si eres de esa clase de personas que se ven abrumadas por las descripciones que dan las cartas tienes la opción de ir a piñón con las barajas predeterminadas, teniendo en el modo Nube una serie de cartas más especializadas centradas en roles determinados, como tanque, médico... Se puede jugar sin prestar atención a las cartas, pero nunca serás maestro en Back 4 Blood sin crear tu propia baraja.

Cada modo de juego tiene su propia selección de barajas predeterminadas y con más o menos cartas a nuestra disposición. A medida que juegas puedes ir ampliando el número mediante las cadenas de suministro (gastando puntos de suministro, únicamente jugando online; no, si juegas en solitario con bots no ganas nada) y ya dentro de las propias partidas irás ampliando la baraja con beneficios para ti y para el grupo. Pero esto también tiene un inconveniente...

En toda partida habrá cartas contaminadas del enemigo. Esto será aleatorio y se te informará antes de iniciar la fase. Sus efectos son de lo más diversos y siempre con el objetivo de darte por saco, desde aplicar una niebla intensa por todo el mapa a que no cesen las oleadas en el tramo final de la misión. Es implacable.

No es de extrañar que Turtle Rock Studios haya tenido que actualizar estos últimos días Back 4 Blood para reducir ligeramente la dificultad del juego, en especial a la hora de ver cómo se agolpan múltiples infectados con poquísimo margen de reacción. Si tienes pensado jugar únicamente con bots mejor que te prepares para sufrir porque la IA de los aliados es bastante nefasta. No en vano este juego está pensado para jugar online y requiere conexión permanente...

Pero volviendo al tema de las cartas, si quieres maximizar tus posibilidades de victoria no te quedará otra que crearte una baraja que se amolde mejor a tu estilo de juego. Por ejemplo, si te va el contacto directo hay una básica con la que puedes recuperar dos puntos de vida con un arma cuerpo a cuerpo. O curarte una parte cuando cures del todo a un compañero. Ya decimos que abruma al principio pero es un componente que acaba marcando mucho la diferencia en cada fase.

No hay dos partidas iguales y siempre con retos

Back 4 Blood

Esa enorme variedad de cartas, con una cifra algo menor (pero más que notoria) para las armas y sus acoplamientos, aparte de los accesorios típicos de los Left 4 Dead (botiquín, analgésico, cóctel molotov... y varios de nuevo cuño), se ve arropada en esta ocasión por diferencias significativas entre cada exterminador.

No es simplemente que su arma de mano sea completamente distinta, sino que hay una serie de ventajas pasivas (personales o grupales) que interesa conocer de antemano, sobre todo sabiendo que no se puede repetir personaje en una partida. Más allá de esto conviene contrarrestar en cierto modo las cartas contaminadas con una serie de cartas que nos sirvan para minimizar esos efectos negativos.

Porque a la recalcada variedad de las partidas hay que sumarle un gran tipo de infectados especiales, entre los cuáles hay a su vez diversas variantes, por mucho que se parta de una serie de arquetipos, como Grandullón, Apestoso, Punzadora...

Esto se hace especialmente visible (nunca mejor dicho) con algunos infectados de tamaño descomunal, como el temible Ogro que sufrimos en la beta. Aquí se nota que Turtle Rock Studios quiso aprovechar el concepto de su fallido Evolve. En este caso son acontecimientos aleatorios donde el pico de dificultad se dispara, porque no hacemos frente únicamente a un jefe en mitad de la fase, sino que nos seguirán apareciendo zombis u otros infectados menores. La compenetración con los aliados será esencial. Sobre todo si jugamos en veterano o superior, donde se aplica el fuego amigo. Al menos ahora podemos dar señales cómodamente con un botón para avisar en un punto determinado (también con objetos, cómo no). O que Back 4 Blood venga de serie con juego cruzado entre todos los sistemas.

El retorno del rey de los FPS cooperativos online

Back 4 Blood

Turtle Rock Studios ha hecho muy bien en regresar a sus orígenes para brindarnos el mejor sucesor espiritual posible de Left 4 Dead. Es divertido, exigente, rejugable y con gran variedad de fases para cada uno de sus actos. Además, con Xbox Game Pass no hay excusa para no juntarse con otra gente, que es donde brilla especialmente: en serio, evitad jugar sólo con bots. Por vuestra cordura.

La forma en la que se gestionan las series para cada acto es cómoda y práctica, al no obligarnos al hacer un acto entero del tirón. Porque insistimos, cada acto es bastante largo debido al alto número de fases que lo forman. Aunque también podemos adentrarnos en su modo PvP (Nube) con el que disputar partidas de ocho personas (cuatro por bando) donde ganará el que aguante más tiempo en pie como exterminadores. ¿La gracia? El otro grupo son infectados especiales.

Esto quiere decir que en la primera ronda un grupo va con los humanos y el otro con los monstruos. Tras ver cuánto aguantan los primeros, se intercambian los roles y después de esa disputa se ve quién duró más con vida. Luego se pasa a otra ronda y lo mismo hasta conseguir un equipo vencedor. Sobra decir que divierte más controlar a los infectados gracias a la enorme movilidad de la que disponen y la despreocupación total al morir. De hecho, hasta podemos ir mejorándolos durante la partida para ponérselo más difícil a los exterminadores.

La historia de la campaña principal es lo de menos, por mucho que se agradezca ver el juego completamente doblado al castellano y con cinemáticas de gran calidad. Back 4 Blood ha llegado con fuerza y esto es tan solo el principio, porque sus creadores prometen más contenido en el futuro mediante su pase anual, donde recibiremos otra campaña, exterminadores, infectados especiales y más.

La opinión de VidaExtra

En definitiva, larga vida a este Left 4 Dead 3. Porque Back 4 Blood es justo lo que le pedíamos a Turtle Rock Studios para renovar su fórmula sin que perdiese su identidad por completo. Si tienes aquellos clásicos en un pedestal no sé a qué estás esperando. De cabeza a por este FPS. Y si no, también. Te picará mucho.

Back 4 Blood

Back 4 Blood

Plataformas PS5, Xbox Series (versión analizada), PS4, Xbox One, Steam y Epic Store
Multijugador Sí, online (cuatro en cooperativo; ocho en competitivo)
Desarrollador Turtle Rock Studios
Compañía WB Games
Lanzamiento 12 de octubre de 2021

Lo mejor

  • Es un Left 4 Dead muy mejorado
  • El juego que dan las cartas
  • Enorme variedad de fases, armas, etc
  • Sabe ser exigente en todo momento...

Lo peor

  • Aunque sigue habiendo picos exagerados
  • La IA de los bots es de auténtica risa

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