Publicidad

Retroanálisis de Flicky, esa obsesión de cazar pájaros por parte de los gatos en forma de clásico de SEGA en un inolvidable 1984
Análisis

Retroanálisis de Flicky, esa obsesión de cazar pájaros por parte de los gatos en forma de clásico de SEGA en un inolvidable 1984

Que SEGA es una de las compañías más grandes en la historia de los videojuegos no se le escapa ni al nintendero más acérrimo (sobre todo porque está recibiendo videojuegos para sus consolas Nintendo desde hace años, como el aplaudido Sonic Mania). Sin embargo, no todas sus IP han tenido continuidad, por desgracia, como Dynamite Düx, o han quedado relegadas al olvido, como el mítico Shinobi.

Si echamos un vistazo al refrescantemente innovador 1984, SEGA se inspiró en el Mappy de Namco (de 1983) para sacar en recreativas Flicky, un simpático arcade en el que controlábamos a un pájaro azul para salvar a sus crías de los gatos.

Me ha parecido ver un lindo gatito...

Flicky

Toda recreativa debe contar con una premisa sencilla en su concepción, pero difícil de dominar para picar al jugador, y eso lo sabía hacer a la perfección Flicky, que sabía cómo sacarnos de nuestras casillas al no ser tan fácil rescatar a dichas crías de las garras de los felinos y de otros lagartos que aparecían en escena.

El objetivo era siempre el mismo: recoger a cada cría y alcanzar la puerta por donde empezamos la fase, así hasta llevar a todos los peques para pasar a la siguiente zona. Lo bueno es que podíamos llevar a todas las crías de golpe, siguiéndonos en fila india. ¿El problema? Que se podía romper la fila, claro.

Los gatos nos podían sorprender por ambos lados de la pantalla (las fases contaban con un diseño extremadamente pequeño, pero sin bordes a los lados: al ir hacia la derecha aparecíamos al poco por lo que sería la parte izquierda), por lo que había que estar ojo avizor y anticiparnos a cada movimiento, vigilando muy bien las plataformas para esquivarlos. Y esto tenía su intríngulis, desde luego.

¿El motivo? Esa inercia de Flicky, con un exceso de patinaje y una torpeza desmedida para bajar por ciertas plataformas si tenían poco hueco entre medias. Costaba bastante pillarle el punto y cada fase era un mundo según su propio diseño. Había mala baba a medida que avanzábamos de niveles, cómo no.

Flicky, otro clásico simpático a cargo de SEGA

Flicky

¿Y qué podíamos hacer para contrarrestar a Tiger (gato) o Iggy (lagarto)? Coger unos objetos únicos desperdigados por la pantalla, los cuáles lanzábamos automáticamente al saltar con Flicky. De ahí también esa parte complicada a la hora de dominar el juego, pero sin llegar a los extremos de Dig Dug, desde luego.

De esta forma, había que dosificar cada objeto (sólo podíamos llevar uno a la vez) y no saltar a lo loco, teniendo paciencia hasta que apareciese algún gato a escena y barrerlo como en el Tumblepop de turno, viendo cómo daba vueltas hasta caer hasta la parte inferior de la pantalla. Y esto daba más puntos, lógicamente. Igual que rescatar a varias crías de golpe, incrementando el multiplicador de puntos.

El diseño de cada nivel se iba enrevesando más y más, con espacios más cerrados y partes más propensas para que nos sorprendiesen los lagartos subidos por las paredes o los gatos con algún salto. Y para colmo, Flicky tenía mucha facilidad para rebotar por las paredes, lo que complicaba algunos saltos.

A lo largo del casi medio centenar de fases que había, no variaba ni un ápice su canción principal, que resultaba simpática al principio pero demasiado repetitiva a las pocas fases. Al menos el diseño, como decimos, variaba y era colorido, contando entre medias de vez en cuando con un minijuego para incrementar los puntos. La pena es que nunca haya tenido continuidad, salvo para realizar cameos en otros clásicos o aparecer en colecciones, como SEGA Mega Drive Classics.

¿Ha aguantado bien el paso del tiempo?

, salvo por ese control tan difícil de dominar por culpa del patinaje y los rebotes. Si se le da una oportunidad, Flicky sigue siendo un clásico bastante solvente que merece más reconocimiento y volver a la palestra, como Bomb Jack, otro de 1984.

Flicky

Flicky

Plataformas Arcade, Master System, MSX, Mega Drive (versión analizada), Switch, PS4, Xbox One y Steam
Multijugador No
Desarrollador SEGA
Compañía SEGA
Lanzamiento 1984
Precio 0,99 euros (Steam)

Lo mejor

  • Mecánica sencilla, difícil de dominar
  • Lograr el combo de rescate perfecto
  • El enrevesado diseño de ciertas fases

Lo peor

  • Cómo se patinaba y rebotaba
  • La melodía era siempre la misma
  • Que no haya habido más Flicky

Temas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Inicio

Explora en nuestros medios