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Retroanálisis de Sunset Riders, la salvaje recreativa de Konami que nos encandiló en 1991
Análisis

Retroanálisis de Sunset Riders, la salvaje recreativa de Konami que nos encandiló en 1991

Hay una recreativa de Konami cuyo regreso no paraba de demandarse y ante el que, por fin, Hamster Corporation anunció el pasado mes de marzo su intención de rescatar para Nintendo Switch y PS4 este 2020: el mítico Sunset Riders de 1991.

Conversionado a Mega Drive y Super Nintendo con recortes (del modo cooperativo para cuatro jugadores se dejó en dos), hace años estuvo a punto de incorporarse al Game Room de Xbox Live Arcade, pero los malos resultados de esta colección retro de Krome Studios dejaron en el tintero más packs, entre los que estaría ese clásico de Konami. Hoy queremos recordar por qué gustó tanto la recreativa.

El Salvaje Oeste en su versión más divertida

Sunset Riders

Parte del atractivo de Sunset Riders vino por esa acción desenfadada y colorida del Salvaje Oeste, con cuatro cazarrecompensas (Steve, Billy, Bob y Cormano) dispuestos a ganar una buena suma de dinero al capturar a varios criminales.

Era un run & gun de manual, con leves reminiscencias a nivel jugable del Rolling Thunder de Namco de 1986, como a la hora de saltar a las plataformas superiores o al hecho de poder entrar en ciertas puertas para obtener diversas recompensas. Eso sí, ofrecía mucha más libertad de cara a los disparos al poder hacerlo en distintas direcciones estando de pie, saltando o agachados. Era una gozada.

Había leves diferencias en cuanto al propio disparo según el personaje escogido (dos tenían un revolver, Bob una escopeta y Cormano un rifle), pero por lo demás poco importaba al no tener que preocuparse por lo que nos iba saliendo por la pantalla: o eran enemigos o eran trampas, aunque sin el nivel de demencia del Teenage Mutant Ninja Turtles de Konami en 1989. Y es que pese a que había damiselas en apuros, no las podíamos herir, así que era un juego de acción puro.

La gracia, por supuesto, era compartir la partida con otras tres personas, salvo que nos tocase el modelo de recreativa limitado a dos. En consolas (Mega Drive y Super Nintendo) llegó así, de hecho, por lo que perdió parte de su gran atractivo, algo que sucedió con otras recreativas de la propia Konami en los años noventa.

Sunset Riders, acción de la vieja escuela

Sunset Riders

Sunset Riders no se ciñó, por otro lado, al desarrollo típico del género yendo a pie del punto A al B, sino que experimentó con partes a caballo y algunos duelos contra los jefes que ahora recuerdan (en retrospectiva) al posterior Wild Guns.

Esa variedad de escenarios, localizaciones y enemigos (sí, tampoco faltó una disparando a indios), lograban que el juego resultase fresco en todo momento, por mucho que fuese un arcade que se pudiese ventilar en menos de 30 minutos.

Además, pese a limitar la acción sobre un plano (no, no era un beat 'em up con pistolas), funcionaba muy bien de cara a esquivar los disparos gracias al movimiento de esquiva en el que nos deslizábamos por el suelo. Y eran muy agradecidos los power-ups que nos permitían duplicar el disparo y hacer que fuese más rápido, donde ya no hacía falta aporrear el botón para disparar, por suerte.

Sunset Riders es un juego que sigue simbolizando como pocos aquella etapa gloriosa de las recreativas, donde nos maravilló también el Midnight Wanders dentro del Three Wonders de Capcom. Una lástima que no haya gozado de secuela en todo este tiempo, aunque vaya a regresar en los Arcade Archives.

¿Ha aguantado bien el paso del tiempo?

Sí, como las grandes recreativas de aquellos años. Todo un clásico de Konami ante el que siempre apetece echar unas partidas, especialmente si nos juntamos cuatro personas. Que no todo tiene que ser Red Dead Redemption para molar.

Sunset Riders

Sunset Riders

Plataformas Arcade (versión analizada), Mega Drive y Super Nintendo | Pronto en Nintendo Switch y PS4
Multijugador Sí, local (hasta cuatro jugadores)
Desarrollador Konami
Compañía Konami
Lanzamiento 1991
Precio No disponible

Lo mejor

  • Acción salvaje y muy divertida
  • Poder jugar entre cuatro personas
  • Gran variedad de escenarios y situaciones

Lo peor

  • Su fase de bonus era simple y se repetía
  • El control al estar colgados sobre una cuerda
  • Que no haya una secuela de Sunset Riders

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