Análisis de The Ascent, un espectáculo visual acojonante para los amantes del cyberpunk
Análisis

Análisis de The Ascent, un espectáculo visual acojonante para los amantes del cyberpunk

Los shooters con perspectiva isométrica tuvieron un último apogeo en la pasada generación de consolas a raíz del apocalíptico Dead Nation de Housemarque. En pocos años surgieron propuestas como Alienation, Helldivers o Nex Machina, sin dejar de lado el énfasis por la acción. Pero hacía falta un representante más actual que aprovechase la potencia de los sistemas de ahora. Y aquí entra The Ascent.

Visualmente rompedor e hipnótico, es un juego que mezcla esa parte visceral de esa clase de shooters con elementos típicos de RPG, abrazando un poco el estilo de clásicos de la talla de Diablo. Y si bien no llega a la grandeza de los mejores representantes del género sí que puede presumir de una estética que quita el hipo.

Un juego que te entrará por la vista como pocos...

The Ascent

Rara vez suelo enfatizar los gráficos dentro de los análisis al considerar ese aspecto el más secundario de todo videojuego, pero es que la calidad del apartado visual en The Ascent es demencial. Es imposible no quedarse embobado con la infinidad de detalles que pueblan cada lugar que visitamos, especialmente en exteriores, al jugar con innumerables planos. Todo lo que vemos tiene vida y el juego de luces y colores explota al completo nuestros sentidos.

Es el primer juego en su estilo que deja patente el poderío de las nuevas tarjetas gráficas, sacando pecho con el trazado de rayos sin que se resienta el rendimiento de lo que vemos en pantalla. Y la elección de su universo no podía ser más acertada para demostrar de qué es capaz esta generación al estar probablemente ante el juego de estilo cyberpunk más llamativo y consistente a nivel visual del mercado, con permiso de Cyberpunk 2077 (que a éste le falla su consistencia).

Si bien su perspectiva es isométrica y ligeramente alejada, esto no evita que no juegue de vez en cuando con el uso de otros planos o con movimientos de cámara para resaltar algún momento impactante. Además, goza de partes del escenario que se pueden destruir, como vehículos u otra serie de elementos, creando todo un festín de explosiones con una sucesión de efectos realmente cautivadores.

Disfruta de más de 100 juegos de alta calidad, de Xbox Live Gold y de una suscripción a EA Play por un bajo precio mensual. Consigue el primer mes de Ultimate por 1 euro.

Disfruta de más de 100 juegos de alta calidad, de Xbox Live Gold y de una suscripción a EA Play por un bajo precio mensual. Consigue el primer mes de Ultimate por 1 euro.

Es una extensión brillante de iconos como Blade Runner, aunque los lugares que visitaremos de Veles, el mundo sobre el que gira The Ascent, no sean idílicos, precisamente. Y es que la metrópolis del Grupo Ascensión está en decadencia por culpa de una mecacorporación que tiene a mucha gente esclavizada. Así que ahí tenemos la excusa para liarnos a tiros y descubrir qué leches pasa en esta zona.

Como RPG (en el fondo) que es, dispondremos de una misión principal que se irá desgranando poco a poco hasta la traca final, aderezada con misiones secundarias que no aportarán nada original a lo que estamos acostumbrados (de tipo recadero, de eliminar a ciertos objetivos, etc), pero que servirán para ampliar la duración de juego, con cerca de 20 horas si no vamos con muchas prisas.

La mezcla de shooter con RPG funciona, algo que ya nos demostró Borderlands bajo una vista en primera persona desde hace más de una década. Se podría decir, de hecho (salvando las distancias), que The Ascent es casi un Borderlands en tercera persona, salvo por la ausencia del sentido del humor o unos personajes con menor personalidad. Neon Giant, formado por veteranos de la industria que han trabajado en títulos de la talla de DOOM, Gears of War o Wolfenstein, han apostado por un aspecto más sobrio aunque haya ciertos retazos de Star Wars.

Esto último lo decimos, básicamente, por la variedad de criaturas que pueblan su planeta, con visitantes de otras galaxias. Y es que incluso su "bar" nos recordará a la archiconocida Cantina Espaciopuerto de Chalmun de La Guerra de las Galaxias.

Dejándose llevar por el atractivo de The Ascent

The Ascent

En The Ascent pasan muchas cosas en pantalla. Da igual el sitio en el que nos encontremos, que siempre sucede algo, aunque no requiera de ningún tipo de intervención por nuestra parte. Los distintos núcleos urbanos de su metrópoli están plagados de muchas especies, viendo cómo algunos seres reaccionan de manera hostil a poco que invadamos su espacio personal o hagamos el loco.

Por medio de un radar en la parte superior sabremos en todo momento quiénes buscan camorra y quiénes no, teniendo a su vez otra ayuda la mar de útil: una guía con un cursor sobre el suelo muy similar a Dead Space. Y será muy necesario hacer acopio de estas dos herramientas junto con el mapa, de lo contrario será muy fácil perderse al disponer de distintas plantas en algunos lugares. Eso por no mencionar lo bien escondidos que suelen estar algunos cofres con el mejor botín.

Porque aunque en el fondo sea un shooter con vista isométrica, su componente de RPG está muy marcado y se nota especialmente cuando queremos "salirnos" de la ruta preestablecida. ¿Cómo? Colocando enemigos de rango extremadamente superior para que sea prácticamente un suicidio explorar libremente su mundo.

Da cierto margen, en cualquier caso. El suficiente para querer dar ciertos rodeos y así buscar equipo mejor, dinero o encontrar más objetos curativos. Que aunque el inicio de la partida sea asequible y poco variado, al cabo de unas horas empiezan a ser más importantes el uso de prótesis con distintas habilidades o utilizar de modo más práctico las coberturas. Y esto último es muy llamativo, porque cuenta con un botón para estirar el brazo hacia arriba y de ese modo disparar por encima de una cobertura cuando nos agachamos. Entre esto y la esquiva se maneja bien.

Es, por otro lado, el típico twin-stick shooter donde nos moveremos con un stick y dispararemos con el otro. De ahí que requiera cierta habilidad tanto a la hora de masacrar a los enemigos afinando puntería como a la hora de esquivar balas.

Aquí la historia es lo de menos. Importa la acción

The Ascent

Por regla general los juegos que enfatizan la acción suelen descuidar aspectos esenciales como la historia, y en mi caso me ha producido bastante indiferencia lo que se cuenta en The Ascent. A medida que hablaba con sus habitantes (hay muchos con ganas de charlar, como era de esperar), menos ganas tenía de escuchar sus historias. ¿El motivo? Me lo pasaba mejor matando enemigos.

Aunque no revolucione las directrices del género en cuanto a shooters se refiere, sí que empieza a ser divertido cuando nos obliga a usar las habilidades del personaje que hemos personalizado previamente desde el inicio. Las primeras prótesis son muy básicas, como dar un golpe supersónico, mientras que otras tiran más por otro tipo de tácticas, como provocar una explosión al matar a un enemigo para que provoque una cadena de auténtico caos o bien crear una burbuja para ralentizar proyectiles del rival. Cada habilidad, por supuesto, con su correspondiente tiempo de reutilización y de carga, unidas a otras de tipo táctico.

Ese componente de RPG se ve reforzado a la hora de mejorar al personaje en base a cuatro atributos básicos: cibernética, motricidad, biometría y complexión. Cada uno se encarga de controlar dos parámetros distintos, respectivamente: sentido táctico, tasa de golpes críticos, manejo de armas, puntería, equilibrio, evasión, constantes vitales y batería corporal. Por lo que a medida que vamos usando los puntos para perfeccionar a nuestro avatar, más se irá definiendo su clase.

En cuanto a las armas de fuego no faltarán versiones futuristas de los típicos fusiles de asalto, pistolas y demás, algunas con efectos de estado, como provocar quemaduras en el enemigo. Y esto provoca, a su vez, que tengamos que preocuparnos por las tres partes de nuestra armadura, al controlar tanto el daño físico como otros elementos. Si nos despreocupamos morderemos el polvo.

El juego tarda en arrancar, pero cuando lo hace ofrece momentos interesantes y goza de jefes que nos lo intentarán poner difícil cuanto más avancemos. Divertido en solitario, es más recomendable compartiendo la experiencia con tres personas.

La opinión de VidaExtra

En definitiva, The Ascent es una mezcla entre shooter y RPG que cumple con los cánones del género que llama más la atención por su apabullante calidad técnica que por lo que ofrece como juego de acción, donde realmente no ofrece nada que no hayamos experimentado con otros juegos del estilo. Eso sí, si cuentas con Xbox Game Pass sería un pecado no adentrarse en su universo a poco que te guste todo lo relacionado con el cyberpunk o las ganas de echar unos tiros.

The Ascent

The Ascent

Plataformas Xbox Series, Xbox One, Microsoft Store y Steam (versión analizada)
Multijugador Sí, local y online (hasta cuatro jugadores)
Desarrollador Neon Giant
Compañía Curve Digital
Lanzamiento 29 de julio de 2021

Lo mejor

  • Visualmente es bestial e hipnótico
  • El uso de las coberturas es interesante
  • Lo prácticas que son algunas habilidades
  • La riqueza de su universo tan vivo

Lo peor

  • La historia resulta poco atractiva
  • No aporta frescura al género

Temas
Inicio