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Con mono de mitología nórdica, he vuelto al Viking: Battle of Asgard de los autores de Total War y aún es de mis favoritos de 2008
Análisis

Con mono de mitología nórdica, he vuelto al Viking: Battle of Asgard de los autores de Total War y aún es de mis favoritos de 2008

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Imagino que será por el reciente regalo del Total War: Shogun 2 en Steam y de la presentación del próximo Assassin's Creed Photoshop Valhalla, pero el caso es que me ha entrado mono de la mitología nórdica a cargo de Creative Assembly. Y el resultado es Viking: Battle for Asgard, aquel juego de acción con batallas masivas que debutó en 2008 y que tanto me gustó hasta ser uno de mis favoritos.

En su momento me sorprendió bastante el cambio de registro del estudio inglés, tan habituado a la estrategia con guerras multitudinarias desde aquel Shogun: Total War del año 2000, donde surgió esa saga tan legendaria en PC. Por medio de SEGA, con Viking: Battle for Asgard pasábamos a un hack & slash que parecía heredar parte de ese espíritu para impresionar al jugador con batallas de gran calibre y sin que diese la sensación de enfrentarnos a masillas. Todo ello bajo una ambientación basada en la mitología nórdica donde no faltó el toque de fantasía.

Regresar a Asgard me vuelve toh Loki

Viking: Battle for Asgard

Cierto es que Creative Assembly ya había desarrollado un spin-off de Total War totalmente de acción, al que llamó Spartan: Total Warrior en 2005, pero Viking: Battle for Asgard fue el primero que me interesó debido al atractivo de su ambientación, donde no faltaron referencias a las deidades Odín, Freya, Loki o Hel.

Encarnando al guerrero Skarin, nuestro deber era parar precisamente a esta última, a la mismísima Hel, hija de Loki, tras ser desterrada de Asgard por desafiar a Odín. Porque pretende liberar a Fenrir, quién, según la leyenda, traerá consigo el Ragnarok para destruir a toda Asgard. Y desde luego que no será tarea sencilla para Skarin, puesto que él por sí solo no se puede batir contra su ejército de vikingos resucitados, de ahí que necesite la ayuda de otros asentamientos.

Ésa fue parte de la gracia de este trabajo tan arriesgado por parte de Creative Assembly, puesto que había que ir liberando a muchos soldados para que se uniesen a nuestra causa y poder realizar asedios a zonas fortificadas para contar con mayor garantía de éxito. Unas batallas donde se daban cita cientos de soldados luchando a la vez y donde no había atisbo alguno de aporreabotones. Porque esto no era un musou, sino que había que trazar distintas estrategias.

Era de vital importancia dominar los movimientos defensivos, como el bloqueo y la esquiva, para salir con vida de las múltiples acometidas del rival, donde rara vez nos enfrentábamos a un único enemigo. No había ningún tipo de coreografía orquestada, sino que nos podían atacar todos a la vez, por lo que nos obligaba a estar constantemente en alerta y tener mucha paciencia para reducir poco a poco la presencia enemiga por la zona. Y liberando a más aliados para ayudarnos luego.

Viking: Battle for Asgard, el incomprendido

Viking: Battle for Asgard

Viking: Battle for Asgard era algo durillo con el control al principio, hasta que nos habituábamos a su rigidez para realizar ciertos movimientos, pero se acababa convirtiendo después en un juego de acción bastante consistente altamente satisfactorio en esas batallas masivas tan espectaculares típicas de Total War.

Al estar ambientado en la mitología nórdica, tampoco faltaron las magias ni la fantasía épica con los dragones, a quienes podíamos invocar en esas guerras como colofón final. Todo ello bajo un juego bastante explícito en cuanto a desmembramientos y sangre se refiere, con QTE finales que sabían a gloria y nos daban unos pequeñísimos segundos de respiro, sobre todo contra los jefes.

Vale que técnicamente dejase que desear, especialmente con su posterior conversión a PC en 2012, pero no quita que me siga pareciendo un juego que llega a enganchar sin que te des cuenta a medida que vas preparando el próximo asedio rival  y mejorando las habilidades de Skarin a golpe de dinero y aguamiel.

Hoy por hoy su fórmula ha sido ampliamente superada, como en el fantástico La Tierra-Media: Sombras de Mordor de Monolith Productions, con una secuela (La Tierra-Media: Sombras de Guerra) que rizó el rizo con todo lo relacionado con los Némesis. Incluso si hablamos de mitología nórdica en general, no hay ningún juego que le tosa al God of War de 2018. Pero nada de eso impide que me siga pareciendo más que reivindicable este Viking: Battle for Asgard sabiendo que salió en 2008, un año de juegazos como Gears of War 2 o Metal Gear Solid 4.

  • Plataformas: PS3, Steam y Xbox 360
  • Multijugador: no
  • Desarrollador: Creative Assembly
  • Compañía: SEGA
  • Lanzamiento: 2008 (PS3 y Xbox 360) | 2012 (Steam)
  • Precio: 14,99 euros
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