Amstrad Mega PC: así fue el lujoso híbrido que mezclaba un ordenador personal con la mítica consola de SEGA Mega Drive en 1993

Amstrad Mega PC: así fue el lujoso híbrido que mezclaba un ordenador personal con la mítica consola de SEGA Mega Drive en 1993

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Amstrad Mega PC

Nunca tuve un Amstrad. En mis inicios el primer ordenador que disfruté fue un Amiga 500, una máquina tremenda para jugar. Además, pude usar los mandos de la Mega Drive, que compré poco después, para disfrutar de juegos como Sensible World of Soccer, Turrican II: The Final Fight, The Chaos Engine o Ghouls 'n Ghosts con mayor comodidad, sin joystick, desde esa computadora de Commodore.

Sin embargo, me habría gustado contar con un Amstrad Mega PC, al ser un híbrido entre PC y la famosa consola de 16-bits de SEGA. Porque contar con un centro multimedia de esas características no estaba al alcance de cualquiera y habría sido la leche contar con un dispositivo como ése a comienzos de los 90.

Dos máquinas en una: Amstrad + Mega Drive

Amstrad Mega PC Uno de los anuncios de la época sobre el Amstrad Mega PC y el reclamo de la Mega Drive.

1990 fue inolvidable para los videojuegos al debutar en nuestro territorio la icónica Mega Drive de SEGA. Amstrad llevaba por aquel entonces más de un lustro dedicado a los ordenadores personales bajo la línea Amstrad CPC. Comenzó con el modelo CPC 464 en 1984, con una CPU Zilog Z80 a 4 MHz y 64 K de memoria.

Sus ventas fueron millonarias, siendo todo un éxito en Europa, pese a estar a la sombra de Commodore 64 y el ZX Spectrum de Sinclair, al gozar de años de ventaja y un mayor número de público. Esto no desanimó a Amstrad, ni mucho menos, porque debutó con muy buen pie en el mercado de los videojuegos, lanzando en años posteriores distintos modelos más de CPC (664 y 6128). Incluso probó suerte con una consola de juegos de 8 bits, la llamada GX4000, lanzada en 1991, pero fue un fracaso comercial por culpa del boom de SEGA y Nintendo en dicho mercado. Aunque esto no significó dejase de lado esa idea.

Sin ir más lejos, en 1993 sorprendía con el lanzamiento de Amstrad Mega PC, una máquina que unía el mundo de las computadoras con el de las consolas, teniendo en una parte de su interior los circuitos de una Mega Drive, adaptada para la ocasión. No, no era emulación. Era mitad PC, mitad Mega Drive. ¡Una locura total!

Siendo justos, no fue el primer híbrido con la consola de 16-bits de SEGA, puesto que en Japón, IBM y SEGA lanzaron en 1991, en exclusiva para el territorio nipón, el llamado SEGA TeraDrive. Fue otro fracaso comercial, en parte por culpa de contar con un procesador (Intel 80286) bastante desfasado a nivel técnico.

Tampoco es que Amstrad Mega PC destacase por su potencia como PC, al contar con un procesador ligeramente parecido (Intel 80386), originario de 1986. Era, en esencia, un Amstrad PC7386 con una CPU a 25 Mhz, con 1 Mb de RAM (ampliable hasta 16 Mb) y 256 K de VRAM. Pero llamaba la atención, lógicamente, por contar con una ranura especial para meter cartuchos de Mega Drive y con dos puertos para mandos: esta parte se descubría por medio de una bandeja en el frontal.

El hardware de la propia consola de SEGA se introducía mediante una tarjeta ISA a la placa base, compartiendo las mismas características de la CPU de dicha máquina de 16-bits, como por ejemplo una CPU Motorola 68000 a 7,14 Mhz. Eso sí, tenía una peculiaridad a mayores, puesto que el monitor de 14 pulgadas de la parte superior operaba en dos frecuencias distintas: 31 Khz para el PC y tan solo 15 Khz en modo consola. Y, obviamente, en pantalla tan solo se mostraba una cosa: no se dividía la pantalla aunque estuviesen los dos "cacharros" encendidos.

Amstrad Mega PC, una pieza de coleccionismo

Amstrad Mega PC Imagen de archivo en la Wikipedia sobre el frontal de esta máquina, toda una rareza muy cotizada.

Cambiar de modo era tan sencillo como mover esa tapa de la parte frontal, para descubrir la ranura de cartuchos de Mega Drive o la disquetera del Amstrad con su procesador i386. Ahora bien, el modo PC no se apagaba como tal al cambiar al modo consola, sino que quedaba en reposo. No en vano era el núcleo del aparato.

Su precio fue prohibitivo para la época, al salir por un montante de 999 libras en el Reino Unido, lo que aquí se tradujo en mucho más de cien mil de las pesetas de por aquel entonces. Era bastante más económico comprarse un PC aparte junto con una consola Mega Drive. Además, no hay que olvidar que el propio Amstrad Mega PC salió desfasado a nivel técnico, viendo cómo ese mismo 1993 debutaba en el mercado la gama Intel Pentium, que dejó atrás el procesador i486 de la casa.

Hoy se ve como una pieza de coleccionismo por su rareza y por lo que supuso a la postre, con el declive de la marca Amstrad en años posteriores. Y es que tuvo incluso su propia versión del mando de la Mega Drive, en color blanco impoluto y reservando un hueco con el nombre de Amstrad arriba, en color rojo, acompañado de la distinción "Mega PC" justo debajo, en negro y en cursiva. Los botones, claro está, fueron los de la primera versión, con Start, A, B y C, pese a que de aquellas fechas se lanzó el de seis botones a raíz de la conversión del gran Street Fighter II.

Amstrad Otro de los anuncios de la época, tras su rebaja a las 599 libras. Pero no evitó la debacle.

Era tan sencillo como comprar ese otro mando aparte, al ser compatible con este Amstrad Mega PC, aunque había otro tipo de periféricos que, por la peculiar disposición de este aparato, eran incompatibles, como los Mega-CD y 32X.

Lo que nos sigue resultando llamativo, en cualquier caso, es ver cómo se podía cambiar entre los modos PC y Mega Drive de forma tan rápida, moviendo una pieza de su frontal. Que por mucha emulación que haya desde hace unas décadas en PC y con el mando plenamente asentado, no ofrece las mismas sensaciones que tener una consola real dentro de un PC, cosa que sí hacía Amstrad Mega PC.

Si queréis verlo por dentro y con detalles más técnicos, nada mejor que el vídeo que nos ofrece el fantástico canal TuberViejuner, para amantes de todo lo retro.

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