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Hype, un mal endémico de la industria del videojuego

Hype, un mal endémico de la industria del videojuego
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hype (del inglés, hyperbole): Dícese del efecto generado por el producto que disfruta de una especial cobertura o publicidad por parte de la prensa, independientemente de la calidad o supuesta calidad del mismo, generando una alta necesidad en el consumidor de adquirirlo.

Cualquiera que siga más o menos de manera habitual los movimientos del mundillo de los videojuegos está familiarizado con el término arriba mencionado. El hype es esa enfermedad por la que un buen juego se encumbra como título revolucionario, solo para acabar decepcionando a los consumidores que lo adquieren al no ver cumplidas sus altísimas expectativas. Y hoy hablaremos de eso, del hype y de como afecta este a la industria.

Desde el punto de vista del marketing, el hype es algo deseable. Al fin y al cabo, ¿que empresa no desearía que los consumidores se tiren de los pelos esperando a la salida de su producto? Sin embargo, el hype, que tan bien funciona para aumentar la expectación y disparar las ventas iniciales de un producto, es un arma de doble filo, y por ello hay que usarlo con sumo cuidado.

El ejemplo más reciente de esto lo tenemos quizá en 'God of War III'. Su creador, David Jaffe, declaraba que sus gráficos eran como los de un lienzo que había cobrado vida, algo nunca experimentado hasta la fecha a nivel visual, y sentarían un precedente cuando el juego fuera lanzado en 2009.

God of War 3

Pues bien, ayer pudimos ver el título en movimiento por primera vez, en un vídeo ingame. Y aunque las reacciones fueron buenas, lo cierto es que los gráficos eran... bueno, normales. Normales en comparación con lo que cabría esperar en base a las declaraciones de David Jaffe, ojo, ya que en comparación con otros juegos de esta generación los gráficos de 'God of War III' rozan la excelencia.

Sobre este mal ha escrito en repetidas ocasiones mi compañero Dani Candil. Incluso corona a sus propios "reyes del hype" en base a las declaraciones grandilocuentes de algunos desarrolladores, siendo hoy por hoy el propio Jaffe el protagonista indiscutible.

Si no hubiera comentado nada al respecto, seguro que este primer tráiler de 'God of War III', a pesar de lo poco que muestra, nos habría impresionado mucho más. Y lo peor es que no contesto con esto sigue afirmando que queda mucho por ver, que el vídeo no muestra la calidad final... ¿no sería mejor permanecer callado y dejar que el juego hable por sí solo?

Assassin

Otro caso relativamente es el de 'Assassin's Creed', juego largamente anticipado por Ubisoft. Su premisa inicial lo hacía parecer uno de los títulos más ambiciosos de todos los tiempos. Una especie de GTA ambientado en la edad media, extremadamente ambicioso y variado.

A medida que se acercaba la fecha de lanzamiento, la expectación no dejaba de crecer, impulsada desde la propia compañía. Sin embargo, el resultado final distó bastante de lo esperado. Una vez más, no es que 'Assassin's Creed' fuera un mal juego. De hecho, en los apartados técnicos sigue siendo sobresaliente, pero se exageraron sus bondades hasta el extremo de que la expectativa no pudo competir con la realidad. Esto, unido a una trama repetitiva que solo se revelaba tras unas horas de juego, decepcionó a gran parte de los jugadores que lo adquirieron en primer instancia.

Y como último ejemplo de juegos hypeados, voy a elegir uno de un especialista en la materia: Peter Molyneux y su 'Black & White', lanzado hace allá por el año 2001. Era un juego, en principio, que contaba también con una premisa tan interesante como ambiciosa: representar el papel de un dios que dirigía los designios de una civilización. Un dios omnipotente que podía hacer descender su mano desde el cielo para rescatar a uno de sus hijos de un mar embravecido, o desencadenar su ira sobre ellos destruyendo su poblado con una tormenta.

Sin embargo, se reveló una vez más como un título que se quedaba "a medias" en todos los aspectos que trataba. Un juego solvente, al fin y al cabo, pero eran tantas las bondades que se prometieron sobre el mismo que, cuando llegó a las manos de los jugadores, fue imposible estar a la altura de las mismas.

Black and White

En todos estos casos hemos asistido al fenómeno del hype. Al fenómeno de un desarrollador al que se le llena la boca hablando de las bondades de su juego, tanto que cuando por fin lo muestra es imposible que cumpla todas con todo lo anticipado. El enfrentamiento entre la expectativa generada y la cruda realidad.

¿Decepcionan los juegos excesivamente hypeados? Sí, pero no porque el juego sea malo, sino porque los desarrolladores se lanzan a hacer declaraciones grandilocuentes cegados por la grandeza de su creación o, por qué no decirlo, por su propio ego.

Y a todo esto hay que sumar la imaginación del jugador que, al igual que engrandece las virtudes de un juego del pasado por culpa de la nostalgia, también crea nuevas expectativas sobre juegos futuros en base a lo que uno espera del mismo, llegando a formar en su cabeza la imagen de un juego perfecto, un ideal difícilmente alcanzable.

Así pues, aunque este fenómeno no tiene solución y es inherente al propio marketing en sí, intentemos por nuestra parte minimizarlo en la medida de lo posible manteniendo unas expectativas razonables. De este modo evitaremos en la posible decepción futura y disfrutaremos más de cada lanzamiento.

Por supuesto, los juegos nombrados son solo tres ejemplos de los cientos que hay. Todos tenemos uno o varios juegos de los que esperábamos demasiado y terminaron por decepcionarnos ¿Cuales son los vuestros?

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