Publicidad

11 razones por las que nos encanta (y no termina de convencernos) Apple Arcade
iOS

11 razones por las que nos encanta (y no termina de convencernos) Apple Arcade

Publicidad

Publicidad

Llevo una semana como jugador que hacía mucho tiempo que no experimentaba. Con más tiempo para dedicar a otros juegos y un catálogo enorme por descubrir, Apple Arcade ha sido mi principal fuente de vicio durante los últimos días. Y ha sido una auténtica gozada. 

La llegada del servicio de suscripción ha sido como una mañana de Navidad. Decenas de cosas por abrir y no saber con certeza a qué acudir primero. Entre los regalos, envoltorios aparentemente menores que guardaban ilusionantes sorpresas, pero también más de un calcetín y pijama de los que inevitablemente te recuerdan que más no siempre es mejor. Todo esto, con lo bueno y lo malo, es lo que nos hemos encontrado en Apple Arcade.

Arcade

Razones para ilusionarse con Apple Arcade

Adiós al fantasma del free to play

Es curioso cómo las cosas acaban marcándote y metiéndose en tu cabeza. Mientras jugaba a varios de los juegos de Apple Arcade no podía evitar anticipar cuándo saldría el próximo anuncio, por qué cierto aspecto de diseño funcionaba así o dónde entrarían en juego los micropagos. 

Sin nada de eso realmente en los juegos, el descubrir que lo que creía que iba a ocurrir no sucedía en absoluto ha sido realmente gratificante. El ser consciente de hasta qué punto podrían haberse arruinado muchas experiencias me ha hecho valorarlas mejor. 

Encantadoras sorpresas

Pese a hacer ya una semana de ello y sin ser yo un as de la memoria, tengo grabado a fuego la aparición del logo de Capy al inicio de Grindstone o el descubrir el Mini Motorways de Dinosaur Polo Club. 

Como en ambos casos, también otros juegos que no conocía o esperaba tener ya en mis manos y cuyo descubrimiento supuso un subidón enorme. Pese a la mala elección de juegos durante la presentación del servicio, la selección del catálogo y los desarrolladores que hay detrás de las propuestas es sencillamente fantástica.

A rebosar de juegos

Obtener, obtener, obtener, obtener… Como un poseso iba pulsando botones de descarga mientras paseaba por la lista de juegos disponibles. Pronto contaba con más juegos instalados de los que nunca había tenido a la vez en un móvil. Los suficientes para dejar temblando la capacidad del teléfono y tener que hacer una primera criba para decidir qué dejar y qué no. 

Si bien es cierto que otros servicios de juegos como Xbox Game Pass ofrecen una cantidad de juegos mucho mayor, era la primera vez que me enfrentaba a una suscripción en la que absolutamente todo eran novedades. No había probado nada de lo que tenía ante mis ojos, así que la analogía de los regalos de Navidad no era baladí. 

Calidad desbordante

Pueden gustarte más o menos las distintas propuestas de Apple Arcade, y de hecho hay dos o tres que no sé qué pintan entre los juegos disponibles, pero en el 90% de ellos el nivel de calidad es brutal. 

Desde el diseño de sus mecánicas hasta su despampanante aspecto visual. Desde su rendimiento hasta el cuidado detrás de traducciones y sonido. Imposible ponerle peros en ese sentido.

Ideas con riesgo

Más allá de ver cómo muchos de estos juegos podrían haberse arruinado de caer en el modelo free to play, me parece fantástico poder probar experiencias e ideas más arriesgadas que no habrían tenido cabida ni en lo gratuito ni en lo rentable. 

Juegos menores con ideas más modestas pero igual de complejas que, gracias a un servicio así, pueden gozar de la atención y reconocimiento con los que no contarían de estar anclados al yugo de la competencia. 

Diseño tienda

Hay algo que fácilmente puede pasar desapercibido pero me parece un aspecto para enmarcar. El trabajo a nivel de interfaz y diseño de la App Store, y por consecuencia también de la sección Arcade, me parece sencillamente espectacular. 

Un catálogo bien ordenado, con categorías interesantes y por el que es tremendamente agradable pasear. El resto de tiendas digitales podrían -y deberían- aprender mucho de lo que Apple ha hecho con su escaparate.

Los puntos flacos de Apple Arcade

El futuro del catálogo y el servicio

No todo son aplausos y ojos ilusionados en lo que respecta a Apple Arcade, y la falta de transparencia sobre el servicio tiene gran parte de la culpa. 

¿Cuándo llegarán nuevos juegos? ¿Cuántos serán? ¿Qué ocurrirá con los juegos que hay ahora? ¿Desaparecerán? ¿Llegarán a la App Store en forma de free to play y juegos de pago? ¿Con qué asiduidad ocurrirá eso? ¿La suficiente para ahorrarme la suscripción y acceder sólo a los juegos que realmente me llaman la atención? 

Por lo general, siempre que se habla de forma críptica o se omiten datos hay razones para desconfiar. Es algo que, de forma acertada o no, nos ha hecho interiorizar esta industria cargada de medias verdades y promesas incumplidas que han sentado como un puñetazo en el estómago.

Otros 4,99 euros al mes

El precio es pequeño, de eso no cabe duda, pero es una gota más en un vaso que tarde o temprano acabará empapando el suelo -si es que no lo está haciendo ya-. Elegir entre suscripciones es un problema y, sin todos los datos que comentábamos antes ya sobre la mesa, decidir si merece la pena o no seguir pagando esa cantidad es mucho más complicado. 

Optimización de control

Si bien es cierto que la calidad general, como ya hemos comentado, es fantástica, sí me he cruzado con algunos casos en los que el control dejaba bastante que desear

El esquema de Sayonara Wild Hearts me parece muy mejorable, el de Exit the Gungeon es un caos absoluto que además difiere por completo si lo juegas en pantalla táctil o con mando, la interfaz de Overland hace que resulte un dolor de cabeza jugar desde el móvil, y Outlanders sufre de un problema similar. 

Con un servicio que se vende por igual para todos los dispositivos de Apple, se agradecería que el cuidado puesto en ellos fuese gran parte de la ecuación para poder adaptarse con garantías a una plataforma u otra. Si hay juegos que sólo voy a poder disfrutar en condiciones en algo con pantalla grande al estilo iPad o iMac, deja de ser un servicio para todo el ecosistema.

Jugar a lo grande limitado

Con la obsololescencia impidiendo que pueda aprovechar el iMac para jugar a lo grande, conectar el iPhone al televisor vía AirPlay para ver los juegos en pantalla grande ha sido una solución muy deficiente. 

Pausas y caídas de resolución en la retransmisión hacen imposible poder disfrutar de los juegos con mando desde la comodidad del sofá y me parece bastante de coña que en plena era del streaming no se ofrezcan alternativas mejores. Y no, no creo que pasar por el aro de un Apple TV o un cable adaptador a HDMi cuenten como alternativas mejores. 

Qué sacan los desarrolladores de todo esto

A servicios como Humble Bundle o Itch.io les ha ido relativamente bien siendo completamente francos con la repartición de sus ingresos de cara a los creadores, pero por alguna razón el resto de los servicios, incluidos Apple Arcade, esconden esos datos como oro en paño. 

Si bien es cierto que es una herramienta estratégica -si digo que les pago X otro puede venir y ofrecer Y- y hay varias compañías consagradas que parecen no haber tenido problemas con el reparto de ingresos, me quedaría más tranquilo sabiendo que el reparto de beneficios es realmente justo.

En ese mismo camino, ¿todos los juegos cobran por igual? ¿Afecta el número de horas o días que juegue a uno de ellos? Está claro que aquí gana Apple pero, ¿sale alguien perdiendo? 

Con ello volvemos a lo que comentábamos unas líneas más arriba, la transparencia siempre es un regalo para el usuario. Sin ella, no sé si me resulta más justo pagar por Apple Arcade y disfrutar de un juego o esperar a que salga en otra plataforma o la tienda habitual y pagarle ahí ofreciendo un mayor porcentaje de beneficios. 

Temas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Inicio

Explora en nuestros medios