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Análisis de Age of Empires III: Definitive Edition, una segunda oportunidad de oro
Análisis

Análisis de Age of Empires III: Definitive Edition, una segunda oportunidad de oro

Microsoft sigue con paso firme a la hora de insuflar de nueva vida a su mítica saga de estrategia en tiempo real Age of Empires. Parece que fue ayer cuando Ensemble Studios inició su legado en 1997, con un juego que supo plantar cara a pesos pesados de la talla de Command & Conquer y WarCraft II, y bajo un sello muy personal, hasta el punto de seguir siendo imitado hoy en día, como 0 A.D..

Sin embargo, de entre todas sus entregas, la más controvertida por sus arriesgadas decisiones fue Age of Empires III, a la postre uno de los últimos trabajos antes del cierre del estudio con Halo Wars. Y ahora tendrá una oportunidad para redimirse con Age of Empires III: Definitive Edition, su edición más completa y mejorada hasta la fecha, donde sus cambios ya no chocan tanto.

Una puesta al día del clásico de los RTS de 2005

Age of Empires III

Tal y como sucedió con Age of Empires: Definitive Edition y el posterior Age of Empires II: Definitive Edition, volvemos a estar ante un remake donde se han mejorado significativamente los detalles en texturas o en las animaciones de cara a la destrucción de los edificios, al igual que de cara a su interfaz de juego.

Ahora bien, como ya comentamos en nuestro adelanto del mes pasado, en esta ocasión ese salto no es tan pronunciado como en aquellos clásicos, principalmente porque Age of Empires III es un título más actual (2005 frente a 1999, año de la secuela, por ejemplo) y ya por aquel entonces experimentó un salto a nivel gráfico, añadiendo mayor profundidad y todo tipo de comodidades para que la gestión de nuestro gran imperio fuese lo más llevadera posible.

Todo esto lo respeta Age of Empires III: Definitive Edition, pero bajo una edición mucho más cuidada, siguiendo el estilo de la puesta al día de la secuela a finales de 2019, aunque sin añadir otra expansión de nuevo cuño. World's Edge se ha esforzado para pulir su núcleo jugable, corrigiendo ciertas libertades que se tomó en su día Ensemble Studios en relación a los indígenas y algunos eventos y personajes de la historia americana, para eliminar estereotipos con ayuda de los Nativos Americanos y las Primeras Naciones. Y de paso, introducir varios extras.

Su presentación está muy cuidada, destacando especialmente su Compendio, con información muy detallada sobre todas las unidades, cultura y regiones que visitaremos, aparte del énfasis que pone en ayudarnos a perderle el miedo a Age of Empires III y ser mejores jugadores gracias al modo El Arte de la Guerra.

Age of Empires III

Aquí aprenderemos conceptos básicos como la economía inicial, gestionar los tesoros que descubrimos por el mapa, controlar los envíos a la metrópoli o minimizar las bajas en combate, todo ello por medio de una serie de desafíos con tres tipos de medallas (bronce, plata u oro) en base a nuestra actuación en cada uno de esas pruebas. Cuanto menos tiempo o menos unidades nos maten, mejor. Y el juego nos irá ayudando para que tengamos claro el orden a seguir en todos.

¿Y qué hay de su historia y resto de contenidos? Salvando esos reajustes para ser más fieles a su historia, que afecta principalmente a una misión del segundo acto que se ha modificado por completo, tenemos un viaje desde la edad de la exploración, con el descubrimiento del Nuevo Mundo, hasta la edad post-imperial. Casi cuatro siglos de historia donde no faltarán, por supuesto, sus expansiones The WarChiefs y The Asian Dynasties, estrenadas entre los años 2006 y 2007.

En números brutos, hablamos de 54 misiones para su modo campaña, englobado en distintos actos, donde no faltan personajes históricos de la talla de George Washington, Isabel la Católica, Solimán el Magnífico o Napoleón Bonaparte.

Age of Empires III y los cambios... con la edad

Age of Empires III

Como ya comenté en varias ocasiones, Age of Empires III siempre me pareció el Age of Empires menos atractivo de la saga principal, hasta el punto de parecerme tedioso por momentos y con un nivel de aprendizaje bastante superior hasta ser capaces de sacarle todo su provecho. Y esto lo sigo manteniendo, aunque gracias a esta Definitive Edition lo veo con mejores ojos. Y ayuda su rediseño, vaya.

Hay cambios imperceptibles, con otros que quedan patentes al poner de nuevo el DVD del clásico, pero lo cierto es que ahora su interfaz es mucho más amigable y se aprovecha mejor toda la pantalla, desplegando la información de las unidades o edificios cuando los seleccionamos. Eso sí, sigue abrumando con los detalles relativos a los pros y contras de cada unidad (hay mejoras que, literalmente, copan un extremo de la pantalla de arriba a abajo) y cuesta adaptarse a la Metrópoli.

¿Y qué era la Metrópoli? Básicamente, nuestra base de operaciones, desde la que ir desbloqueando una serie de cartas con ventajas para el combate, como desplegar cajas con recursos, contar con la ayuda de más infantería y cosas por el estilo, ganando experiencia con nuestras acciones. Además, por cada edad desbloqueada, accedemos a otro tipo de cartas, al igual que una serie de figuras que ofrecen otra serie de ventajas de toda índole al pasar simplemente de edad.

Age of Empires III

Fue, probablemente, el mayor cambio de peso respecto a Age of Empires II: The Age of Kings, al entrar en juego otro tipo de estrategia, no solamente la que tenía lugar en plena batalla o desde la propia gestión de nuestro imperio. Esa experiencia y los puntos gastados en la Metrópoli eran cruciales para marcar la diferencia frente a otro jugador avezado. Y además nos forzaba a explorar más.

De igual modo al revolucionario WarCraft III de Blizzard, aquí gozábamos de unas unidades especiales con poderes y la capacidad de extraer tesoros repartidos por todo el mapa. Tesoros custodiados por diversos guardianes (podían ser de la madre naturaleza, como lobos, o bien enemigos humanos) que había que derrotar primero hasta desbloquear esa recompensa, que podían ser recursos o unidades.

A ese énfasis por explorar, donde por supuesto se mejoraron los atajos y todo tipo de comandos respecto a la secuela y con una IA más competente, se le unían las rutas comerciales, una serie de puestos a controlar (también por el enemigo) para contar con un flujo periódico de recursos o experiencia. Y lo curioso es que ahí también se notaba la evolución (y velocidad) de las eras hasta llegar al ferrocarril.

Hay contenido para aburrir en esta nueva edición

Age of Empires III

Aparte del modo "El Arte de la Guerra", para ser mejores a la hora de jugar, el otro añadido de peso radica en esas Batallas históricas que recrea, como Argel (1516), la expedición de Cristóbal de Gama (1542), el asalto en el Caribe por parte de Sir Francis Drake (1586) o el fuerte Duquesne (1754), entre otras. Cada una nos pondrá en una tesitura diferente, y lo que es mejor, son completamente nuevas.

De por sí la anterior "Complete Edition" de Age of Empires III, con el contenido original y sus dos expansiones ya tenía mapas y misiones para aburrir, pero aquí tenemos más y por mucho menos dinero, que no hay que olvidar que llega a Steam y Microsoft por unos 20 euros. Y con el incentivo de Xbox Game Pass.

Y hay que tener en cuenta, además, como ha quedado patente en varias imágenes comparativas, que este remake ha mejorado ostensiblemente la calidad de las cinemáticas de la campaña, mejorando a su vez la definición de las unidades y estructuras en pleno combate, aunque esto sea mucho menos perceptible salvo que apliquemos el zoom al máximo. Se nota más, eso sí, con las animaciones, como las explosiones, o el movimiento del agua al viajar con cualquier barco.

Age of Empires III

Tampoco es que necesitase muchos retoques el original de 2005, al fin y al cabo no ha envejecido mal en ese sentido (ni en el terreno jugable), salvo por adaptarse a esos cambios que resultaron chocantes en su día y que ahora no lo son tanto, gracias en parte al desaparecido Age of Empires Online. Porque, en el fondo, fue un adelantado a su tiempo... que tuvo la mala suerte de competir con su secuela.

El añadido de dos nuevas civilizaciones (Incas y Suecos) es testimonial, viendo el mayor aporte que suponen las Batallas históricas y el Arte de la Guerra, aunque se agradece de igual modo el lavado de cara del multijugador, tomando como base las anteriores Definitive Edition, con marcadores integrados, matchmaking, modo espectador, clanes o juego cruzado entre Steam y Microsoft Store. Y con muchos más mapas que en el clásico o sus expansiones, sin faltar el soporte para mods.

Además, hasta no se olvida de sus raíces, por si queremos respetar varios aspectos del clásico, como activar desde las opciones su interfaz original.

La opinión de VidaExtra

En definitiva, Age of Empires III goza de una segunda oportunidad de oro gracias a esta edición definitiva, más accesible y completa que nunca. Quizá siga sin ser la entrega más vistosa, pero eso no significa que no nos pueda garantizar una ración inagotable de horas perdiéndonos por la inmensidad de su Nuevo Mundo.

Age of Empires III

Age of Empires III

Plataformas Steam y Microsoft Store
Multijugador Sí, online (ocho personas)
Desarrollador World's Edge
Compañía Xbox GameStudios
Lanzamiento 15 de octubre de 2020
Precio 19,99 euros (también en Xbox Game Pass)

Lo mejor

  • El Age of Empires 3 más completo
  • El Arte de la Guerra y las Batallas históricas
  • Todas las mejoras visuales y de interfaz
  • De serie con Xbox Game Pass

Lo peor

  • A la Metrópoli le sigue faltando chicha
  • Está un peldaño por debajo de AoE2

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