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Xeno Crisis, acción arcade para demostrarnos (una vez más) que Mega Drive sigue viva
Análisis

Xeno Crisis, acción arcade para demostrarnos (una vez más) que Mega Drive sigue viva

Por muchos años que hayan transcurrido desde su "muerte" oficial en 1997, Mega Drive todavía sigue viva en nuestros corazones y en el de esos estudios que, de vez en cuando, sacan videojuegos para ella en la actualidad, siendo actualmente KickStarter uno de sus grandes escaparates gracias al tirón de la nostalgia.

Xeno Crisis fue uno de los últimos en financiarse para la consola de SEGA en enero de 2018, viendo cómo Bitmap Bureau publicaban su trabajo tanto en dicha máquina de 16-bits como en sistemas actuales y otros de temática retro (Dreamcast, Neo Geo e incluso Evercade) más de un año después. Y claro, tenía varias partidas pendientes desde su incorporación a Xbox Game Pass en agosto.

Mega Drive aún tiene mucho que ofrecernos

Xeno Crisis

Lo cierto es que ya cuando se unió al servicio Game Pass eché un par de partidas rápidas, pero no logré pillarle el punto y lo dejé en stand-by hasta hace unos días, donde lo jugué del tirón y con mucho más cuidado, sorprendiéndome lo mucho que gana a medida que vamos completando sus fases. Porque la sensación inicial es de que parece muy simple, en parte por ceñirse a la potencia de Mega Drive.

Inspirado en el revolucionario Smash TV de 1990, que a su vez fue la evolución natural del Robotron: 2084 de 1982, también de Eugene Jarvis, Xeno Crisis es un twin-shooter de manual, pero con una particularidad diferenciadora para los juegos que salían para la consola de SEGA por aquella época: sus salas se generan de manera procedimental, tan solo se conserva la temática de las fases.

Fue un acierto por parte del estudio Bitmap Bureau, porque le da un toque de rejugabilidad y que no sea fácil memorizar el juego. Aunque también es cierto que la progresión no es tan compleja como el roguelike de turno, siguiendo en este caso una lógica con las salas, como por ejemplo, que el jefe final siempre estará en la parte superior, lo que nos ayuda a asegurar primero a los supervivientes.

Xeno Crisis

Se puede jugar tanto en solitario como acompañados de otra persona (sólo de manera local, que no hay juego online, por desgracia), siendo bastante duro de cualquiera de las dos maneras (incluso aunque pasemos del modo Difícil al Fácil) por el número de enemigos que se pueden juntar y la escasez de munición.

Esto nos obliga a estar en constante movimiento, vigilando cuántas balas nos quedan para prestar mucha atención a cuando salga un cargador en pantalla para reponer la munición, o bien aprovechar al máximo las armas especiales que irán apareciendo aleatoriamente, con una duración muy limitada pero un poder ofensivo superior: lanzallamas, escopeta, láser, lanzacohetes... Una bendición.

Uno de los aspectos que no me han convencido, por otro lado, tiene que ver con el uso del disparo, puesto que al apuntar disparamos automáticamente, debido a que el gatillo derecho se usa para rodar, un movimiento de esquiva muy útil, eso sí.

Xeno Crisis, un arcade de pura cepa contra aliens

Xeno Crisis

Con una estética que me ha recordado poderosamente a The Chaos Engine (tampoco es casualidad viendo cuáles han sido sus influencias, cómo se llama el estudio Bitmap Bureau y cómo se llaman los creadores de aquel clásico de Amiga, The Bitmap Brothers), también comparte esa idea de progresión para mejorar a cualquiera de los dos personajes, aumentando el número de vidas, la potencia del arma o gozar de un cargador con más balas, canjeando chapas por monedas.

Estas chapas las sueltan los enemigos y si no las recogemos pronto, desaparecen, de ahí esa obligación de no parar quietos en ningún instante, donde será obligatorio, además, limpiar una nueva sala de enemigos para pasar a la siguiente.

El diseño de todas ellas varía, pero el tamaño será siempre el mismo, para que veamos todo de un plumazo y tengamos claros los puntos por los que nos pueden sorprender los enemigos, teniendo que prestar especial atención a los que sueltan un pringue venenoso, ya sea por lanzamiento o tras matarlos, puesto que se puede llenar la pantalla de peligros en un abrir y cerrar de ojos en zonas avanzadas.

Xeno Crisis

No es tan duro como Smash TV, pero sí que llega a ser bastante puñetero en ciertos tramos, bien sea por las emboscadas que nos pueden tender, que se nos acabe la munición en el peor momento posible o por lo díficil de dominar que resulta el golpe a corta distancia, que lleva lo de "corta distancia" a rajatabla.

Y es que cualquier impacto contra el enemigo es muerte segura, viendo cómo en algunas salas se nos pueden ir tres vidas de un plumazo en un abrir y cerrar de ojos. Menos mal que a la hora de continuar, el juego es generoso, al dejarnos en la misma sala. Aunque no será nada sencillo obtener las mejores puntuaciones (en la única que obtuve una S fue en la primera, que también pasé sin que me golpeasen) ni desbloquear el final verdadero, que se ve jugando sólo en difícil.

No es un juego largo, debido a su espíritu arcade (tampoco falta un Boss Rush, por supuesto), pero es muy loable lo que ha logrado Bitmap Bureau en este trabajo creado expresamente con el poder de Mega Drive, adaptándolo después a sistemas actuales y a otros dos históricos como son Dreamcast y Neo Geo, con un precio en esta última de 199 libras. Suerte que su precio en formato digital no supera los 19,99 euros y está también en Xbox Game Pass, siendo recomendable para rememorar una época mágica que nos brindó alegrías... y frustraciones.

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