
Cada año sucede lo mismo cuando se acerca San Valentín, ese día que unos celebran, otros no, pero que da para más de una chorrada. Incluso ‘Lollipop Chainsaw’, con todos esos zombies y toda la sangre que queramos pedirle y más, se sube al carro del llamado día de los enamorados. A su manera.
La joven Juliet tiene novio. Tenía. Tiene. Da igual. Lo que tiene ahora es la cabeza. La cabeza de su novio es su novio. La achucha entre sus pechos, juega con ella lanzándola al aire, la luce colgada de su falda… Porque Juliet lo vale. Juliet, perdidamente enamorada de Nick, decide decapitarlo con su sierra mecánica cuando este es mordido por un zombi salvándole así la ¿vida? Bonito gesto.











