
Kratos no sabe de sutilezas, le da igual el tamaño del enemigo, el va a lo suyo y ya puede ser una hidra, un minotauro o un grifo, que el les dará estopa igualmente. El espartano se mueve como pez en el agua en su olimpo de dioses, humanos y criaturas mitológicas pero ¿Y si Kratos fuera, además del dios de la guerra, el dios de los videojuegos? Me explico.
En la siguiente galería de imágenes vais a ver al protagonista de ‘God of War’ ejerciendo una cualidad que se le presupone a las deidades, la omnipresencia. Los marcos que encorsetaban al musculazo guerrero en el hack and slash estallan en mil direcciones mostrando cómo sería si protagonizara absolutamente todo género existente.







