
Aún recuerdo mi primer teléfono móvil, un Alcatel de aquellos que en el mejor de los casos hoy podría servir como pisapapeles. Realmente no han pasado muchos años desde que usábamos dichos terminales, pero técnicamente el salto que se ha dado es sencillamente abismal. La nueva generación de smartphones son en realidad equipos con capacidades multimedia totales, donde el componente telefónico se convierte en el elemento más anecdótico y menos determinante del conjunto a la hora de decidir su compra.
Esta hornada de equipos, donde los videojuegos tienen más peso que nunca, está siendo liderada especialmente por Apple con su iPhone y Google con Android, un cambio de paradigma en el que Nokia no termina de afianzar su posición. A pesar de que la gigantesca compañía finlandesa sigue siendo líder en ventas del sector, su distancia se ha reducido sensiblemente en los últimos años, y hace tiempo que dejó de ser el ojito derecho de los usuarios más geeks.







Desde que se lanzara oficialmente, el servicio N-Gage de Nokia ha ido ganando adeptos y usuarios, de manera que ya cuenta con una gran comunidad de jugones en su haber.





