Ubisoft ha conseguido que sus juegos vivan durante años, pero sólo uno lo ha hecho hasta convertirse en una obra maestra
Análisis

Ubisoft ha conseguido que sus juegos vivan durante años, pero sólo uno lo ha hecho hasta convertirse en una obra maestra

En Ubisoft llevan años dominando la técnica de mantener vivos a sus juegos. A diferencia de otras compañías, lanzar un videojuego no supone para ellos el final de un ciclo de vida, sino el principio de un camino que deberá alargarse, de forma lógica y natural, lo máximo posible.

Si bien es cierto que últimamente ha tenido más problemas para captar la atención del público en algunos juegos y hemos visto abandonarlos prematuramente, tampoco es que se les pueda culpar demasiado por tomar una decisión que muchos habríamos tomado incluso antes de empezar. De hecho, a muchos de nosotros siempre nos parecieron proyectos que ya estaban muertos antes de nacer.

Esa, a fin de cuentas, es la excepción que confirma la regla. Que no hayan echado los brazos abajo con títulos de un éxito anecdótico, como pueden ser Steep o Riders Republic, da buena cuenta de ello.

Anno 1800

Con sus más y con sus menos, el catálogo de la marca gala parece haberse beneficiado de ese espíritu de lucha que ha conseguido revivir proyectos ya en decadencia nada más lanzarse como Rainbow Six Siege o The Crew.

Pero no estamos aquí hoy para hablar de Ubisoft, no al menos de la empresa en sí, sino del que probablemente sea el mayor éxito que nos ha dado esa misma fórmula y los muchos estudios bajo su paraguas.

La auténtica obra maestra de Ubisoft

De entre todos los juegos mencionados, y todos los que puedan venirte a la cabeza, hay uno que no sólo entendió a la perfección como debía lanzarse para llegar en la mejor forma posible, sino que además ha aprovechado esa lucha continua por seguir creciendo y mejorando para convertirse en lo que a todas luces, a día de hoy, es la gran obra maestra de Ubisoft: Anno 1800.

Ojo, aquí no hay opinión ni una cuestión de gustos,  es un hecho que la suma del juego base, más todas las expansiones que se han ido lanzando desde que llegase al mercado hace tres años, han dado forma -sin ayuda de la comunidad y sus mods- al juego más grande, ambicioso, pulido y recomendable que ha dado un género con muchos años y buenos ejemplos a sus espaldas.

Quienes ya me conocéis sabéis que el de Anno 1800 como ejemplo de crecimiento y perfección no es un pensamiento que se aleje a menudo de mi cabeza. Si tengo oportunidad para hacer una recomendación, siempre acudo a él pese a no ser tampoco mi juego favorito de la historia o el que más ha marcado mi vida como jugador.

Pero cada vez que una nueva expansión llega a mis manos, haciendo crecer aún más esa bola de nieve, ya lo suficientemente grande como para tenerte atrapado durante un invierno entero pegado a la pantalla de tu ordenador, no puedo más que rendirme a sus pies y aplaudir lo que se está haciendo con él.

Anno 1800

Estoy lejos de ser el mayor fan de Ubisoft, y sé hasta qué punto es una empresa que debería de cambiar muchas de sus políticas y acciones para conseguir contentarme, pero lo de Anno 1800 es un oasis de genialidad en un desierto de desidia. Un idílico reducto destinado a mimar y hacer todo lo posible para contentar a sus fans sin miedo a arriesgar en sus volteretas, pero con una insultante facilidad para caer siempre de pie.

Anno 1800: un juego sin fin

A la espera de la que promete ser su siguiente gran evolución -este año parece que ya es el último, pero no pondría la mano en el fuego por ello- su última expansión nos invita a gestionar una red de dirigibles y un sistema de correo capaz de mejorar las condiciones de nuestras ciudades en lo que a habitantes e ingresos se refiere.

Ofreciéndonos otra alternativa más a la hora de gestionar recursos entre islas y países, junto a nuevas estrategias de ataque y defensa que van desde bombardear desde el aire, hasta utilizar la carga de dichos dirigibles como si fuese un hidroavión capaz de extinguir un incendio en cuestión de segundos, este DLC queda lejos de lo que consideramos una gran expansión, pero no por ello resulta menos útil y sorprendente para los que seguimos fieles al juego.

Airship Platform

No es una nueva y flamante zona en la que exprimir recursos y descubrir grandes novedades, eso llegará en el siguiente como despedida, pero sí es uno de sus añadidos capaces de hacerte cambiar el chip para jugar de una forma que no habías experimentado hasta el momento.

Me parece reseñable teniendo en cuenta que estamos ante un juego en el que, hace dos años y tras haber lanzado varias grandes expansiones, ya creíamos que era imposible que pudiese volver a ilusionarnos con una novedad.

Ni Assassin’s Creed, ni Far Cry, ni The Division. Si hay un juego vivo por el que Ubisoft merece un aplauso lo suficientemente sonoro para que se enrojezcan nuestras manos, ese sin duda alguna Anno 1800. Un simpático juego de gestión que, desde su humilde nicho, ha conseguido pasarle la mano por la cara al resto de estudios y franquicias de Ubisoft. Chapeau, joder. Chapeau.

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