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Child of Light

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Noticias de Child of Light en Vida Extra

‘Child of Light’ ha sido la mayor sorpresa que nos han dejado los Digital Days 2013 de Ubisoft del pasado 10 de septiembre. Era el único título que no estaba a la vista al estar protegido por una cúpula blanca, y para el único que tuvimos que hacer una cola de dos horas junto con un compañero de ABJ.

Néstor y yo nos preguntábamos: “en cómo no merezca la pena al final esperar tanto por el juego, ya verás, ya…”. Pero llegó la hora, y por fin pudimos echarle el guante en su versión para PS4, y en su modo cooperativo local. Uno manejando al hada Aurora, y otro al ente luminiscente Igniculus, intercambiándonos los puestos varias veces para ser testigos de las diferencias entre cada uno. Pasemos, pues, al primer contacto de ‘Child of Light’, a ver qué sensaciones nos ha dejado.

‘Child of Light’, el preciosista RPG atípico

Esta obra de Ubisoft Montreal entra por los ojos, y no es de extrañar, ya que utiliza la herramienta UbiArt Framework vista en ‘Rayman Origins’ y su reciente secuela. Pero ‘Child of Light’ no es ningún plataformas, ni una aventura al uso. Nos desplazaremos de modo lateral por la pantalla, pudiendo volar, tanto con Aurora como con Igniculus (aunque éste podrá acceder a otras zonas especiales), o charlar con los habitantes del reino de Lemuria, pero en el fondo será un RPG.

Tendremos nuestro nivel de personaje, nuestras habilidades a desbloquear (por cada nivel ganamos un punto de Skill con el que “comprar” una habilidad del árbol de habilidades, valga la redundancia), nuestro inventario con su correspondiente equipo… Lo típico, vaya. De hecho no es un RPG muy revolucionario en este sentido, salvo por la inclusión de Igniculus, sobre todo si jugamos a dobles.

Para que os hagáis a la idea, en los combates tan solo podremos luchar con dos personajes (Igniculus técnicamente no se considera un personaje), y nos podremos enfrentar contra un máximo de tres enemigos. Pero claro, ahí es donde entra en juego Igniculus, ya que si bien no es un personaje real, por decirlo de algún modo (no sube de nivel), sí que puede interactuar en los combates, y en tiempo real, a diferencia de Aurora. Igniculus puede moverse libremente y molestar al rival para ralentizar su turno, o bien acelerar el turno de Aurora y el compañero que esté con ella en ese momento (a nosotros nos tocó el curandero Finn). Incluso rellenar un poco su barra “chispeante” o los HP y MP de los aliados al pasar por ciertas plantas destelleantes que se recargan poco a poco y que siempre veremos en todos los combates. En definitiva, Igniculus es el aliado perfecto.

Tampoco tendremos que preocuparnos por su vida, ya que no podrá morir. Tan solo fijarnos en su barra “chispeante”, por ponerle un nombre, ya que el utilizar nuestro brillo para molestar al rival o ayudar a los nuestros irá consumiendo dicha barra, y después tendremos que esperar unos segundos hasta que se vuelva a recargar. La habilidad de Igniculus no se quedará ahí, ya que fuera de los combates, aparte de acceder a zonas a las que Aurora no puede, y que por lo general nos permitirán conseguir objetos preciados dentro de cofres ocultos, también podrá cegar a los enemigos para evitar combates. Ya que aquí podremos verlos fuera de los combates, no habrá batallas aleatorias.

En cuanto a la parte de los combates, lo habitual. Tendremos nuestro turno, y en la parte inferior podremos ver cuándo nos tocará. Mientras seleccionamos la acción el juego se parará, con lo que podremos pensar bien el ataque sin temor alguno (Igniculus se podrá mover incluso ahí, con lo que otra ventaja más para nuestro aliado). Habrá lo típico: atacar, defender, magias… En este sentido, ya decimos, bastante conservador salvo por Igniculus, siendo ideal jugarlo en compañía.

El arte de UbiArt Framework en toda su gloria

‘Child of Light’ es muy bonito, y será inevitable explorar todos los rincones de las fases de Lemuria para comprobar hasta qué punto ha cuidado los detalles Ubisoft Montreal con la herramienta UbiArt Framework. Tanto el diseño de los decorados como las animaciones de los personajes, tanto protagonistas como secundarios (¡esos cuervos borrachos!), ante cualquier cosa nos pararemos para degustarla como se merece. Y también habrá premio, ya que si buscamos bien nos toparemos con más de un secreto. Hasta habrá ocasión para los pequeños puzles, como uno que jugará con la luz.

A pesar de todo, y en contraste con su detallado apartado gráfico, ‘Child of Light’ nos dejó cierta sensación de simpleza, en especial para los combates y a la hora de explorar cada zona. Todo resultó demasiado fácil. Aunque tal vez sea porque nos encontrábamos en una zona del comienzo. Al menos sí que hubo cierta variedad en los diseños de los enemigos, aunque llegó un punto que nos cansamos de tanta batalla y optamos por enfrentarnos directamente al enemigo final, un ser acuático que nos duró un suspiro, dicho sea de paso. Da la sensación de que no será el título ideal para los que busquen emociones fuertes dentro de un RPG, sino que está enfocado más a su historia.

Historia de la que, por otro lado, no conocemos mucho por el momento. Sabemos que Black Queen ha robado el Sol, la Luna y las estrellas de Lemuria, y que nosotros deberemos recomponerlo recogiendo las piezas de luz desperdigadas por todo el reino. O también que esta obra de Ubisoft está inspirada en los cuentos de hadas, y que los diálogos serán poemas, pero al haberse presentado hace unos días es normal que desconozcamos qué otras sorpresas nos deparará. Que seguro que las habrá.

Como primera toma de contacto nos ha gustado. Sí que nos ha chocado un poco esa mezcla de aventura de plataformas en dos dimensiones con combates en plan RPG nipón, pero en líneas generales nos ha parecido una propuesta interesante a la que no le perderemos la pista.

Plataformas: PC, PS3, PS4 (versión analizada), Wii U, Xbox 360 y Xbox One Desarrollador: Ubisoft Montreal Distribuidor: Ubisoft Lanzamiento: 2014 Precio: no disponible

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