Vaya por Dios, si es que no se podía elegir un peor día para sacar pecho. Justamente cuando nos enteramos de que Microsoft está arrasando en ventas a nivel Europeo (las ventas de Xbox 360 se han multiplicado exponencialmente en el continente), va David Reeves, director de Sony Computer Entertainment Europe, y asegura que su consola sigue en cabeza y que, de momento, no hay que preocuparse.
Muchos habíamos vaticinado (me incluyo puesto que, sinceramente, estaba convencido de ello) que Sony acabaría bajando el precio de su consola. Tal y como está el mercado y sumando la fuerte crisis financiera, parecía la opción más lógica. Pero resulta que no es así.
Según David Reeves, PS3 no va a bajar de precio puesto que la estrategia de Sony pasa por hacernos entender que esos euros de más, son el valor añadido del producto, aunque admite que esa es una guerra dura.

Si bien, a veces, desde la mismísima Sony se decide sacar un perro a ladrar para montar ruido y así alentar a las masas, otras veces es justo reconocer que sus iniciativas merecen un aplauso. Por que el planning de SCEE, Sony Computer Entertainment Europa, de promover el mundo del cortometraje y ofrecer contenido gratuito a los usuarios de PS3 y PSP, merece un sincero ¡olé!.
Muñequitos de trapo para arriba, muñequitos de trapo para abajo, hacia el centro y para adentro. Tanto si quieres como si no. Desde hace unos meses vivimos lo que muchos han llamado ya “la conquista de los SackBoys”, y ante una avalancha tal de publicidad y publicidad y más publicidad, el riesgo de ser un hijo del hype está por las nubes.
Poneos en situación. Llegáis a casa después de un duro día de trabajo o de estudio, no tenéis ganas de hacer nada, tan sólo de jugar a vuestra PlayStation 3. Os conectáis al PStore, y ahí la veis. La brillante y esperada versión en alta definición de un clásico, ‘WipEout HD’, os espera y os llama.
Aún recuerdo la ilusión que hacía recibir aquellas primeras PSP’s importadas de Estados Unidos. Una pantalla prodigiosa, un formato de vídeo que decían que era el futuro, conexión a Internet y casi la misma potencia de PS2, o eso nos habían prometido.






