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Retroanálisis de Battletoads, uno de los juegos más difíciles de la historia sigue siendo una leyenda en la mítica NES
Análisis

Retroanálisis de Battletoads, uno de los juegos más difíciles de la historia sigue siendo una leyenda en la mítica NES

Aprovechando que el próximo 20 de agosto se pone a la venta, por fin, el nuevo Battletoads tras 26 años sin ninguna entrega nueva, nos apetece recordar el juego que lo empezó todo, el homónimo Battletoads de 1991 que debutó en la NES.

Siempre se recuerda a este clásico de RARE por su legendaria dificultad y lo cierto es que la fama es más que merecida. Da igual el tiempo que pase, será duro y fiel reflejo de una época que nos hizo pasarlas canutas para completar ciertos juegos malgastando vidas y continues a destajo, o tirando de passwords o ciertos trucos.

Battletoads, un juego de acción muy especial

Battletoads

Battletoad no era el típico beat 'em up de la época, pese a que lo pareciese de entrada. Al igual que el Spider-man the Videogame de SEGA, mezclaba partes de "yo contra el barrio" con otras puramente de plataformas, aunque en la obra de RARE ambas facetas estaban mucho mejor trabajadas y ofrecían una profundidad sin igual para poner a prueba nuestra paciencia a niveles que rozan la demencia.

Su historia, la de un rescate a manos de los sapos antropomorfos Rash y Zitz, para traer de vuelta a su compañero Pimple y a la princesa Angelica, capturados por la reina malvada Dark Queen, nos llevaba por una serie de zonas que no paraban de cambiar sus mecánicas, lo que hacía que estuviésemos constantemente en alerta y a la vez resultase una experiencia de lo más fresca. Y no era corto, desde luego...

Irónicamente, las partes de beat 'em up eran las más sencillas al ser un juego versátil y accesible en esa faceta. Y es que resultaba fácil encadenar combos frente a los enemigos, dándoles la puntilla con remates finales donde Rash o Zitz agrandaban una parte de su cuerpo para que el golpe fuese más contundente, como aplastar hasta enterrar a alguien o darle un puntapié digno de Roberto Carlos. ¡Hasta se podían transformar en una bola de acero haciendo rápel!

RARE se inspiró, a su vez, en Teenage Mutant Ninja Turtles, que estaba de moda desde hacía unos años, de cara a la creación de Battletoads, no solamente por las criaturas que poblaban el juego, sino por introducir a su vez muchas trampas, como en el videojuego de Konami, y que no fuese dar solamente mamporros. La diferencia es que la mala baba era aquí inmensamente superior, no en vano se le tilda como uno de los juegos más difíciles de la historia. Con mucha diferencia.

Uno de los clásicos más recordados de RARE

Battletoads

La tercera fase, con esa enorme parte con las motos, sigue siendo la más icónica (hasta la recreó el estudio español Fourattic en Crossing Souls, entre infinidad de juegos a lo largo de estos años). Es una fase que no permite ni el más mínimo error, puesto que un golpe o una caída por calcular un mal salto, es muerte segura.

Exige mucha habilidad y capacidad de reacción, con una buena dosis de memoria. Y es que alterna a gran velocidad las posiciones de los muros para que perdamos los nervios, añadiendo con el paso de cada punto de control (menos mal) otro tipo de trampas e incluso enemigos para que la crispación sea total y acabemos ahí.

Battletoads aplicaba a rajatabla la máxima de dificultad creciente en esto de los videojuegos, porque en la siguiente zona, con un tramo de plataformas en un paraje helado, era casi más puñetero al resbalar, tener que esquivar pinchos o hacer frente a un muñeco de hielo bastante molesto. Era una exigente prueba de resistencia constante que iba a más con cada fase y que no dejaba de sorprender.

Battletoads

Para colmo, poco tardaba en replicar las sensaciones de la fase de moto con unos rápidos por el agua en una tabla de surf pequeña. De hecho, había más fases de velocidad, siendo la del volcán otra de las más duras. Fue, sin lugar a dudas, un juego que supo combinar distintas facetas, como si estuviésemos ante tres juegos en vez de uno. Hasta replicó el efecto de torre girando del mítico Nebulus. El problema es que a veces pecaba de duro hasta con los saltos, por esa ligera brusquedad a la hora de movernos, calculando al milímetro en las plataformas.

Battletoads se convirtió merecidamente en un emblema para la NES, siendo la versión más recordada por ser la primera, pese a que acabó saliendo en Mega Drive, Amiga 500, Amiga CD32, Game Boy o Game Gear. La leyenda había comenzado y durante esa primera mitad de los 90 hubo tiempo a flirteos de lo más atípicos con Billy y Jimmy del mismísimo Double Dragon. La pena es el tremendo parón que sufrió después durante dos décadas, quedando relegado a los cameos en Killer Instinct, Shovel Knight o más recientemente en Grounded. Ojalá no decepcione su regreso, independientemente de la estética escogida.

¿Ha aguantado bien el paso del tiempo?

Sí, por algo es una leyenda de los videojuegos. Se podrían mejorar ciertos aspectos, cómo no, como por ejemplo esa mala baba con ciertas trampas y el nulo margen de error que deja con algunos saltos, pero Battletoads sigue siendo uno de los grandes clásicos que nos brindó RARE durante el siglo pasado.

Battletoads

Battletoads

Plataformas NES (versión analizada), Mega Drive, Game Gear, Game Boy, Amiga 500, Amiga CD32 y Xbox One
Multijugador Sí, local (dos jugadores)
Desarrollador RARE
Compañía Tradewest
Lanzamiento 1991 (NES)
Precio Incluido en RARE Replay

Lo mejor

  • Variado y exigente como pocos
  • Era una sorpresa constante
  • El carisma de sus personajes y su estética
  • La fase de la moto es inolvidable

Lo peor

  • Muy puñetero con los cálculos al milímetro
  • Que la saga se quedase congelada en 1994

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