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Análisis del Split Pad Pro para Nintendo Switch, un paso en firme (y sin giroscopios) hacia la experiencia Élite en portátil
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Análisis del Split Pad Pro para Nintendo Switch, un paso en firme (y sin giroscopios) hacia la experiencia Élite en portátil

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La portabilidad es uno de los máximos reclamos de Nintendo Switch y, a la vez, de los grandes bombazos adaptados a la consola. Nos estamos refiriendo, entre muchos otros, a The Witcher 3, Overwatch, DOOM, Dragon Ball FighterZ, Cuphead o Dragon Quest XI. Y pese a que los Joy Cons hacen milagros, su diseño no los convierte en la opción definitiva para jugar consola en mano.

No es que el acabado de los mini-mandos sea de mírame y no me toques, ni mucho menos. Es más, su calidad se palpa al tacto y su fascinante tecnología queda reflejada en el precio. De hecho, soy un firme defensor de la magia de los Joy Cons. De esos los pequeños milagros capaces de explorar nuevas vías de entretenimiento y que hacen que compartir partida sea tan sencillo como separarlos de la propia Nintendo Switch.

Pero también el primero en admitir que su diseño tenga algunos puntos débiles a la hora de jugar en portátil. Me refiero a unos sticks más pronunciados, unos botones más generosos en tamaño y sólidos al tácto, o la ausencia de la mítica crucera nintendera. A lo que hay que sumar un extra de ergonomía. Áreas concretas que el Split Pad Pro de Hori aborda de lleno y con éxito.

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Aprovechando el lanzamiento de Daemon X Machina, el fabricante de accesorios nipón volvió a estrechar lazos con la propia Nintendo para crear un juego de pads que apuestan por llevar al modo portátil las sensaciones de los mandos clásicos durante las partidas, como las del mando Pro de Switch o el tan celebrado Xbox Controller.

Ahora bien, más allá del rediseño de Hori se han añadido alicientes que lo hacen realmente interesante. A lo que hay que sumar que el par está valorado actualmente en unos 49,99 euros. Cuatro céntimos menos de lo que cuesta un solo Joy Con. ¿Qué podemos esperar por ese precio?

Tamaño generoso, buenas sensaciones y (por fin) un extra de confianza

Lo admito: mi colección de accesorios de Switch sigue aumentando. Las cajas se me apilan y me temo que es un camino sin retorno. Sin embargo, el Split Pad Pro es el único que ha conseguido relegar los Joy Cons oficiales a los Party Games, a la vez que ha saciado por completo cualquier estímulo y tentación por hacerme con una Switch Lite. De hecho, ahora podría decir de manera legítima -y siguiendo la tendencia de Nintendo 3DS- que tengo una especie de Switch XL.

Lo primero que llama la atención, fuera de la caja, es su tamaño. Cada uno duplica el ancho y el grosor de un Joy Con pese que en mano son especialmente ligeros. Siendo más precisos, si nos vamos a las instrucciones veremos que sus 65 x 110 x 28 mm apenas pesan 80 gramos.

Para que te hagas una mejor idea de sus dimensiones y su peso, la referencia más exacta la podemos encontrar al ponerlo junto a un Mando Pro, coincidiendo en extensión y fondo aunque siendo tres veces más ligeros si tenemos en cuenta que la alternativa de Nintendo roza los 250 gramos.

Imagen De Ios 1

Como resultado, Hori consigue con éxito transmitir esa sensación de poder acoplar un mando pro a la consola sin que su peso sea un inconveniente, por cuestiones de peso y cansancio, durante los maratones de partidas.

Siguiendo con las comparaciones del mando Pro de Nintendo, al tacto la cosa también es diferente. La sensación del material con el que está hecho está mucho más en consonancia con los mandos normales de Xbox One  o PS4, sin ese acabado casi mullido de los agarres, pero con detalles, como sus sutiles texturas traseras que buscan dar la alternativa a los Joy Con a través de una mejor ergonomía y un plus en confort.

El Split Pad Pro consigue convertir la consola de Nintendo en un hipotético modelo Switch XL

Dicho lo anterior, una vez acoplados en la Nintendo Switch  la consola  prácticamente duplica su anchura coqueteando con las dimensiones de una PS4 acostada o la Xbox One. Sin embargo, y para mi sorpresa, al peso no notaremos la diferencia frente a los Joy Con. Otra cosa es la sensación de juego.

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Los Split Pad Pro de Hori cuentan con sticks ligeramente más altos que los del Mando Pro, pero bastante más que los de los Joy Cons. Y eso se nota al jugar en portátil, especialmente en los juegos que nos exigen reflejos o mantener la misma dirección durante mucho tiempo, de modo que durante la partida acabas inclinando más los pulgares. Y, pese a que es cuestión de gustos, lo considero un acierto.

Los botones normales, por otro lado, son muchísimo más agradecidos que los Joy Con: más pronunciados, más grandes y más separados. Su forma va muy en la línea de los del mando Pro aunque su disposición en general está más elevada, lo cual es una ventaja añadida si tenemos en cuenta unos bumpers y gatillos más amplios y que, de manera acertada tienen en cuenta la diferencia de anchura.

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El precio a pagar, por otro lado, es el botón de captura y el de HOME pasan a la zona inferior.  Además, hay dos detalles extra que no pasan desapercibidos si tenemos en cuenta la profundidad del Split Pad Pro: por un lado, se pueden encajar perfectamente junto con la Switch en el dock aunque no necesitar disponer de carga, ya que no disponen de batería interna, y -como veremos- solo pueden usarse en portátil.

La segunda es que se aprecia una suerte de desnivel entre la consola y cada mando, de modo que -a diferencia de los Joy Con- da la sensación inicial de que hay un escalón entre cada pad y la pantalla. Algo que desaparece al poner los juegos en funcionamiento.

Botoneo "hardcore" en portátil con extras: pequeñas grandes ventajas a la hora de jugar

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Lo esencial del Split Pad Pro, por encima de la ergonomía y sus dimensiones, es la experiencia de juego. Y ese es el punto a destacar del accesorio de Hori: el regreso de la cruceta y sus palancas más elevadas son un punto y aparte.

Algo muy de agradecer en los juegos de acción, por cierto. En los juegos de lucha como Street Fighter, Guity Gear o Mortal Kombat, así como un extra muy añadido de cara a Super Smash Bros. Y el tamaño y tacto de los botones le sienta como un guante a experiencias como The Witcher 3 o Skyrim, aventuras en las que pasa de viajar sin rumbo a enfrentarte con bestias que requieren machacar botones con cierta holgura y precisión.

En cuestión de shooters, como Overwatch o Splatoon, la experiencia queda igualada frente a la de Xbox One -lo cual no está nada mal- con un matiz: al no incluir los sensores y giroscopios de los Joy Con no podremos contar con el extra de apuntado manual por movimiento que ofrecen esos títulos.

Se podría decir que sus sticks más altos buscan equilibrar esa carencia, pero -como en todo- toca acostumbrarse. O, más bien, empezar a apuntar un poco mejor.

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Ahora bien, Hori también aprovecha para poner nuevos recursos a los jugadores: por un lado, los dos medio-mandos del Split Pad Pro ofrecen (por separado) una función de Turbo regulable que se puede asociar incluso a la cruceta o los sticks. Podremos ajustar la pulsación a cinco, 10 y hasta 20 acciones por segundo.

Algo especialmente conveniente en títulos de scroll lateral como Mega Man 11 o Cuphead, juegos retro, shooters e incluso esos títulos en los que se nos invita a machacar los botones.

Admito que FIFA también sale ganando este aspecto, e incluso es posible abordar de una manera más agresiva Link’s Awakening, Diablo III o Hollow Knight través de más espadazos y ataques más continuados. Y -cómo es lógico- el conjunto le queda como un guante a la experiencia en Daemon X Machina. Un  juego que queda representado en el diseño con la elección de colores y la X que preside los cuatro botones principales.

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El Turbo es una adición sobresaliente, desde luego, pero el honor de ser la más agradecida se encuentra en los gatillos traseros, unos amplios botones planos que se encuentran convenientemente ubicados a la altura de los agarres posteriores y que podremos asignar a cualquier acción extra. Por ejemplo para correr, para acelerar en los juegos de conducción como Mario Kart o para recargar munición. Incluso para usar el escudo en Zelda. Un acierto absoluto y otro de los motivos por los que apostar por el accesorio.

Los mandos de Hori solo funcionan si están acoplados a la consola. Eso sí, mejoran gratamente la experiencia portátil

Ahora bien, hay muchas funciones de los Joy Con que se quedan por el camino: los Split Pad Pro no tienen batería ni autonomía, con lo que no se pueden usar separados de la consola. No hay una vibración HD, un elemento que, sin ser clave, que se ha integrado con enorme éxito en los títulos y adaptaciones de Switch a la hora de llevar más allá de las pantallas lo que ocurre en pantalla; y -como ya comentamos- no hay giroscopios, acelerómetros ni cámaras IR.

No podrás jugar con la alternativa de Hori a Nintendo Labo, Mario Party o algunas de las actividades del próximo Brain training. Aunque, por otro lado, las dos primeras experiencias no estaban diseñadas para el modo portátil y tampoco eran compatibles con Switch Lite sin Joy Con o mandos Pro. 

Sin embargo, no tardarás en encontrar nuevos e interesantes usos a sus opciones personalizables y aprovechar más y mejor el modo portátil de Nintendo Switch.

La Opinión de VidaExtra

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En lo referente a su diseño, como comentamos más arriba, da la sensación de que el Split Pad Pro consigue convertir las Nintendo Switch en un hipotético modelo Nintendo Switch XL. Uno que, como la Switch Lite,  solo se juega en portátil y sin giroscopios. Pero lo que promete lo cumple a la perfección: el accesorio le sienta de maravilla a los juegos que piden ese extra de ergonomía al que los Joy Con no pueden llegar y, de paso, da facilidades extra a juegos concretos. Y en ese sentido es totalmente recomendable.

Sí, la experiencia y los Joy Cons ofrecen matices implosibles con esta alternativa de Hori: tenemos juegos que sacan un extraordinario partido de la vibración HD o de los giroscopios en portátil y, en cierto modo, es el único precio a pagar de cara a abordar determinadas experiencias. Además, claro, del propio modo tabletop. Precios, por otro lado, realmente asumibles para muchos de nosotros.

El Split Pad Pro le sienta de maravilla a los juegos que piden ese extra de ergonomía al que los Joy Con no pueden llegar

Con eso por delante, el Split Pad Pro  no es un accesorio de nicho, como puede ser un Stick Arcade, sino una alternativa que quiere coquetear con ofrecer una experiencia similar a los de los mandos  de Xbox One y PS4 (y sus mandos Élite). Y lo hace partiendo de un precio realmente asumible y poniendo nuevos elementos muy agradecidos frente a lo que ofrecen otros periféricos similares a los Joy Cons.

Imagen De Ios

Ahora bien, hay muchos motivos por los que Split Pad Pro se queda a las puertas de esa experiencia Premium que buscan los jugadores profesionales. 

Nos referimos a extras que ofrecen mandos competitivos a precios poco comedidos, como la inclusión de varios pesos, la personalización de botones y sticks e incluso la posibilidad de ajustar la sensibilidad, poder alternar entre diferentes perfiles de juego o jugador o la posibilidad de calibración mediante una app. Elementos que, definitivamente, dispararían el precio por encima de los 100 euros (o mucho más).

Hori - Split Pad Pro (Nintendo Switch)

Hori - Split Pad Pro (Nintendo Switch)

El Split Pad Pro no entraría en la denominación de mando Élite, pero invita a sacar la consola del dock a todos esos jugadores que prefieren jugar con las sensaciones del mando Pro de Nintendo, y a disfrutar más y mejor de poder llevar las partidas más allá de la tele, lo cual es una de las mejores cartas de la propia consola.

Muy pocos consiguen dar un paso al frente en lo relativo a la experiencia portátil como el Split Pad Pro. Tanto de cara a la propia consola como frente a su cada vez más potente catálogo de juegos. Tanto de cara a los que ya hay disponibles, como aquellos que están por llegar.

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